Max Alonso
Sábado, 25 de Agosto de 2018
Opinión de opiniones
Opinar de lo opinado, terrible jactancia para rizar el rizo de reflexionar sobre las opiniones de la ‘Tercera Columna’ de ‘Astorga Redacción’. Un osado atrevimiento pero me llevará a demostrar que todo es opinable al evaluar el verdadero alcance de las opiniones y razones que se lanzan al aire en este digital.
En la edición de hace quince días en ‘La Enredadera del Noroeste’ Samuel Yebra Pimentel nos ofrece una de sus característicos comentarios en los que brilla la ironía y la agudeza, a veces con puntas ácidas, en este caso dedicado a los patinazos de las agencias de calificación de riesgos que no supieron prever los descalabros de Enron y Lehman Brothers, para señalar a la OJD, Oficina para la Justificación de la Difusión y sus dislates respecto al medio de la competencia ‘Diario de Astorga’. Tras más de un año de perjudicar a ‘Astorga Redacción’ corrigieron sus datos -lo que pone en duda su eficacia y desvela las nefastas consecuencias que origina- y han rebajado su audiencia nada menos que cien mil visitantes únicos cuando ya el Ayuntamiento y los anunciantes han pagado de acuerdo con sus cifras sobrehinchadas.
Esto le permite disparar certeramente más que con ironía con sarcasmo sobre el fraude y las políticas de reparto del Ayuntamiento basadas en estos datos que ‘Astorga Redacción’ e ‘Infobierzo’ venían denunciado como demenciales. La OJD y sus consecuencias quedan autodescalificadas.
Mercedes Unceta vuelve a incidir con sus apuntes que parten de la vida bucólica para evidenciar a propósito de las declaraciones de Corinna, la musa despechada del Rey Emérito, de la que empezando por su título de princesa ya es equívoco. Con el análisis de los entresijos de la historia monárquica de Alemania y su imperio, al que se cargó su Káiser y el posterior deterioro de la República surgida tras la Primera Guerra Mundial. Pone así el punto sobre las íes sobre la monarquía española y la asustante irresponsabilidad constitucional del monarca y el anterior rey de España que perdió la corona.
A continuación Catalina Tamayo construye un artículo con rigor y erudición sobre la idea de España y su deriva por falta de ideas claras que la sumen en la oscuridad. Con las críticas infundadas propuestas por las ignorancias que imponen sus críticos, como si tuvieran fundamento, ante quienes los aceptan con ceguera. Cuajando mentiras que producen, por la fuerza del adoctrinamiento, nefastas consecuencia sobre el imaginario colectivo.
Así se imponen y se aceptan ideas como que España nunca ha existido como paradigmáticamente imponía aquel paladín de la ciencia infusa, al que calificaban como Honorable Pujol, que si algo ha acreditado es que solo lo era para los papanatas descerebrados que siguen doctrinas nacionalistas. Tan acreditadas como las ideas de Prat de la Riba analizando las esencias históricas frente a Italia y Alemania a las que, en contra de la Historia, las reconoce como nación con anterioridad a España. La que reconocieron los constitucionalistas de las Cortes de Cádiz y refrendaron figuras tan diversas como Unamuno y La Pasionaria.
Como la identificación de patriota como nacionalista español con todas las diferencias que hay entre el patriotismo y los pequeños nacionalismos excluyentes, confundiendo lo divisorio con lo integrador. Como esa alianza de conveniencia de nacionalistas e izquierdistas que, sin reconocer sus esperpénticas contradicciones, ven las pajas en el ojo ajeno sin ver la viga en los propios y se adjudican valores democráticos cuando no saben lo que es la democracia e ignoran su propio totalitarismo quienes lo aman con convicción y radicalidad.
Catalina continúa con lucidez su análisis sobre esas confabulaciones de tan grande pobreza mental que permite la cancelación de derechos humanos sobre otros más fundamentales como son los de la igualdad e imponen la lengua propia como justificación de sus ideas y actos sin tener en cuenta que ese fundamentalismos a dónde llevaría a Europa con el patrón lengua, con sus más de doscientas, sin que se justifique que sean estados sino solamente la competición y la ruptura ingobernable que no crea nada más que desequilibrios y prebendas, que es lo que buscan en el malicioso sofisma que les arrastra.
Isabel Llanos en su historia de ‘Una camiseta mayor de edad’ canta a tal viejo atavío para recordar el paso del tiempo en sí misma frente a lo que nos viste por fuera, con lenguaje poético lleno de imágenes y figuras y encuentra el poder salvador de la nostalgia y sus emociones, tan presente en muchas de estas colaboraciones, por encima de la huida consumista. En ‘Feliz cumpleaños’ María José Cordero vuelve a servirse del lenguaje poético para continuar cantando los reencuentros.
Ha podido ser casualidad pero son cuatro mujeres junto a un hombre los que integran esta ‘Tercera Columna’. Con opiniones tan diversas como variadas que ofrece cada semana ‘Astorga Redacción’, la mayor y más elaborada plataforma de nuestros medios escritos y digitales, desde las premisas de la absoluta libertad, el mayor valor de este medio, dejando clara su entidad y lo que le hace diferente, como complemento a sus contenidos informativos, abriéndose a los diversos mundos desde tratamientos personales.
Cinco ‘opiniones’ que son como cinco visitas al interior en el que no se escatiman ideas y razonamientos para integrar este gran mosaico con raíces en el presente, con memoria del pasado y proyecciones de futuro.
