Blancos, negros y otros
![[Img #25455]](upload/img/periodico/img_25455.jpg)
Hay una cosa que me ha desconcertado bastante en estas elecciones estadounidenses que hemos seguido todos con enorme expectación. Bueno, han sido muchas las cosas para sorprenderse, pero una me ha confundido en especial. Seguramente se ha dado en todas las elecciones pero yo no las había seguido con tanta atención. El caso es que he oído constantemente un calificativo que no sabía que se empleaba en estos menesteres. Blanco. El blanco frente al negro. El blanco frente a todos los demás: los turbios. El blanco como la raza principal. El voto blanco como el voto más de peso.
“Trump logra el voto latino pobre y arrasa entre los blancos, incluidas las mujeres”. “Un 69% de los votantes han sido blancos” “El partido republicano se lleva normalmente la mayoría de los votos de los blancos”. “La victoria de Trump se ha basado en los trabajadores blancos” “Los votantes no blancos han sido el 30%”. “Trump ha movilizado el voto blanco” “varios estados especialmente importantes como Pensilvania, Ohio, Florida y Carolina del Norte tienen poblaciones elegibles que son un poco menos blancas que hace cuatro años”. “La tasa de participación de los votantes negros superó a la de los votantes blancos”.
“Hillary consiguió el 88% del voto negro, frente el 8% de Trump”. “El 53% de las mujeres blancas ha votado a Trump”. “Donde Clinton ha arrasado ha sido entre las mujeres negras, con un 96% de votos”.
“El voto hispano estaba extraordinariamente dividido”. “Las mujeres latinas han votado más a Hillary”.
En los análisis generales de recuento de votos se hacen curiosas distinciones. Se clasifican por:
- Razas en: blancos, negros, latinos, asiáticos y otros (estos deben ser los aborígenes)
- Religión: protestantes, católicos, judíos, otros, ninguna
- Edad: con cuatro franjas de edad: 18-29, 30-44, 45-64, 65 y mayor.
- Género: masculino y femenino.
Yo me pregunto ¿no era Estados Unidos el país de las libertades, de la igualdad, de la integridad, de la justicia, de la equidad? Ya venimos viendo en la historia antigua, menos antigua y reciente que esto es una utopía, un slogan de promoción, pero aún así me sorprende que con tanta desenvoltura se mantenga pública y oficialmente la distinción de la preponderancia del blanco frente a los demás individuos, la clasificación tan detallada de los ciudadanos, la catalogación por raza y religión.
Oír hablar del blanco frente al negro o hispano o asiático es estar incitando ya a una disgregación racial y todo lo que ello conlleva de deterioro humanitario. Es incitar a la hostilidad, a la animadversión a la, tan en auge, xenofobia. ¡Es una grosería!
Hace tiempo que se viene aleccionando al mundo blanco que al individuo negro no se le puede llamar negro, porque parece un desprecio, que al negro hay que llamarle eufemísticamente: ‘de color’. Sin embargo veo que al negro se le sigue llamando oficialmente negro y al blanco muy blanco.
El lenguaje es significativo, va cargado: negro=oscuro, blanco=luz; negro=ofensa, blanco=halago.
¿Cómo pretenden arreglar el mundo manejando esas premisas?
También me pregunto ¿Quiénes son los blancos? ¿A quién se le llama blanco? ¿A los descendientes del tropel de irlandeses que salieron huyendo de la miseria para buscarse la vida en tierras nuevas? ¿A la horda de emigrantes europeos que no tenían mejor opción que la de aventurarse al otro lado del océano? ¿Esa es la ilustre raza blanca? ¿Los latinos/hispanos no son blancos? ¿Y los asiáticos?, ya no son amarillos (como nos decían que eran antes), la mayoría (chinos, japoneses…) tienen la piel blanca, muy blanca, hasta más blanca que los europeos. Entonces… ¿Quiénes son los distinguidos votantes blancos?
Estados Unidos se formó de una amalgama variopinta de elementos humanos que poco a poco hicieron país. Y ahora desprecian a los que intentan emular sus orígenes, a los que pretenden tener su oportunidad.
Existe un refrán español que viene muy al caso: ‘Ni pidas a quien pidió, ni sirvas a quien sirvió’
(El ánimo de las personas suele sufrir un mal cambio cuando le llega la fortuna).
No me extraña que hasta la estatua de la libertad se tape la cara con las manos, asustada de tanto desatino (imagen que corre por las redes).
