Un silencio blanco que llevaba al Nazareno hasta las puertas de la catedral
![[Img #21037]](upload/img/periodico/img_21037.jpg)
Fragmento del pregón de la Semana Santa 2016. Por Roberto Fresco
Y, otra vez, con la noche, si cabe, con más propiedad que otros días, caía el Silencio, pero esta vez Silencio con mayúscula. Un silencio blanco que llevaba al Nazareno, con su pelo verdadero, hasta las puertas de la mismísima catedral donde las catorce farolas parecían envidenciar su, entonces, oscura silueta. Un silencio granate y oro apenas roto por los esporádicos toques de las trompetas y el bombo, y por el quejido metálido de los engranajes de la carroza, que al rodar sobre los adoquines de la plaza, parecía tener miedo de no soportar por mucho tiempo el peso del Nazareno. Pero pronto se tornaba todo en remanso de soledad y quietud, con el mítico jardín de Panero a mis espaldas, como un gigantesco ángel de la guarda, aún más grande que el de Getsemaní.
![[Img #21038]](upload/img/periodico/img_21038.jpg)
![[Img #21039]](upload/img/periodico/img_21039.jpg)
![[Img #21041]](upload/img/periodico/img_21041.jpg)
![[Img #21042]](upload/img/periodico/img_21042.jpg)
![[Img #21043]](upload/img/periodico/img_21043.jpg)
![[Img #21037]](upload/img/periodico/img_21037.jpg)
Fragmento del pregón de la Semana Santa 2016. Por Roberto Fresco
Y, otra vez, con la noche, si cabe, con más propiedad que otros días, caía el Silencio, pero esta vez Silencio con mayúscula. Un silencio blanco que llevaba al Nazareno, con su pelo verdadero, hasta las puertas de la mismísima catedral donde las catorce farolas parecían envidenciar su, entonces, oscura silueta. Un silencio granate y oro apenas roto por los esporádicos toques de las trompetas y el bombo, y por el quejido metálido de los engranajes de la carroza, que al rodar sobre los adoquines de la plaza, parecía tener miedo de no soportar por mucho tiempo el peso del Nazareno. Pero pronto se tornaba todo en remanso de soledad y quietud, con el mítico jardín de Panero a mis espaldas, como un gigantesco ángel de la guarda, aún más grande que el de Getsemaní.
![[Img #21038]](upload/img/periodico/img_21038.jpg)
![[Img #21039]](upload/img/periodico/img_21039.jpg)
![[Img #21041]](upload/img/periodico/img_21041.jpg)
![[Img #21042]](upload/img/periodico/img_21042.jpg)
![[Img #21043]](upload/img/periodico/img_21043.jpg)







