¡A buenas horas mangas verdes!
El compositor Evaristo Fernández Blanco ha sido una de las grandes figuras que ha tenido Astorga.
En los años 80, Enrique Franco, Director de Radio Clásica de RNE y Miguel Alonso, compositor, divulgaron su obra. Más tarde, nuestro añorado José Antonio Carro Celada y el Director de Orquesta José Luis Temes, se volcaron en dar a conocer su vida y obra.
A Evaristo lo conocí en la Casa de la Radio, en Madrid, me lo presentó el Director de Orquesta bañezano Odón Alonso Ordás. ¿Ah que es usted astorgana? !Como yo! “Para mí la tierra es lo principal y mi tierra es Astorga. Enseguida simpatizamos. Me invitó a su casa de Moratalaz y, mientras merendábamos mantecadas, me contó su triste vida.
Aislado de la sociedad, debido a su sordera, la pérdida de su mujer Sara, muy joven... sus partituras olvidadas... “Ahí están, en ese baúl, con la mala suerte que he perdido muchas en los bombardeos de nuestra guerra civil. Nadie se acuerda de mí”. Le dije: ten paciencia Evaristo. Todo llegará. De pronto me soltó ¿”Tocamos el piano a cuatro manos”? Y nos sentamos a tocar un Ragtime de Strawinsky.
Otro día me contó que había estudiado Contrapunto y Armonía con el compositor Tomás Bretón, el autor de La Verbena de la Paloma. Y luego con el músico Conrado del Campo, pero él era autodidacta y dejó el conservatorio.
Una beca de la Sociedad General de Autores lo llevó a París. Como no le llegaba el dinero, tocaba jazz en los cafetines parisinos e improvisaba piezas de su admirado Claude Debussy, a quien recordaba con devoción, hasta tenía un retrato suyo en su piano Maristany.
De París a Berlín . Quería estudiar con Schönberg, pero... Schönberg, en aquella época estaba en Viena. !Otra frustración de Evaristo! En la Escuela de Música de Berlín trabajó con un excelente compositor, Frank Schreker, maestro de los expresionistas alemanes.
En la composición de Fernández Blanco hay varios estilos: Nacionalismo vanguardista. Neoclasicismo. Expresionismo y podemos decir que el precursor del “atonalismo” en España.
A su regreso a Madrid sus obras seguían guardadas en el baúl, hasta que en 1983 por encargo de Enrique Franco (su descubridor) estrena en el Teatro Real de Madrid su obra cumbre ‘Obertura dramática’ de 1940 con la Orquesta Sinfónica de RTVE, dirigida por el maestro García Asensio !!un exitazo!! Cuando al final del concierto lo felicité, me contestó: !A buenas horas mangas verdes!!
Otro recuerdo que tengo fue la nostalgia con la que me dijo que a los 14 años había tocado la sonata Patética de Beethoven en el Casino de Astorga y que el mismo Casino le había encargado componer una obra. El resultado fue su ‘Vals triste’ compuesto en 1920.
Por eso este ‘Memorial’ del Ayuntamiento de Astorga y sus ciudadanos para recordar y expresar a Dn Evaristo Fernández Blanco nuestra admiración, afecto y gratitud.
El compositor Evaristo Fernández Blanco ha sido una de las grandes figuras que ha tenido Astorga.
En los años 80, Enrique Franco, Director de Radio Clásica de RNE y Miguel Alonso, compositor, divulgaron su obra. Más tarde, nuestro añorado José Antonio Carro Celada y el Director de Orquesta José Luis Temes, se volcaron en dar a conocer su vida y obra.
A Evaristo lo conocí en la Casa de la Radio, en Madrid, me lo presentó el Director de Orquesta bañezano Odón Alonso Ordás. ¿Ah que es usted astorgana? !Como yo! “Para mí la tierra es lo principal y mi tierra es Astorga. Enseguida simpatizamos. Me invitó a su casa de Moratalaz y, mientras merendábamos mantecadas, me contó su triste vida.
Aislado de la sociedad, debido a su sordera, la pérdida de su mujer Sara, muy joven... sus partituras olvidadas... “Ahí están, en ese baúl, con la mala suerte que he perdido muchas en los bombardeos de nuestra guerra civil. Nadie se acuerda de mí”. Le dije: ten paciencia Evaristo. Todo llegará. De pronto me soltó ¿”Tocamos el piano a cuatro manos”? Y nos sentamos a tocar un Ragtime de Strawinsky.
Otro día me contó que había estudiado Contrapunto y Armonía con el compositor Tomás Bretón, el autor de La Verbena de la Paloma. Y luego con el músico Conrado del Campo, pero él era autodidacta y dejó el conservatorio.
Una beca de la Sociedad General de Autores lo llevó a París. Como no le llegaba el dinero, tocaba jazz en los cafetines parisinos e improvisaba piezas de su admirado Claude Debussy, a quien recordaba con devoción, hasta tenía un retrato suyo en su piano Maristany.
De París a Berlín . Quería estudiar con Schönberg, pero... Schönberg, en aquella época estaba en Viena. !Otra frustración de Evaristo! En la Escuela de Música de Berlín trabajó con un excelente compositor, Frank Schreker, maestro de los expresionistas alemanes.
En la composición de Fernández Blanco hay varios estilos: Nacionalismo vanguardista. Neoclasicismo. Expresionismo y podemos decir que el precursor del “atonalismo” en España.
A su regreso a Madrid sus obras seguían guardadas en el baúl, hasta que en 1983 por encargo de Enrique Franco (su descubridor) estrena en el Teatro Real de Madrid su obra cumbre ‘Obertura dramática’ de 1940 con la Orquesta Sinfónica de RTVE, dirigida por el maestro García Asensio !!un exitazo!! Cuando al final del concierto lo felicité, me contestó: !A buenas horas mangas verdes!!
Otro recuerdo que tengo fue la nostalgia con la que me dijo que a los 14 años había tocado la sonata Patética de Beethoven en el Casino de Astorga y que el mismo Casino le había encargado componer una obra. El resultado fue su ‘Vals triste’ compuesto en 1920.
Por eso este ‘Memorial’ del Ayuntamiento de Astorga y sus ciudadanos para recordar y expresar a Dn Evaristo Fernández Blanco nuestra admiración, afecto y gratitud.






