Fue como un sueño (I)
Por MIGUEL GARCÍA BAÑALES /
Comenzamos con esta primera parte, la publicación de la conferencia íntegra del investigador Miguel García Bañales escrita para las IX Jornadas Republicanas, cuyo objetivo fueron homenajear la II República y explicar por qué fue un sueño que nunca existió y quién fue el culpable de que no se cumpliera
Por MIGUEL GARCÍA BAÑALES /
La República, sus logros y sus tropiezos
La finalidad de esta conferencia es homenajear la República y, además, mostrar que no fue culpa de la izquierda su fracaso, y, aunque tuvieron serios errores, no fue como lo contaron los que ganaron, sino que sucedió, como siempre, todo al revés. Buscando la verdad histórica, buscando siempre la verdad y la historia, esto es lo que creo que pasó:
La llegada de la República
El día 14 de abril en Madrid la gente se besaba, se abrazaba:¡Llegaba la República, era un sueño!
El pueblo buscaba en la República un Estado Social y Democrático de Derecho que garantizara la libertad, la igualdad y la justicia. En resumen, lo que se aspiraba es lo que tenemos hoy, el derecho a la sanidad, a la educación,… Cuando esto se satisface la conflictividad y la agitación social desaparece: no sé porqué cuesta tanto entender esto, aún hoy. Si aquella monarquía hubiera saciado las legítimas aspiraciones sociales, seguramente hubiera sobrevivido y se hubiera evitado la Guerra.
La legitimidad de la República, que algunos ponen en cuestión, es muy evidente. Al ausentarse el Rey se nombra un gobierno provisional, se realizan unas elecciones legislativas, se aprueba la constitución y como consecuencia de ella se nombra el primer Presidente de la República.
En las elecciones municipales de 1931 ganarán los monárquicos, pero en las grandes ciudades la mayoría será republicana. El Rey, a la vista de los resultados, sabiendo que, excepto en las ciudades, el resto del voto es cautivo debido al caciquismo consustancial en la época, decide marcharse. El objetivo es evitar el conflicto civil: esto es lo que se dice, pero lo encubierto es volver.
Al marcharse deja el país en una tremenda encrucijada, difícil de solucionar: España se queda sin régimen. Las soluciones podían ser: nombrar un nuevo rey, como pasó con Amadeo de Saboya, seguir con la dictadura o nombrar un gobierno provisional hasta efectuar unas elecciones legislativas. Esta última se estima como la mejor solución. El dilema es de qué carácter político, de continuismo o nuevo, es decir, republicano. Como el pueblo clama por la República y parte del Ejército está por cambiar de régimen, lo cual provoca pavor en el gobierno saliente, éste pedirá la entrada de un gobierno provisional republicano urgentemente para hacer la entrega de los poderes.
El Gobierno Provisional
El compromiso de este Gobierno provisional era: una reforma agraria, libertad de cultos y creencias, respeto a la propiedad privada, responsabilidades a los colaboradores de la dictadura, aumento gradual de las libertades individuales y sindicales,…
La entrada del Gobierno Provisional se acogerá con gran alegría por toda España, todos veían en la República la solución a sus males y a los males del país.
El 28 de abril por decreto del Gobierno Provisional se establece como bandera de España la bandera tricolor.
En Astorga el Ayuntamiento pasará a manos de los republicanos socialistas y de alcalde se nombrará al socialista Miguel Carro Verdejo.
![[Img #21643]](upload/img/periodico/img_21643.jpg)
En Valderas entrará un alcalde socialista, Gregorio Ruiz, por la abstinencia de las derechas que habían ganado las elecciones. Como éstas están impugnadas, en junio se celebrarán otra vez. Ganarán las izquierdas y como nuevo Alcalde el comunista Victoriano López Rubio. La historia dirá que el único alcalde comunista será el del pueblo, Villa de Don Fadrique, pero como vemos en Valderas también. Ambos alcaldes comunistas se presentaron como socialistas ya que el PC en aquellos momentos estaba en la clandestinidad. Tanto Victoriano como Carro Verdejo se volcaron en atender a los más desprotegidos. Entre sus mejoras están la ayuda del Ayuntamiento a la bolsa de trabajo, la solicitud de creación escuelas, la biblioteca, la petición de obra pública para paliar el paro… además de muchas otras cosas.
Las elecciones legislativas
La legalidad de la República se ratifica en las elecciones legislativas de junio de 1931, en las que el pueblo vota mayoritariamente la solución republicana.
