Redacción
Lunes, 14 de Abril de 2014
Domingo de Ramos en la 'Manga'
Texto y fotos Jesús GG
Los aficionados al fútbol de Veguellina, tuvieron su procesión de Domingo de Ramos en el vecino campo de Soto de La Vega, donde llenaron por completo las instalaciones y animaron hasta las socias más jóvenes del club, que no son otras que las pequeñas Carla y Celia. La rivalidad entre vecinos es manifiesta y más cuando el Veguellina es el primero en la clasificación de la liga de aficionados.
Fueron con sus cornetas y tambores para tocar la marcha que animara a los suyos en esa tarde primaveral de pipas y cerveza. A las cinco y media de la tarde los 22 braceros encargados de llevar el paso deportivo saltaron al terreno de juego. El Soto, último en la tabla, y el Veguellina, líder, parecía que no querían hacerse daño, como que hubieran salido en la procesión con ánimo de llevar el paso del partido entre los dos hasta el final, momento en el que los del Veguellina tenían que echarles en las espaldas del Soto el peso de los goles; los porteros apenas tenían que emplearse a fondo hasta que en un descuido de la zaga del equipo de aguas abajo del Órbigo ( Soto), endosaron un gol en la portería de Alejandro, portero del equipo de aguas arriba (Veguellina). Parecía un gol pactado, nadie se inmutó. Al poco tiempo una jugada sin peligro ninguno dio lugar a un penalti en el área defendida por el Pana de Soto de la Vega, que Bardal se encargó de transformar.
Con el empate pareció que el Veguellina cogería el tono, pero fue un espejismo, marcó un segundo gol que los ponía por delante y llegaron así hasta la segunda mitad. En ese momento las noticias corrían y anunciaban que el Flores iba ganando por 1-3, pero no había por que preocuparse, la relajación era total por parte del Veguellina; es al final de la segunda mitad cuando el equipo del Soto, que estaban en inferioridad numérica por expulsión de un bracero, le cede la carga del paso al Veguellina en forma del gol.
En ese momento el abad de la cofradía del Veguellina, Miguel Miñambres, parecía que era el único que llevaba el peso de la cruz del empate, con la consiguiente pérdida de dos puntos que todo el mundo daba por ganados, no paraba de dar órdenes a sus braceros; veía como se acercaba el final de la procesión y se esfumaba el triunfo, hasta que en un barullo que se formó en el área local, dio lugar al tercer gol, que dejaba las cosas como estaban previstas.
Los braceros tienen que descansar a lo largo de la procesión, pero en estas procesiones deportivas que duran una temporada, puede que vayas por ramos y vengas con palmas.
Y... este domingo fueron al estadio de 'la Manga' y casi la mangan.
Texto y fotos Jesús GG
Los aficionados al fútbol de Veguellina, tuvieron su procesión de Domingo de Ramos en el vecino campo de Soto de La Vega, donde llenaron por completo las instalaciones y animaron hasta las socias más jóvenes del club, que no son otras que las pequeñas Carla y Celia. La rivalidad entre vecinos es manifiesta y más cuando el Veguellina es el primero en la clasificación de la liga de aficionados.
Fueron con sus cornetas y tambores para tocar la marcha que animara a los suyos en esa tarde primaveral de pipas y cerveza. A las cinco y media de la tarde los 22 braceros encargados de llevar el paso deportivo saltaron al terreno de juego. El Soto, último en la tabla, y el Veguellina, líder, parecía que no querían hacerse daño, como que hubieran salido en la procesión con ánimo de llevar el paso del partido entre los dos hasta el final, momento en el que los del Veguellina tenían que echarles en las espaldas del Soto el peso de los goles; los porteros apenas tenían que emplearse a fondo hasta que en un descuido de la zaga del equipo de aguas abajo del Órbigo ( Soto), endosaron un gol en la portería de Alejandro, portero del equipo de aguas arriba (Veguellina). Parecía un gol pactado, nadie se inmutó. Al poco tiempo una jugada sin peligro ninguno dio lugar a un penalti en el área defendida por el Pana de Soto de la Vega, que Bardal se encargó de transformar.
![[Img #8882]](upload/img/periodico/img_8882.jpg)
Con el empate pareció que el Veguellina cogería el tono, pero fue un espejismo, marcó un segundo gol que los ponía por delante y llegaron así hasta la segunda mitad. En ese momento las noticias corrían y anunciaban que el Flores iba ganando por 1-3, pero no había por que preocuparse, la relajación era total por parte del Veguellina; es al final de la segunda mitad cuando el equipo del Soto, que estaban en inferioridad numérica por expulsión de un bracero, le cede la carga del paso al Veguellina en forma del gol.
![[Img #8881]](upload/img/periodico/img_8881.jpg)
En ese momento el abad de la cofradía del Veguellina, Miguel Miñambres, parecía que era el único que llevaba el peso de la cruz del empate, con la consiguiente pérdida de dos puntos que todo el mundo daba por ganados, no paraba de dar órdenes a sus braceros; veía como se acercaba el final de la procesión y se esfumaba el triunfo, hasta que en un barullo que se formó en el área local, dio lugar al tercer gol, que dejaba las cosas como estaban previstas.
Los braceros tienen que descansar a lo largo de la procesión, pero en estas procesiones deportivas que duran una temporada, puede que vayas por ramos y vengas con palmas.
Y... este domingo fueron al estadio de 'la Manga' y casi la mangan.
![[Img #8883]](upload/img/periodico/img_8883.jpg)






