Redacción
Miércoles, 23 de Octubre de 2013
Asaja rechaza que el Estado repercuta a los regantes el IBI por los terrenos anegados por los pantanos
Asaja Castilla y León ha manifestado su rechazo a que los regantes que utilizan aguas superficiales de embalses, tengan que asumir el coste que supone el pago del IBI por los terrenos que fueron anegados en su día. Según se argumenta desde la organización agraria, una sentencia judicial ha obligado al Estado a pagar a los ayuntamientos el IBI por los terrenos expropiados cuando se construyeron los embales, y ahora, a través de la Confederación Hidrográfica del Duero, pretende recuperarlo de los regantes incrementando el coste del canon de regulación.
Este sobrecoste tendrá una repercusión, según estimaciones de Asaja, de unos cinco euros por hectárea y año y se aplicará al canon de regulación. Este canon osciló este año entre los 17,26 euros por hectárea en la zona regable del Alto Duero,y los 95,15 euros por hectárea del Águeda.
Asaja pide a todas las comunidades de regantes de la cuenca del Duero que, una vez que se publiquen en los boletines oficiales las tarifas de riego y el canon de regulación para el año 2014, “lo recurran por la vía contencioso administrativa y que se nieguen rotundamente a ser recaudadores para un Estado que no se ve saciado en el cobro de impuestos a los ciudadanos”.
Por último la organización agraria lamenta que en un momento en el que los presupuestos agrarios del Ministerio de Agricultura y de la Junta se han reducido a la mitad, situándose en cifras de hace más de diez años, “se responda a las necesidades de agricultores y ganaderos aumentando unos impuestos que restan competitividad a la actividad y que suponen una pérdida de renta para las familias agrarias. Este agravio para con los regantes se suma a la reciente modificación, por decisiones políticas, del coste de la electricidad, uno de los insumos más elevados en los regadíos modernizados de Castilla y León”.
Asaja Castilla y León ha manifestado su rechazo a que los regantes que utilizan aguas superficiales de embalses, tengan que asumir el coste que supone el pago del IBI por los terrenos que fueron anegados en su día. Según se argumenta desde la organización agraria, una sentencia judicial ha obligado al Estado a pagar a los ayuntamientos el IBI por los terrenos expropiados cuando se construyeron los embales, y ahora, a través de la Confederación Hidrográfica del Duero, pretende recuperarlo de los regantes incrementando el coste del canon de regulación.
Este sobrecoste tendrá una repercusión, según estimaciones de Asaja, de unos cinco euros por hectárea y año y se aplicará al canon de regulación. Este canon osciló este año entre los 17,26 euros por hectárea en la zona regable del Alto Duero,y los 95,15 euros por hectárea del Águeda.
Asaja pide a todas las comunidades de regantes de la cuenca del Duero que, una vez que se publiquen en los boletines oficiales las tarifas de riego y el canon de regulación para el año 2014, “lo recurran por la vía contencioso administrativa y que se nieguen rotundamente a ser recaudadores para un Estado que no se ve saciado en el cobro de impuestos a los ciudadanos”.
Por último la organización agraria lamenta que en un momento en el que los presupuestos agrarios del Ministerio de Agricultura y de la Junta se han reducido a la mitad, situándose en cifras de hace más de diez años, “se responda a las necesidades de agricultores y ganaderos aumentando unos impuestos que restan competitividad a la actividad y que suponen una pérdida de renta para las familias agrarias. Este agravio para con los regantes se suma a la reciente modificación, por decisiones políticas, del coste de la electricidad, uno de los insumos más elevados en los regadíos modernizados de Castilla y León”.