Dichas elecciones se convocarán por decreto del Gobierno Provisional. Los resultados serán muy favorables a la Confederación Republicano-Socialista, ésta estaba compuesta por socialistas y por republicanos tanto de derechas como de izquierdas. Para las derechas tradicionales serán desastrosos ya que se presentarán desunidas.
En dichas elecciones el partido mayoritario fue el PSOE dentro de la Confederación con amplia diferencia sobre el resto de partidos.
La Constitución
Después de las elecciones las Cortes eligieron a la Comisión de Constitución que iba a redactar el proyecto de la misma que debatiría la Cámara. En su primera reunión la Comisión eligió al socialista Luis Jiménez de Asúa como presidente de la misma. Como base de trabajo se tomará un anteproyecto encargado por el Gobierno Provisional y que solo había sido aceptado por el centroderecha republicano. El resto de los partidos lo rechazaron por reaccionario.
El presidente de la Comisión, Luis Jiménez de Asúa, el jueves 27 de agosto en el discurso de presentación del proyecto de Constitución, abrió el debate de totalidad definiéndola como una Constitución avanzada, democrática y de izquierda. Dirá:
Pues bien, nosotros, con premura inusitada, hemos compuesto esa Constitución que aquí ofrecemos. Quiero ahora, sin enmascarar nuestro pensamiento, decir que es una Constitución avanzada; deliberadamente lo decidió así la mayoría de los Comisionados. Una Constitución avanzada, no socialista (el reconocimiento de la propiedad privada la hurta ese carácter), pero es una Constitución de izquierda. Esta Constitución quiere ser así para que no nos digan que hemos defraudado las ansias del pueblo. Los que quieren, a pretexto del orden, transformar a España en una Monarquía sin rey, encontrarán siempre en esta Comisión la lucha más decidida y la más absoluta negación a ceder. Hacemos una Constitución de izquierdas, y esta Constitución va directa al alma popular. No quiere la Comisión que la compuso que el pueblo español, que salió a la calle a ganar la República, tenga que salir un día a ganar su contenido. Por eso, porque es una Constitución democrática, liberal, de un gran contenido social, la Constitución que os ofrecemos es una obra conservadora... pero conservadora de la República.
Terminado el debate de totalidad, durante los dos meses siguientes se debatió el proyecto artículo por artículo. El 9 de diciembre de 1931 tuvo lugar la votación final del texto aprobado por las Cortes y el presidente de las Cortes, Julián Besteiro, anunció que de los 466 diputados que habían prometido en estas Cortes "han tomado parte en la votación 368 y este mismo número ha votado sí. Por consiguiente, la Constitución queda definitivamente aprobada". De los 98 diputados ausentes en el momento de la votación, diecisiete diputados pidieron que se les incluyera entre los que la aprobaban. De los 81 restantes la mayoría pertenecían a la derecha y que habían abandonado las Cortes el día 15 de octubre tras la aprobación de un artículo por considerarlo "persecutorio" de la Iglesia Católica, y también había provocado la dimisión del presidente del Gobierno ProvisionalNiceto Alcalá-Zamora. Tras la votación y aprobación de la Constitución, el presidente de las Cortes, Julián Besteiro, pronunció un breve discurso que, con todos los diputados puestos en pie, finalizó así:
“En suma, nuestro deseo es que esta Constitución que acabamos de votar y sancionar, sea el origen de un impulso vital del pueblo español, no solamente para elevarse, sino para contribuir a este resurgimiento de una Humanidad nueva, que está naciendo entre dolores. Como síntesis, Sres. Diputados, de todo lo que constituye nuestros sentimientos comunes, me voy a permitir dar este viva: ¡Viva el pueblo español republicano! Respondieron todos con un ¡Viva!”
Días después se nombrará a Niceto Alcalá Zamora, primer presidente de la República y a Manuel Azaña primer ministro.
A galopar
Galopó y galopó la República buscando las mejoras sociales, la educación, los derechos de la mujer,... tantas cosas, tantas, tantas.
La educación
Con la llegada de la República las ansias de innovación en la enseñanza hará confluir dos corrientes dentro de la misma,el sistema educativo de la Libre Enseñanza y el socialista, los cuales coexistirán pacíficamente. En esta coexistencia será muy importante el Director General de 1º Enseñanza, el socialista Rodolfo Llopis, comprometido también con la Libre Enseñanza.
Los conceptos primordiales y contrapuestos serán la educación liberal para “educar al obrero y parar la revolución” y la socialista de “educar al obrero para llegar a la revolución del pensamiento”.