![[Img #38848]](upload/img/periodico/img_38848.jpg)
Opinar de lo opinado, terrible jactancia para rizar el rizo de reflexionar sobre las opiniones de la ‘Tercera Columna’ de ‘Astorga Redacción’. Un osado atrevimiento pero me llevará a demostrar que todo es opinable al evaluar el verdadero alcance de las opiniones y razones que se lanzan al aire en este digital.
En la edición de hace quince días en ‘La Enredadera del Noroeste’ Samuel Yebra Pimentel nos ofrece una de sus característicos comentarios en los que brilla la ironía y la agudeza, a veces con puntas ácidas, en este caso dedicado a los patinazos de las agencias de calificación de riesgos que no supieron prever los descalabros de Enron y Lehman Brothers, para señalar a la OJD, Oficina para la Justificación de la Difusión y sus dislates respecto al medio de la competencia ‘Diario de Astorga’. Tras más de un año de perjudicar a ‘Astorga Redacción’ corrigieron sus datos -lo que pone en duda su eficacia y desvela las nefastas consecuencias que origina- y han rebajado su audiencia nada menos que cien mil visitantes únicos cuando ya el Ayuntamiento y los anunciantes han pagado de acuerdo con sus cifras sobrehinchadas.
Esto le permite disparar certeramente más que con ironía con sarcasmo sobre el fraude y las políticas de reparto del Ayuntamiento basadas en estos datos que ‘Astorga Redacción’ e ‘Infobierzo’ venían denunciado como demenciales. La OJD y sus consecuencias quedan autodescalificadas.
Mercedes Unceta vuelve a incidir con sus apuntes que parten de la vida bucólica para evidenciar a propósito de las declaraciones de Corinna, la musa despechada del Rey Emérito, de la que empezando por su título de princesa ya es equívoco. Con el análisis de los entresijos de la historia monárquica de Alemania y su imperio, al que se cargó su Káiser y el posterior deterioro de la República surgida tras la Primera Guerra Mundial. Pone así el punto sobre las íes sobre la monarquía española y la asustante irresponsabilidad constitucional del monarca y el anterior rey de España que perdió la corona.
A continuación Catalina Tamayo construye un artículo con rigor y erudición sobre la idea de España y su deriva por falta de ideas claras que la sumen en la oscuridad. Con las críticas infundadas propuestas por las ignorancias que imponen sus críticos, como si tuvieran fundamento, ante quienes los aceptan con ceguera. Cuajando mentiras que producen, por la fuerza del adoctrinamiento, nefastas consecuencia sobre el imaginario colectivo.
Así se imponen y se aceptan ideas como que España nunca ha existido como paradigmáticamente imponía aquel paladín de la ciencia infusa, al que calificaban como Honorable Pujol, que si algo ha acreditado es que solo lo era para los papanatas descerebrados que siguen doctrinas nacionalistas. Tan acreditadas como las ideas de Prat de la Riba analizando las esencias históricas frente a Italia y Alemania a las que, en contra de la Historia, las reconoce como nación con anterioridad a España. La que reconocieron los constitucionalistas de las Cortes de Cádiz y refrendaron figuras tan diversas como Unamuno y La Pasionaria.
Como la identificación de patriota como nacionalista español con todas las diferencias que hay entre el patriotismo y los pequeños nacionalismos excluyentes, confundiendo lo divisorio con lo integrador. Como esa alianza de conveniencia de nacionalistas e izquierdistas que, sin reconocer sus esperpénticas contradicciones, ven las pajas en el ojo ajeno sin ver la viga en los propios y se adjudican valores democráticos cuando no saben lo que es la democracia e ignoran su propio totalitarismo quienes lo aman con convicción y radicalidad.
Catalina continúa con lucidez su análisis sobre esas confabulaciones de tan grande pobreza mental que permite la cancelación de derechos humanos sobre otros más fundamentales como son los de la igualdad e imponen la lengua propia como justificación de sus ideas y actos sin tener en cuenta que ese fundamentalismos a dónde llevaría a Europa con el patrón lengua, con sus más de doscientas, sin que se justifique que sean estados sino solamente la competición y la ruptura ingobernable que no crea nada más que desequilibrios y prebendas, que es lo que buscan en el malicioso sofisma que les arrastra.
Isabel Llanos en su historia de ‘Una camiseta mayor de edad’ canta a tal viejo atavío para recordar el paso del tiempo en sí misma frente a lo que nos viste por fuera, con lenguaje poético lleno de imágenes y figuras y encuentra el poder salvador de la nostalgia y sus emociones, tan presente en muchas de estas colaboraciones, por encima de la huida consumista. En ‘Feliz cumpleaños’ María José Cordero vuelve a servirse del lenguaje poético para continuar cantando los reencuentros.
Ha podido ser casualidad pero son cuatro mujeres junto a un hombre los que integran esta ‘Tercera Columna’. Con opiniones tan diversas como variadas que ofrece cada semana ‘Astorga Redacción’, la mayor y más elaborada plataforma de nuestros medios escritos y digitales, desde las premisas de la absoluta libertad, el mayor valor de este medio, dejando clara su entidad y lo que le hace diferente, como complemento a sus contenidos informativos, abriéndose a los diversos mundos desde tratamientos personales.
Cinco ‘opiniones’ que son como cinco visitas al interior en el que no se escatiman ideas y razonamientos para integrar este gran mosaico con raíces en el presente, con memoria del pasado y proyecciones de futuro.






