Natividad Cuervo Cordero ha apagado las velas de su 102 cumpleaños
En la residencia San Francisco de Asís de Astorga, a la hora de los postres le demostraron su cariño familiares de cuatro generaciones de un tronco que hunde sus raíces en Benito e Isidora, los padres Natividad, la mayor de cuatro hermanos, nacida en Nistal de la Vega.
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En esta jornada de celebración, a buen seguro que Natividad Cuervo Cordero ha recordado su intensa vida dedicada desde bien pequeña a trabajar y ayudar a su madre por sacar adelante a sus hermanos ya que su padre cayó enfermo. Desde los 8 años que comenzó a cuidar niños, Natividad tuvo que trabajar duro hasta su jubilación. Con 17 comienza a trabajar en una panadería del barrio de San Andrés, a los 25 años sirve en la casa de la familia Alonso de Astorga, con 36 años empieza en la AIPTESA de San Justo, a donde iba andando desde Nistal de noche en los duros inviernos de antes, levantándose a las cuatro de la mañana y regresando a las diez de la noche. A los 52 y después de fallecer la madre deja la fábrica para cuidar a su hermano Domingo, mutilado de guerra.
Este miércoles 27 de diciembre, en la residencia de San Francisco de Asís de Astorga, todos le han deseado que cumpla muchos más y es muy probable que así sea, porque salvo los problemas de movilidad, Natividad conserva intacta su memoria y su coquetería.
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En esta jornada de celebración, a buen seguro que Natividad Cuervo Cordero ha recordado su intensa vida dedicada desde bien pequeña a trabajar y ayudar a su madre por sacar adelante a sus hermanos ya que su padre cayó enfermo. Desde los 8 años que comenzó a cuidar niños, Natividad tuvo que trabajar duro hasta su jubilación. Con 17 comienza a trabajar en una panadería del barrio de San Andrés, a los 25 años sirve en la casa de la familia Alonso de Astorga, con 36 años empieza en la AIPTESA de San Justo, a donde iba andando desde Nistal de noche en los duros inviernos de antes, levantándose a las cuatro de la mañana y regresando a las diez de la noche. A los 52 y después de fallecer la madre deja la fábrica para cuidar a su hermano Domingo, mutilado de guerra.
Este miércoles 27 de diciembre, en la residencia de San Francisco de Asís de Astorga, todos le han deseado que cumpla muchos más y es muy probable que así sea, porque salvo los problemas de movilidad, Natividad conserva intacta su memoria y su coquetería.
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