Redacción
Jueves, 27 de Junio de 2013
Los regantes de la Presa Vega de Abajo dicen 'sí' a las nuevas regulaciones del Órbigo
La Comunidad de Regantes de la Presa Vega de Abajo apoya las nuevas regulaciones del río Órbigo proyectadas por la Confederación Hidrográfica del Duero (CHD). La Junta de Gobierno de la comunidad ha dado su voto favorable a la construcción de las balsas en la zona de los Arroyos Rial y Los Morales, del municipio de Carrizo de la Ribera, con el fin de aumentar la disponibilidad de agua en los años secos.
Los regantes de la Presa Vega de Abajo argumentan su apoyo en que dentro del proceso de elaboración del Plan Hidrológico de la Demarcación Hidrográfica del Duero, presentaron alegaciones para que se incluyeran soluciones complementarias de regulación en las zonas deficitarias, que cíclicamente sufren períodos de sequía y que ponen en riesgo la satisfacción de las necesidades hídricas de los cultivos, entre las cuales se encuentra la zona regable dependiente del Embalse de Los Barrios de Luna, como se ha podido constatar en las campañas 2002, 2006, 2008 y 2012.
Incremento de hectáreas de la zona regable de Barrios de Luna
En una nota de prensa, la comunidad de regantes señala que es necesario tener en cuenta que debido a las ampliaciones sufridas por la zona regable de Barrios de Luna, consistentes en la incorporación de la zona segregada del Páramo Bajo y superficies que se han sumado al culminar los procesos de diferentes concentraciones parcelarias, la superficie dominada ha pasado de las 46.280 has existentes en el año 2001 a las 52.437 actuales. Se trata de un incremento de 6.157 has, que supone un 12% sobre el total. Si tenemos en cuenta que la media de consumo dentro de ese período ha sido de 5.500 m3/ha y año, el sistema ha tenido que disponer de casi 34 Hm3 anuales adicionales para satisfacer las necesidades de dichas ampliaciones, cantidad similar a la capacidad de las balsas de regulación proyectadas.
Según las previsiones del Plan Hidrológico de cuenca, las consecuencia de los efectos del cambio climático serán una bajada paulatina de las aportaciones fruto del descenso de precipitaciones, la situación de déficit hídrico podría agravarse en el futuro, continúan argumentando los agricultores. Una de las medidas que se están adoptando para intentar paliar esta situación es la modernización de regadíos, pero que no tendrá los mismos efectos que en otras zonas en las que las dotaciones por hectárea han sido, históricamente, superiores. A pesar del ahorro de agua que producen, éste no será suficiente en un sistema en el que la media de gasto ya es de por si escasa y que en los años secos de la última década antes citados contó con una disponibilidad inferior a los 4.500 m3/ha, lo que hace necesario el estudio de otras alternativas complementarias que ayuden a mejorar la situación descrita; por supuesto, cumpliendo los estudios y proyectos todos los requisitos legales exigibles, entre los que estarían el estudio de impacto ambiental positivo y las menores afecciones posibles a terceros que se puedan considerar perjudicados.
Por todo ello, la Comunidad de Regantes de la Presa de la Vega de Abajo, que riega 1.441 hectáreas con aguas procedentes del Embalse de Los Barrios de Luna, apoya el estudio y construcción de nuevas regulaciones que ayuden a paliar la situación de déficit que padece el Sistema Órbigo, sin entrar de momento a debatir cuáles van a ser las actuaciones definitivas (aunque las alternativas propuestas parecen las más viables, para los regantes), lo cual dependerá de los estudios ambientales, técnicos y económicos que se están realizando y que tendrán la correspondiente audiencia pública para que todos los afectados presenten sus alegaciones, observaciones, sugerencias y reclamaciones, tal y como determina la ley vigente.
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Los regantes de la Presa Vega de Abajo argumentan su apoyo en que dentro del proceso de elaboración del Plan Hidrológico de la Demarcación Hidrográfica del Duero, presentaron alegaciones para que se incluyeran soluciones complementarias de regulación en las zonas deficitarias, que cíclicamente sufren períodos de sequía y que ponen en riesgo la satisfacción de las necesidades hídricas de los cultivos, entre las cuales se encuentra la zona regable dependiente del Embalse de Los Barrios de Luna, como se ha podido constatar en las campañas 2002, 2006, 2008 y 2012.
Incremento de hectáreas de la zona regable de Barrios de Luna
En una nota de prensa, la comunidad de regantes señala que es necesario tener en cuenta que debido a las ampliaciones sufridas por la zona regable de Barrios de Luna, consistentes en la incorporación de la zona segregada del Páramo Bajo y superficies que se han sumado al culminar los procesos de diferentes concentraciones parcelarias, la superficie dominada ha pasado de las 46.280 has existentes en el año 2001 a las 52.437 actuales. Se trata de un incremento de 6.157 has, que supone un 12% sobre el total. Si tenemos en cuenta que la media de consumo dentro de ese período ha sido de 5.500 m3/ha y año, el sistema ha tenido que disponer de casi 34 Hm3 anuales adicionales para satisfacer las necesidades de dichas ampliaciones, cantidad similar a la capacidad de las balsas de regulación proyectadas.
Según las previsiones del Plan Hidrológico de cuenca, las consecuencia de los efectos del cambio climático serán una bajada paulatina de las aportaciones fruto del descenso de precipitaciones, la situación de déficit hídrico podría agravarse en el futuro, continúan argumentando los agricultores. Una de las medidas que se están adoptando para intentar paliar esta situación es la modernización de regadíos, pero que no tendrá los mismos efectos que en otras zonas en las que las dotaciones por hectárea han sido, históricamente, superiores. A pesar del ahorro de agua que producen, éste no será suficiente en un sistema en el que la media de gasto ya es de por si escasa y que en los años secos de la última década antes citados contó con una disponibilidad inferior a los 4.500 m3/ha, lo que hace necesario el estudio de otras alternativas complementarias que ayuden a mejorar la situación descrita; por supuesto, cumpliendo los estudios y proyectos todos los requisitos legales exigibles, entre los que estarían el estudio de impacto ambiental positivo y las menores afecciones posibles a terceros que se puedan considerar perjudicados.
Por todo ello, la Comunidad de Regantes de la Presa de la Vega de Abajo, que riega 1.441 hectáreas con aguas procedentes del Embalse de Los Barrios de Luna, apoya el estudio y construcción de nuevas regulaciones que ayuden a paliar la situación de déficit que padece el Sistema Órbigo, sin entrar de momento a debatir cuáles van a ser las actuaciones definitivas (aunque las alternativas propuestas parecen las más viables, para los regantes), lo cual dependerá de los estudios ambientales, técnicos y económicos que se están realizando y que tendrán la correspondiente audiencia pública para que todos los afectados presenten sus alegaciones, observaciones, sugerencias y reclamaciones, tal y como determina la ley vigente.