La educación en la época republicana se moverá entre tres parámetros: la Libre Enseñanza, de gran formación humanística, la Enseñanza Única, es decir la integración de las tres enseñanzas, la primaria, la secundaria y la universitaria, como continuación cada una de la anterior, y la Enseñanza Mixta, es decir, se juntarán ambos sexos, además de la enseñanza primaria obligatoria y gratuita.
Con la designación de Marcelino Domingo (Republicano Radical Socialista) como Ministro de Instrucción Pública en los inicios de la República, que creó gran entusiasmo en los maestros españoles, el gran esfuerzo se volcará en la 1ª Enseñanza para la que se programará el objetivo de crear 27.000 escuelas en cinco años. También la formación del nuevo maestro, con amplios conocimientos pedagógicos, mediante cursillos, por eso se les llamará “maestros cursillistas”. Estos debían de aprender a aplicar el “laicismo”, en realidad estado aconfesional, en las escuelas.Este, el “laicismo”, influirá solamente en quitar el crucifijo de las mismas y la asistencia voluntaria de los niños a la clase de religión: estos eran los grandes traumas del “fanatismo religioso”.
La dignificación de los salarios de los maestros hizo que por fin fuera una profesión atractiva.
El autoritarismo en las escuelas se diluye, los castigos también, y el concepto de la enseñanza se amplía. Los paseos pedagógicos, las excursiones, los periódicos infantiles, los coros, la música, las obras de teatro, las bibliotecas,... Y lo más importante, la participación del niño en la organización de la escuela e incluso en la educación de los más pequeños.
La idea era llegar con la educación, con las escuelas, a lo más recóndito. También aproximaban la cultura las Misiones Pedagógicas, aquellos "misioneros" acercaban el teatro, el cine, la música, la radio, las bibliotecas a los pueblos más lejanos.
El control político del funcionamiento de las escuelas lo llevarán los nuevos Consejos de 1ª Enseñanza.
En diciembre de 1931 entrará de ministro el socialista Fernando de los Ríos, la mirada también se volcará en los institutos.
![[Img #21644]](upload/img/periodico/img_21644.jpg)
A mediados del 33 llega el maestro Gerardo Fernández Moreno a Astorga y a principios de 1934 se inaugura el comedor infantil, en su impulso el Alcalde Miguel Carro, el director del Instituto Curiel, el médico Cortés y por supuesto Gerardo. De la inauguración dirán: “Fernández Moreno habló a los niños, a los jóvenes y a los mayores. ¿Qué dijo? ¡Preguntarle a esos niños que le abrazaban y le besaban. Que le aman como a un buen padre!
Y los niños le aplaudieron con fervor. “¿Qué hemos de hacer los hombres ante tal espectáculo de fraternidad, de cariño y de comprensión entre los niños y el maestro? Admirarle y ofrecernos incondicionalmente ante este maestro ejemplar que todo cuanto tiene y todo cuanto vale lo pone pródigamente al servicio del niño desvalido y necesitado”.Gerardo soñó siempre, toda la vida soñando.
![[Img #21645]](upload/img/periodico/img_21645.jpg)
En noviembre de 1933, Eugenio Curiel toma posesión como director del Instituto, lo que ya confirma la fehaciente apertura de éste En aquellas fechas se empezará a hablar del cierre del seminario como colegio y en el recibimiento eclesiástico de Bernardo Blanco, catedrático y sacerdote, se le “repudiará”, tanto por el obispo como por la mayoría de los clérigos.
Este instituto de Astorga de 1933 partirá de cero, pues esta precaria situación la había provocado la oligarquía, que no quería el Instituto para la ciudad.
En principio en Astorga no se les acoge bien, pero en el tiempo se reconocerá su labor, siendo muy queridos y respetados. Eugenio será reconocido como muy buena persona, muy inteligente, muy culto y un gran director. ¡Era tan prudente, tan prudente! Soñaba, y soñaba, con la igualdad, soñó hasta que el sueño se rompió.
Los derechos de la mujer
Dos temas trascendentes: el voto y el divorcio
En las elecciones celebradas en junio de 1931 fueron elegidas dos mujeres diputadas, Clara Campoamor (Partido Radical) y Victoria Kent (Partido Republicano Radical Socialista): dos mujeres de un total de 465 diputados. A finales de aquel mismo año otra mujer diputada, Margarita Nelken (Partido Socialista), ingresó en las Cortes. De las tres, Clara Campoamor, abogada, fue la más asidua defensora de los derechos de la mujer y desempeñó un papel importante en el debate acerca del sufragio femenino.
