Redacción
Miércoles, 05 de Junio de 2013
Mala campaña de siembra de remolacha
Las siembras de remolacha de la campaña 2013/2014 en la zona norte del país han estado influidas en gran medida por la meteorología y las grandes dificultades causadas por las lluvias en los meses de diciembre y abril, el periodo más lluvioso que se recuerda en la zona, sin embargo “ pesar de la disponibilidad de agua para riego y de la decisión de siembra temprana de los agricultores en muy pocas parcelas —especialmente de Castilla y León— se pudo sembrar en el periodo óptimo, febrero-marzo”, explica en un comunicado Azucarera.
Asimismo, la industria agroalimentaria reconoce que en bastantes parcelas con suelos más arcillosos no se pudo preparar el terreno a tiempo para tener un ciclo suficiente de la remolacha, lo que motivó que algunos agricultores hayan optado por cambiar de cultivo. La cifra final de superficie sembrada ha sido de 18.000 hectáreas, una cifra “considerable teniendo en cuenta las adversas condiciones climatológicas habidas”, para la compañía.
Para Azucarera, la parte positiva de esta campaña de siembras ha sido “la excelente implantación del cultivo, con una población de plantas muy alta y homogénea, y sin apenas casos de resiembras”. A ello, se une la abundante reserva de agua en los embalses para acometer la campaña completa de riegos y la probable apertura de las fábricas más tarde de lo habitual, con lo que consideran que “se reducirá considerablemente el impacto de la fecha de siembra sobre los rendimientos del cultivo”.
Las siembras de remolacha de la campaña 2013/2014 en la zona norte del país han estado influidas en gran medida por la meteorología y las grandes dificultades causadas por las lluvias en los meses de diciembre y abril, el periodo más lluvioso que se recuerda en la zona, sin embargo “ pesar de la disponibilidad de agua para riego y de la decisión de siembra temprana de los agricultores en muy pocas parcelas —especialmente de Castilla y León— se pudo sembrar en el periodo óptimo, febrero-marzo”, explica en un comunicado Azucarera.
Asimismo, la industria agroalimentaria reconoce que en bastantes parcelas con suelos más arcillosos no se pudo preparar el terreno a tiempo para tener un ciclo suficiente de la remolacha, lo que motivó que algunos agricultores hayan optado por cambiar de cultivo. La cifra final de superficie sembrada ha sido de 18.000 hectáreas, una cifra “considerable teniendo en cuenta las adversas condiciones climatológicas habidas”, para la compañía.
Para Azucarera, la parte positiva de esta campaña de siembras ha sido “la excelente implantación del cultivo, con una población de plantas muy alta y homogénea, y sin apenas casos de resiembras”. A ello, se une la abundante reserva de agua en los embalses para acometer la campaña completa de riegos y la probable apertura de las fábricas más tarde de lo habitual, con lo que consideran que “se reducirá considerablemente el impacto de la fecha de siembra sobre los rendimientos del cultivo”.