O témpora, o mores
![[Img #25455]](upload/img/periodico/img_25455.jpg)
Hay una cosa que me ha desconcertado bastante en estas elecciones estadounidenses que hemos seguido todos con enorme expectación. Bueno, han sido muchas las cosas para sorprenderse, pero una me ha confundido en especial. Seguramente se ha dado en todas las elecciones pero yo no las había seguido con tanta atención. El caso es que he oído constantemente un calificativo que no sabía que se empleaba en estos menesteres. Blanco. El blanco frente al negro. El blanco frente a todos los demás: los turbios. El blanco como la raza principal. El voto blanco como el voto más de peso.
“Trump logra el voto latino pobre y arrasa entre los blancos, incluidas las mujeres”. “Un 69% de los votantes han sido blancos” “El partido republicano se lleva normalmente la mayoría de los votos de los blancos”. “La victoria de Trump se ha basado en los trabajadores blancos” “Los votantes no blancos han sido el 30%”. “Trump ha movilizado el voto blanco” “varios estados especialmente importantes como Pensilvania, Ohio, Florida y Carolina del Norte tienen poblaciones elegibles que son un poco menos blancas que hace cuatro años”. “La tasa de participación de los votantes negros superó a la de los votantes blancos”.
“Hillary consiguió el 88% del voto negro, frente el 8% de Trump”. “El 53% de las mujeres blancas ha votado a Trump”. “Donde Clinton ha arrasado ha sido entre las mujeres negras, con un 96% de votos”.
“El voto hispano estaba extraordinariamente dividido”. “Las mujeres latinas han votado más a Hillary”.
En los análisis generales de recuento de votos se hacen curiosas distinciones. Se clasifican por:
- Razas en: blancos, negros, latinos, asiáticos y otros (estos deben ser los aborígenes)
- Religión: protestantes, católicos, judíos, otros, ninguna
- Edad: con cuatro franjas de edad: 18-29, 30-44, 45-64, 65 y mayor.
- Género: masculino y femenino.
Yo me pregunto ¿no era Estados Unidos el país de las libertades, de la igualdad, de la integridad, de la justicia, de la equidad? Ya venimos viendo en la historia antigua, menos antigua y reciente que esto es una utopía, un slogan de promoción, pero aún así me sorprende que con tanta desenvoltura se mantenga pública y oficialmente la distinción de la preponderancia del blanco frente a los demás individuos, la clasificación tan detallada de los ciudadanos, la catalogación por raza y religión.
Oír hablar del blanco frente al negro o hispano o asiático es estar incitando ya a una disgregación racial y todo lo que ello conlleva de deterioro humanitario. Es incitar a la hostilidad, a la animadversión a la, tan en auge, xenofobia. ¡Es una grosería!
Hace tiempo que se viene aleccionando al mundo blanco que al individuo negro no se le puede llamar negro, porque parece un desprecio, que al negro hay que llamarle eufemísticamente: ‘de color’. Sin embargo veo que al negro se le sigue llamando oficialmente negro y al blanco muy blanco.
El lenguaje es significativo, va cargado: negro=oscuro, blanco=luz; negro=ofensa, blanco=halago.
¿Cómo pretenden arreglar el mundo manejando esas premisas?
También me pregunto ¿Quiénes son los blancos? ¿A quién se le llama blanco? ¿A los descendientes del tropel de irlandeses que salieron huyendo de la miseria para buscarse la vida en tierras nuevas? ¿A la horda de emigrantes europeos que no tenían mejor opción que la de aventurarse al otro lado del océano? ¿Esa es la ilustre raza blanca? ¿Los latinos/hispanos no son blancos? ¿Y los asiáticos?, ya no son amarillos (como nos decían que eran antes), la mayoría (chinos, japoneses…) tienen la piel blanca, muy blanca, hasta más blanca que los europeos. Entonces… ¿Quiénes son los distinguidos votantes blancos?
Estados Unidos se formó de una amalgama variopinta de elementos humanos que poco a poco hicieron país. Y ahora desprecian a los que intentan emular sus orígenes, a los que pretenden tener su oportunidad.
Existe un refrán español que viene muy al caso: ‘Ni pidas a quien pidió, ni sirvas a quien sirvió’
(El ánimo de las personas suele sufrir un mal cambio cuando le llega la fortuna).
No me extraña que hasta la estatua de la libertad se tape la cara con las manos, asustada de tanto desatino (imagen que corre por las redes).
O témpora, o mores