La nueva constitución decía: “Se reconoce en principio la igualdad de derechos de los dos sexos”. Los diputados aún seguían tratando a la mujer como “una menor”.
Clara Campoamor replicaba a esto diciendo que la mujer había demostrado sentido de la responsabilidad social, que el índice de analfabetos era mayor en los hombres que en las mujeres y que sólo aquellos que creyesen que las mujeres no eran seres humanos podían negarles la igualdad de derechos con los hombres. Advirtió a los diputados de las consecuencias de defraudar las esperanzas que las mujeres habían puesto en la República: “No dejéis a la mujer que, si es regresiva, piense que su esperanza estuvo en la Dictadura; no dejéis a la mujer que piense, si es avanzada, que su esperanza está en el comunismo”.
El hecho de que Clara Campoamor defendiera el sufragio femenino y de que Victoria Kent se opusiera provocó muchas burlas. Azaña describió la sesión como muy divertida. Un periódico comentaba: dos mujeres solamente en la Cámara, y ni por casualidad están de acuerdo. Otro preguntaba medio en broma medio en serio: ¿qué ocurrirá cuando sean 50 las que actúen? En el debate del día 1 de octubre de 1931, Victoria Kent propuso que se aplazara la concesión del voto a la mujer; no era, decía, una cuestión de la capacidad de la mujer, sino de oportunidad para la República.
El anteproyecto sólo había dado el voto a la mujer soltera y a la viuda, propuesta que se defendió sobre la curiosa base que, hasta que los maridos estuviesen preparados para la vida política, el sufragio femenino podía ser una fuente de discordia doméstica. En general, sin embargo, la oposición a conceder el voto a la mujer, casada o soltera, estaba basada en el temor a que no estuviese todavía lo suficientemente independizada de la Iglesia y su voto fuese en su mayor parte derechista, poniendo así en peligro la existencia misma de la República. Aunque Jiménez de Asúa compartía dicho temor, pensaba que la conveniencia política no debía justificar que se negase un derecho legítimo.
En cuanto al divorcio, había pocos países en 1931 en los que no se hubiera aprobado una ley al respecto: España e Italia eran las dos principales excepciones en Europa. Sin embargo, la ley del divorcio española, cuando por fin fue aprobada en 1932, era una de las más progresistas de las existentes. Es difícil determinar a ciencia cierta cuántas personas se acogieron a la ley del divorcio y hasta qué punto ésta fue popular entre las mujeres. Probablemente, la mayoría de las mujeres españolas siguieron obedeciendo a su conciencia católica y tomaron nota de los sermones y pastorales que les advertían que si se divorciaban y volvían a casarse, o incluso en el caso de contraer matrimonio civil, les serían negados los sacramentos y sus hijos serían considerados ilegítimos por la ley canónica.La ley suscitó muy poco entusiasmo entre la izquierda, para unos la solución real era la libre unión. Para otros, los anarquistas, una intervención innecesaria del Estado. La derecha y la Iglesia se oponían. La Constitución este tema lo dejará así: La familia está bajo la salvaguardia del Estado.El matrimonio se funda en la igualdad de derechos para ambos sexos, y podrá disolverse por mutuo disenso o a petición de cualquiera de los cónyuges,…
Otros derechos de la mujer
También dirá la Constitución del trabajo de las mujeres y de los jóvenes y especialmente la protección a la maternidad; la jornada de trabajo y el salario mínimo y familiar, etc.
A pesar de los principios igualitarios garantizados, seguía habiendo una serie de limitaciones para la mujer. La mujer casada seguía teniendo más problemas que la soltera para encontrar trabajo. La mujer casada para cobrar su jornal debía de tener autorización del marido. Se le restringe el trabajo de horas extraordinarias, se le excluye en algún ámbito de la jornada de 8 horas.
Sí se avanzó en ampliar los trabajos que se limitaban a la mujer por su condición física. Se abolieron las excedencias forzosas por matrimonio y el despido por maternidad, así como la prohibición del acceso al trabajo cuando era elevado el paro masculino, aunque sectores como el agrario lo mantuvieron. Se amplió también el acceso a cargos públicos.
![[Img #21646]](upload/img/periodico/img_21646.jpg)
En Astorga la representante de la reivindicación de los derechos de la mujer será Balbina de Paz, “la rosa de San Andrés”. Balbina, soltera, de buena presencia y esbelta, culta, modista, cuando no cosía leía, honrada, de buena moral, de carácter amable y cariñoso, parlanchina, protagonista y reivindicativa. Balbina también soñó, como soñaron todos.
