JM López
Miércoles, 02 de Julio de 2014

Margin Calling

Llueve y julio parece marzo. El frío aún da algún susto que otro. El nuevo rey ya ha comenzado a palpar el desconcierto y la melancolía que anida en demasiadas almas. Decrece el paro hastiado de tanto túnel negro, el invisible, mientras las heridas laborales se taponan con tiritas de empleo precario y estacional. El derecho a la huelga entra en coma inducido, como los olvidados currantes de más de 45 años.

 

Han pasado casi siete años desde que estalló la bomba financiera, enriquecida con mucha avaricia de todos los actores, que pulverizó ladrillo a ladrillo la frágil estructura de la casa del bienestar. Las calles de esta ciudad, que hincha el pecho del parlamentarismo, parecen, algunas noches, páramos de locales acristalados y tapados por los carteles de traspaso, venta o liquidación.

 

Este último día de junio, la 2 TV ponía en cartel la película de J C Chandor 'Margin Calling'. El largometraje, plagado de conocidas estrellas, examina, desde dentro, cómo, en menos de un día,se desmontó en un periquete el andamio que sustentaba el gran pufo de los productos financieros que, con tanta toxicidad, permitieron a unos pocos agigantar la cuenta de resultados, y echaron al pozo negro a millones de familias.

 

Alguien había descubierto que no había conejo en la chistera y buena parte de la trama, después del despido inicial de casi toda la plantilla, explica cómo se vendieron en apenas dos horas, a amigos y colegas, menuda broma pesada, ingentes cantidades de mejunjes financieros que apenas una hora después habían perdido casi todo su valor.  Los encargados de ejecutar el truco, los brókeres que se habían desecho de caquita financiera, ya sabían que acto seguido dejaban el sillón de la sede de Lehman Brothers, desde donde se otea el luminoso corazón financiero de Manhattan. Otras torres que parecían sólidas ya se había derrumbado poco antes de ese septiembre de 2008 en el que la estalló la válvula del corazón de las subprime.

 

Como he estado un tanto atareado, buscando dónde están todos los autores confesos y exculpados de la masacre, no tengo claro si ya ha habido fiestas patronales, y si el santo Juan ha asomado la cabeza y se ha ido, después de poner el cartel de cerrado por falta de cash.

 

 

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