La alcaldesa de Benavides reclama que el CTR “funcione bien” y que la depuración del Órbigo sea una realidad ya
![[Img #14941]](upload/img/periodico/img_14941.jpg)
Ana Rosa Sopeña, alcaldesa de Benavides de Órbigo, fue ayer protagonista de los Desayunos de El Faro que organiza El Faro Astorgano por los municipios de la comarca. Sopeña, que cumplirá en el próximo mes de mayo 20 años al frente del consistorio ribereño, no tuvo empacho en censurar el funcionamiento del Centro de Tratamiento de Residuos (CTR) de San Román de la Vega o el sistema de depuración del Órbigo.
Sopeña recordó que el CTR “nació mal y se ha gestionado aún peor. Los ayuntamientos de la zona no pintamos nada a pesar de que estamos pagando cosas que no usamos como el transporte o las plantas de transferencia. Lo que hace falta es que de una vez funcione en condiciones”.
Igualmente crítica fue con la depuración del Órbigo: “se han invertido 30 millones de euros en esa obra y seguimos sin tener nuestras aguas depuradas".
Abogó por una integración policéntrica de la comarca del Órbigo, “donde cada municipio sea capaz de cooperar sin intentar ser unos más que otros y donde el propio río debería ser nuestro vertebrador” advirtió recordando que el Órbigo en una provincia de municipios casi despoblados, tiene aún un peso demográfico importante, con gran cantidad de pueblos de tamaño medio, muy cercanos unos de otros.
La alcaldesa, que no quiso desvelar si se presentará a una nueva reelección en mayo “soy muy disciplinada y eso no toca ahora”, repasó el esfuerzo que desde su departamento se ha hecho en los últimos 20 años cuando asumió un ayuntamiento de “de cien millones de pesetas de presupuesto y 85 de deuda) y cómo se han ido saneando las cuentas hasta no tener hoy déficit de ningún tipo y disponer de un superávit de 700.000 euros al cierre del año pasado.
Repasó las dotaciones de su territorio y las políticas implementadas a favor de las familias tales como una prima de 450 euros en productos para niños al nacimiento, la guardería, la red de instalaciones deportivas, los parques que hay en cada pueblo, el auditorio, el polideportivo o la residencia de ancianos.
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Ana Rosa Sopeña, alcaldesa de Benavides de Órbigo, fue ayer protagonista de los Desayunos de El Faro que organiza El Faro Astorgano por los municipios de la comarca. Sopeña, que cumplirá en el próximo mes de mayo 20 años al frente del consistorio ribereño, no tuvo empacho en censurar el funcionamiento del Centro de Tratamiento de Residuos (CTR) de San Román de la Vega o el sistema de depuración del Órbigo.
Sopeña recordó que el CTR “nació mal y se ha gestionado aún peor. Los ayuntamientos de la zona no pintamos nada a pesar de que estamos pagando cosas que no usamos como el transporte o las plantas de transferencia. Lo que hace falta es que de una vez funcione en condiciones”.
Igualmente crítica fue con la depuración del Órbigo: “se han invertido 30 millones de euros en esa obra y seguimos sin tener nuestras aguas depuradas".
Abogó por una integración policéntrica de la comarca del Órbigo, “donde cada municipio sea capaz de cooperar sin intentar ser unos más que otros y donde el propio río debería ser nuestro vertebrador” advirtió recordando que el Órbigo en una provincia de municipios casi despoblados, tiene aún un peso demográfico importante, con gran cantidad de pueblos de tamaño medio, muy cercanos unos de otros.
La alcaldesa, que no quiso desvelar si se presentará a una nueva reelección en mayo “soy muy disciplinada y eso no toca ahora”, repasó el esfuerzo que desde su departamento se ha hecho en los últimos 20 años cuando asumió un ayuntamiento de “de cien millones de pesetas de presupuesto y 85 de deuda) y cómo se han ido saneando las cuentas hasta no tener hoy déficit de ningún tipo y disponer de un superávit de 700.000 euros al cierre del año pasado.
Repasó las dotaciones de su territorio y las políticas implementadas a favor de las familias tales como una prima de 450 euros en productos para niños al nacimiento, la guardería, la red de instalaciones deportivas, los parques que hay en cada pueblo, el auditorio, el polideportivo o la residencia de ancianos.