Comenzamos con esta primera parte, la publicación de la conferencia íntegra del investigador Miguel García Bañales escrita para las IX Jornadas Republicanas, cuyo objetivo fueron homenajear la II República y explicar por qué fue un sueño que nunca existió y quién fue el culpable de que no se cumpliera
Por MIGUEL GARCÍA BAÑALES /
La República, sus logros y sus tropiezos
La finalidad de esta conferencia es homenajear la República y, además, mostrar que no fue culpa de la izquierda su fracaso, y, aunque tuvieron serios errores, no fue como lo contaron los que ganaron, sino que sucedió, como siempre, todo al revés. Buscando la verdad histórica, buscando siempre la verdad y la historia, esto es lo que creo que pasó:
La llegada de la República
El día 14 de abril en Madrid la gente se besaba, se abrazaba:¡Llegaba la República, era un sueño!
El pueblo buscaba en la República un Estado Social y Democrático de Derecho que garantizara la libertad, la igualdad y la justicia. En resumen, lo que se aspiraba es lo que tenemos hoy, el derecho a la sanidad, a la educación,… Cuando esto se satisface la conflictividad y la agitación social desaparece: no sé porqué cuesta tanto entender esto, aún hoy. Si aquella monarquía hubiera saciado las legítimas aspiraciones sociales, seguramente hubiera sobrevivido y se hubiera evitado la Guerra.
La legitimidad de la República, que algunos ponen en cuestión, es muy evidente. Al ausentarse el Rey se nombra un gobierno provisional, se realizan unas elecciones legislativas, se aprueba la constitución y como consecuencia de ella se nombra el primer Presidente de la República.
En las elecciones municipales de 1931 ganarán los monárquicos, pero en las grandes ciudades la mayoría será republicana. El Rey, a la vista de los resultados, sabiendo que, excepto en las ciudades, el resto del voto es cautivo debido al caciquismo consustancial en la época, decide marcharse. El objetivo es evitar el conflicto civil: esto es lo que se dice, pero lo encubierto es volver.
Al marcharse deja el país en una tremenda encrucijada, difícil de solucionar: España se queda sin régimen. Las soluciones podían ser: nombrar un nuevo rey, como pasó con Amadeo de Saboya, seguir con la dictadura o nombrar un gobierno provisional hasta efectuar unas elecciones legislativas. Esta última se estima como la mejor solución. El dilema es de qué carácter político, de continuismo o nuevo, es decir, republicano. Como el pueblo clama por la República y parte del Ejército está por cambiar de régimen, lo cual provoca pavor en el gobierno saliente, éste pedirá la entrada de un gobierno provisional republicano urgentemente para hacer la entrega de los poderes.
El Gobierno Provisional
El compromiso de este Gobierno provisional era: una reforma agraria, libertad de cultos y creencias, respeto a la propiedad privada, responsabilidades a los colaboradores de la dictadura, aumento gradual de las libertades individuales y sindicales,…
La entrada del Gobierno Provisional se acogerá con gran alegría por toda España, todos veían en la República la solución a sus males y a los males del país.
El 28 de abril por decreto del Gobierno Provisional se establece como bandera de España la bandera tricolor.
En Astorga el Ayuntamiento pasará a manos de los republicanos socialistas y de alcalde se nombrará al socialista Miguel Carro Verdejo.
![[Img #21643]](upload/img/periodico/img_21643.jpg)
En Valderas entrará un alcalde socialista, Gregorio Ruiz, por la abstinencia de las derechas que habían ganado las elecciones. Como éstas están impugnadas, en junio se celebrarán otra vez. Ganarán las izquierdas y como nuevo Alcalde el comunista Victoriano López Rubio. La historia dirá que el único alcalde comunista será el del pueblo, Villa de Don Fadrique, pero como vemos en Valderas también. Ambos alcaldes comunistas se presentaron como socialistas ya que el PC en aquellos momentos estaba en la clandestinidad. Tanto Victoriano como Carro Verdejo se volcaron en atender a los más desprotegidos. Entre sus mejoras están la ayuda del Ayuntamiento a la bolsa de trabajo, la solicitud de creación escuelas, la biblioteca, la petición de obra pública para paliar el paro… además de muchas otras cosas.
Las elecciones legislativas
La legalidad de la República se ratifica en las elecciones legislativas de junio de 1931, en las que el pueblo vota mayoritariamente la solución republicana.
