María José Cordero
Sábado, 11 de Agosto de 2018

¡Feliz cumpleaños!

 

[Img #38548]

 


Cuando el viento alborota las trigueñas ondas de tu pelo y, la cabeza, grácil, semeja las plumas de un ave luminosa recién llegada del Paraíso, tú realizas, entonces, un movimiento circular para que el aire entre en tu cabello y, así, el mundo, ya no parece un espectáculo dantesco.


La sonrisa inocente que te acompaña hace surgir la esperanza en tu rostro, y tus vivarachos ojos despiden volátiles estrellas. Todo a tu alrededor toma el color de los sueños, de la vida, como las uvas que  desgranan su néctar en las bocas saciadas.


Queríamos absorber abruptamente el tiempo, no perder ni uno de sus resquicios, porque éste, tan vil como de costumbre, se deshilachaba entre las manos y las múltiples anécdotas que compartíamos. Pasaba tan deprisa que pretendiendo velocidades de máquina de vapor, emprendía vuelos de alta velocidad y parecía más un Boeing que la diligencia en la cual no nos hubiera importado emprender un viaje ilimitado hacia el corazón de nosotras mismas.


El tiempo; ese depredador… Invento inútil que clasifica los días, ahoga los instantes y nos hace ser un poquito más mayores, según el calendario.


Yo soy la misma niña de las albarcas. La que jugaba en la calle sin asfaltar, sentada en la tierra. Aquella niña que subía a los árboles, a la copa más alta, para poder divisar el paso del tren en la lejanía. La niña que esperaba, ansiosa, la hora de ir al río con mis primos y hermanos.


Tú eres, también, la misma niña que se ponía de puntillas para alcanzar el cielo. Aquella hermosa niña que modelaba el barro. La que amaba mis cuentos y las risas compartidas e imaginaba castillos en el aire en donde posarse y habitar las largas noches del invierno.


El tiempo, los sueños, la vida y tú. Tan pequeña hace años y tan mujer ahora. Te observo mientras escribo,  y adivino en ti la placidez de un cariño puro al cobijo de la dulce madreselva que nos rodea, y al olor fragante de la sutil lavanda. 


Mi niña grande, aurora celeste en este atardecer cargado de futuro.

 

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.