Oj alá
![[Img #31577]](upload/img/periodico/img_31577.jpg)
El autor inglés Malcolm Bradbury dijo: si Dios hubiera sido un liberal tendríamos las diez sugerencias. En su novela The History Man explora la tensión entre lo dogmático y el relativismo moral posmoderno. Es una obra cómica: los temas serios están protegidos por la risa subjetiva, la del lector.
Lo sagrado carece de coña, como una lágrima. La falta de fe en lo humano necesita una creencia en lo divino. Y la ablación, por ejemplo, no se discute.
El gran logro de la civilización occidental es el individuo (Para Rajoy sigue siendo la familia (y las pymes) pero en su caso le perdono porque para él la familia ha sido una proyección suya liquidada / montada por el partido en vez de un amor erótico elegido libremente con o sin hijos.)
Todo lector que haya llegado a este párrafo se habrá enterado de que hay mucho follón estos días sobre el concepto de lo políticamente correcto. Las ideas detrás de ese noble corriente (desde el lenguaje inclusivo hasta el respeto hacia lo diferente) nacen, cómo no, en el país más vanguardista del mundo, Estado Unidos. Pero confundir el respeto con la libertad de juzgar una conducta mala nos conduce al miedo de mojarnos, de tener convicciones razonadas. Por si ofendemos a los que no las comparten. Jugar con las etimologías y lo semántico es fácil e incluso bobo. Hay un caso notorio entre las abuelas de las 'femnazis' en lengua inglesa. Estamos hablando de los años ochenta cuando todavía en España muchos ‘hartistas’ tipo Los Ilegales confundían ser radical con dar rienda suelta a sus rabietas infantiles, liar el mal gusto con una visión crítica responsable. Así que cuando salió el tema 'Heil Hitler' del dicho grupo de Rock, las hermanas inglesas acusaron la palabra 'History' (la historia) de ser un término machista por lo de 'His' (Su de él) más 'story' (relato). Una magnífica estupidez. Desde luego, la palabra 'History' deriva del latín y no tiene nada que ver con el pronombre posesivo masculino singular anglo-sajón 'His´.
¿Adónde voy? Pues no voy zigzagueando por Las Ramblas en una furgoneta con mi pene intacto por no aceptar que los derechos humanos son mayormente logros occidentales. Y no me avergüenzo de sentirme mejor que un descerebrado mal lavado que trata a su mujer como un 'felpudor'.
Podría seguir pero me parece correcto guardar unos renglones de silencio en memoria de las víctimas.
![[Img #31577]](upload/img/periodico/img_31577.jpg)
El autor inglés Malcolm Bradbury dijo: si Dios hubiera sido un liberal tendríamos las diez sugerencias. En su novela The History Man explora la tensión entre lo dogmático y el relativismo moral posmoderno. Es una obra cómica: los temas serios están protegidos por la risa subjetiva, la del lector.
Lo sagrado carece de coña, como una lágrima. La falta de fe en lo humano necesita una creencia en lo divino. Y la ablación, por ejemplo, no se discute.
El gran logro de la civilización occidental es el individuo (Para Rajoy sigue siendo la familia (y las pymes) pero en su caso le perdono porque para él la familia ha sido una proyección suya liquidada / montada por el partido en vez de un amor erótico elegido libremente con o sin hijos.)
Todo lector que haya llegado a este párrafo se habrá enterado de que hay mucho follón estos días sobre el concepto de lo políticamente correcto. Las ideas detrás de ese noble corriente (desde el lenguaje inclusivo hasta el respeto hacia lo diferente) nacen, cómo no, en el país más vanguardista del mundo, Estado Unidos. Pero confundir el respeto con la libertad de juzgar una conducta mala nos conduce al miedo de mojarnos, de tener convicciones razonadas. Por si ofendemos a los que no las comparten. Jugar con las etimologías y lo semántico es fácil e incluso bobo. Hay un caso notorio entre las abuelas de las 'femnazis' en lengua inglesa. Estamos hablando de los años ochenta cuando todavía en España muchos ‘hartistas’ tipo Los Ilegales confundían ser radical con dar rienda suelta a sus rabietas infantiles, liar el mal gusto con una visión crítica responsable. Así que cuando salió el tema 'Heil Hitler' del dicho grupo de Rock, las hermanas inglesas acusaron la palabra 'History' (la historia) de ser un término machista por lo de 'His' (Su de él) más 'story' (relato). Una magnífica estupidez. Desde luego, la palabra 'History' deriva del latín y no tiene nada que ver con el pronombre posesivo masculino singular anglo-sajón 'His´.
¿Adónde voy? Pues no voy zigzagueando por Las Ramblas en una furgoneta con mi pene intacto por no aceptar que los derechos humanos son mayormente logros occidentales. Y no me avergüenzo de sentirme mejor que un descerebrado mal lavado que trata a su mujer como un 'felpudor'.
Podría seguir pero me parece correcto guardar unos renglones de silencio en memoria de las víctimas.