Dichas elecciones se convocarán por decreto del Gobierno Provisional. Los resultados serán muy favorables a la Confederación Republicano-Socialista, ésta estaba compuesta por socialistas y por republicanos tanto de derechas como de izquierdas. Para las derechas tradicionales serán desastrosos ya que se presentarán desunidas.
En dichas elecciones el partido mayoritario fue el PSOE dentro de la Confederación con amplia diferencia sobre el resto de partidos.
La Constitución
Después de las elecciones las Cortes eligieron a la Comisión de Constitución que iba a redactar el proyecto de la misma que debatiría la Cámara. En su primera reunión la Comisión eligió al socialista Luis Jiménez de Asúa como presidente de la misma. Como base de trabajo se tomará un anteproyecto encargado por el Gobierno Provisional y que solo había sido aceptado por el centroderecha republicano. El resto de los partidos lo rechazaron por reaccionario.
El presidente de la Comisión, Luis Jiménez de Asúa, el jueves 27 de agosto en el discurso de presentación del proyecto de Constitución, abrió el debate de totalidad definiéndola como una Constitución avanzada, democrática y de izquierda. Dirá:
Pues bien, nosotros, con premura inusitada, hemos compuesto esa Constitución que aquí ofrecemos. Quiero ahora, sin enmascarar nuestro pensamiento, decir que es una Constitución avanzada; deliberadamente lo decidió así la mayoría de los Comisionados. Una Constitución avanzada, no socialista (el reconocimiento de la propiedad privada la hurta ese carácter), pero es una Constitución de izquierda. Esta Constitución quiere ser así para que no nos digan que hemos defraudado las ansias del pueblo. Los que quieren, a pretexto del orden, transformar a España en una Monarquía sin rey, encontrarán siempre en esta Comisión la lucha más decidida y la más absoluta negación a ceder. Hacemos una Constitución de izquierdas, y esta Constitución va directa al alma popular. No quiere la Comisión que la compuso que el pueblo español, que salió a la calle a ganar la República, tenga que salir un día a ganar su contenido. Por eso, porque es una Constitución democrática, liberal, de un gran contenido social, la Constitución que os ofrecemos es una obra conservadora... pero conservadora de la República.
Terminado el debate de totalidad, durante los dos meses siguientes se debatió el proyecto artículo por artículo. El 9 de diciembre de 1931 tuvo lugar la votación final del texto aprobado por las Cortes y el presidente de las Cortes, Julián Besteiro, anunció que de los 466 diputados que habían prometido en estas Cortes "han tomado parte en la votación 368 y este mismo número ha votado sí. Por consiguiente, la Constitución queda definitivamente aprobada". De los 98 diputados ausentes en el momento de la votación, diecisiete diputados pidieron que se les incluyera entre los que la aprobaban. De los 81 restantes la mayoría pertenecían a la derecha y que habían abandonado las Cortes el día 15 de octubre tras la aprobación de un artículo por considerarlo "persecutorio" de la Iglesia Católica, y también había provocado la dimisión del presidente del Gobierno ProvisionalNiceto Alcalá-Zamora. Tras la votación y aprobación de la Constitución, el presidente de las Cortes, Julián Besteiro, pronunció un breve discurso que, con todos los diputados puestos en pie, finalizó así:
“En suma, nuestro deseo es que esta Constitución que acabamos de votar y sancionar, sea el origen de un impulso vital del pueblo español, no solamente para elevarse, sino para contribuir a este resurgimiento de una Humanidad nueva, que está naciendo entre dolores. Como síntesis, Sres. Diputados, de todo lo que constituye nuestros sentimientos comunes, me voy a permitir dar este viva: ¡Viva el pueblo español republicano! Respondieron todos con un ¡Viva!”
Días después se nombrará a Niceto Alcalá Zamora, primer presidente de la República y a Manuel Azaña primer ministro.
A galopar
Galopó y galopó la República buscando las mejoras sociales, la educación, los derechos de la mujer,... tantas cosas, tantas, tantas.
La educación
Con la llegada de la República las ansias de innovación en la enseñanza hará confluir dos corrientes dentro de la misma,el sistema educativo de la Libre Enseñanza y el socialista, los cuales coexistirán pacíficamente. En esta coexistencia será muy importante el Director General de 1º Enseñanza, el socialista Rodolfo Llopis, comprometido también con la Libre Enseñanza.
Los conceptos primordiales y contrapuestos serán la educación liberal para “educar al obrero y parar la revolución” y la socialista de “educar al obrero para llegar a la revolución del pensamiento”.
La educación en la época republicana se moverá entre tres parámetros: la Libre Enseñanza, de gran formación humanística, la Enseñanza Única, es decir la integración de las tres enseñanzas, la primaria, la secundaria y la universitaria, como continuación cada una de la anterior, y la Enseñanza Mixta, es decir, se juntarán ambos sexos, además de la enseñanza primaria obligatoria y gratuita.
Con la designación de Marcelino Domingo (Republicano Radical Socialista) como Ministro de Instrucción Pública en los inicios de la República, que creó gran entusiasmo en los maestros españoles, el gran esfuerzo se volcará en la 1ª Enseñanza para la que se programará el objetivo de crear 27.000 escuelas en cinco años. También la formación del nuevo maestro, con amplios conocimientos pedagógicos, mediante cursillos, por eso se les llamará “maestros cursillistas”. Estos debían de aprender a aplicar el “laicismo”, en realidad estado aconfesional, en las escuelas.Este, el “laicismo”, influirá solamente en quitar el crucifijo de las mismas y la asistencia voluntaria de los niños a la clase de religión: estos eran los grandes traumas del “fanatismo religioso”.
La dignificación de los salarios de los maestros hizo que por fin fuera una profesión atractiva.
El autoritarismo en las escuelas se diluye, los castigos también, y el concepto de la enseñanza se amplía. Los paseos pedagógicos, las excursiones, los periódicos infantiles, los coros, la música, las obras de teatro, las bibliotecas,... Y lo más importante, la participación del niño en la organización de la escuela e incluso en la educación de los más pequeños.
La idea era llegar con la educación, con las escuelas, a lo más recóndito. También aproximaban la cultura las Misiones Pedagógicas, aquellos "misioneros" acercaban el teatro, el cine, la música, la radio, las bibliotecas a los pueblos más lejanos.
El control político del funcionamiento de las escuelas lo llevarán los nuevos Consejos de 1ª Enseñanza.
En diciembre de 1931 entrará de ministro el socialista Fernando de los Ríos, la mirada también se volcará en los institutos.
![[Img #21644]](upload/img/periodico/img_21644.jpg)
A mediados del 33 llega el maestro Gerardo Fernández Moreno a Astorga y a principios de 1934 se inaugura el comedor infantil, en su impulso el Alcalde Miguel Carro, el director del Instituto Curiel, el médico Cortés y por supuesto Gerardo. De la inauguración dirán: “Fernández Moreno habló a los niños, a los jóvenes y a los mayores. ¿Qué dijo? ¡Preguntarle a esos niños que le abrazaban y le besaban. Que le aman como a un buen padre!
Y los niños le aplaudieron con fervor. “¿Qué hemos de hacer los hombres ante tal espectáculo de fraternidad, de cariño y de comprensión entre los niños y el maestro? Admirarle y ofrecernos incondicionalmente ante este maestro ejemplar que todo cuanto tiene y todo cuanto vale lo pone pródigamente al servicio del niño desvalido y necesitado”.Gerardo soñó siempre, toda la vida soñando.
![[Img #21645]](upload/img/periodico/img_21645.jpg)
En noviembre de 1933, Eugenio Curiel toma posesión como director del Instituto, lo que ya confirma la fehaciente apertura de éste En aquellas fechas se empezará a hablar del cierre del seminario como colegio y en el recibimiento eclesiástico de Bernardo Blanco, catedrático y sacerdote, se le “repudiará”, tanto por el obispo como por la mayoría de los clérigos.
Este instituto de Astorga de 1933 partirá de cero, pues esta precaria situación la había provocado la oligarquía, que no quería el Instituto para la ciudad.
En principio en Astorga no se les acoge bien, pero en el tiempo se reconocerá su labor, siendo muy queridos y respetados. Eugenio será reconocido como muy buena persona, muy inteligente, muy culto y un gran director. ¡Era tan prudente, tan prudente! Soñaba, y soñaba, con la igualdad, soñó hasta que el sueño se rompió.
Los derechos de la mujer
Dos temas trascendentes: el voto y el divorcio
En las elecciones celebradas en junio de 1931 fueron elegidas dos mujeres diputadas, Clara Campoamor (Partido Radical) y Victoria Kent (Partido Republicano Radical Socialista): dos mujeres de un total de 465 diputados. A finales de aquel mismo año otra mujer diputada, Margarita Nelken (Partido Socialista), ingresó en las Cortes. De las tres, Clara Campoamor, abogada, fue la más asidua defensora de los derechos de la mujer y desempeñó un papel importante en el debate acerca del sufragio femenino.
La nueva constitución decía: “Se reconoce en principio la igualdad de derechos de los dos sexos”. Los diputados aún seguían tratando a la mujer como “una menor”.
Clara Campoamor replicaba a esto diciendo que la mujer había demostrado sentido de la responsabilidad social, que el índice de analfabetos era mayor en los hombres que en las mujeres y que sólo aquellos que creyesen que las mujeres no eran seres humanos podían negarles la igualdad de derechos con los hombres. Advirtió a los diputados de las consecuencias de defraudar las esperanzas que las mujeres habían puesto en la República: “No dejéis a la mujer que, si es regresiva, piense que su esperanza estuvo en la Dictadura; no dejéis a la mujer que piense, si es avanzada, que su esperanza está en el comunismo”.
El hecho de que Clara Campoamor defendiera el sufragio femenino y de que Victoria Kent se opusiera provocó muchas burlas. Azaña describió la sesión como muy divertida. Un periódico comentaba: dos mujeres solamente en la Cámara, y ni por casualidad están de acuerdo. Otro preguntaba medio en broma medio en serio: ¿qué ocurrirá cuando sean 50 las que actúen? En el debate del día 1 de octubre de 1931, Victoria Kent propuso que se aplazara la concesión del voto a la mujer; no era, decía, una cuestión de la capacidad de la mujer, sino de oportunidad para la República.
El anteproyecto sólo había dado el voto a la mujer soltera y a la viuda, propuesta que se defendió sobre la curiosa base que, hasta que los maridos estuviesen preparados para la vida política, el sufragio femenino podía ser una fuente de discordia doméstica. En general, sin embargo, la oposición a conceder el voto a la mujer, casada o soltera, estaba basada en el temor a que no estuviese todavía lo suficientemente independizada de la Iglesia y su voto fuese en su mayor parte derechista, poniendo así en peligro la existencia misma de la República. Aunque Jiménez de Asúa compartía dicho temor, pensaba que la conveniencia política no debía justificar que se negase un derecho legítimo.
En cuanto al divorcio, había pocos países en 1931 en los que no se hubiera aprobado una ley al respecto: España e Italia eran las dos principales excepciones en Europa. Sin embargo, la ley del divorcio española, cuando por fin fue aprobada en 1932, era una de las más progresistas de las existentes. Es difícil determinar a ciencia cierta cuántas personas se acogieron a la ley del divorcio y hasta qué punto ésta fue popular entre las mujeres. Probablemente, la mayoría de las mujeres españolas siguieron obedeciendo a su conciencia católica y tomaron nota de los sermones y pastorales que les advertían que si se divorciaban y volvían a casarse, o incluso en el caso de contraer matrimonio civil, les serían negados los sacramentos y sus hijos serían considerados ilegítimos por la ley canónica.La ley suscitó muy poco entusiasmo entre la izquierda, para unos la solución real era la libre unión. Para otros, los anarquistas, una intervención innecesaria del Estado. La derecha y la Iglesia se oponían. La Constitución este tema lo dejará así: La familia está bajo la salvaguardia del Estado.El matrimonio se funda en la igualdad de derechos para ambos sexos, y podrá disolverse por mutuo disenso o a petición de cualquiera de los cónyuges,…
Otros derechos de la mujer
También dirá la Constitución del trabajo de las mujeres y de los jóvenes y especialmente la protección a la maternidad; la jornada de trabajo y el salario mínimo y familiar, etc.
A pesar de los principios igualitarios garantizados, seguía habiendo una serie de limitaciones para la mujer. La mujer casada seguía teniendo más problemas que la soltera para encontrar trabajo. La mujer casada para cobrar su jornal debía de tener autorización del marido. Se le restringe el trabajo de horas extraordinarias, se le excluye en algún ámbito de la jornada de 8 horas.
Sí se avanzó en ampliar los trabajos que se limitaban a la mujer por su condición física. Se abolieron las excedencias forzosas por matrimonio y el despido por maternidad, así como la prohibición del acceso al trabajo cuando era elevado el paro masculino, aunque sectores como el agrario lo mantuvieron. Se amplió también el acceso a cargos públicos.
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En Astorga la representante de la reivindicación de los derechos de la mujer será Balbina de Paz, “la rosa de San Andrés”. Balbina, soltera, de buena presencia y esbelta, culta, modista, cuando no cosía leía, honrada, de buena moral, de carácter amable y cariñoso, parlanchina, protagonista y reivindicativa. Balbina también soñó, como soñaron todos.






