Las tropas aliadas y francesas velan armas con Napoleón en Astorga
Las tropas francesas, españolas e inglesas reponen fuerzas en sus campamentos antes de la batalla que este sábado librarán en el campo de Castrillo de los Polvazares. Mientras los soldados descansan exhaustos ya han llegado a la ciudad los generales: por el bando francés, el mismísimo Napoleón Bonaparte entraba en Astorga bien entrada la noche; por el bando inglés, el general John Moore, y por el español, el marqués de la Romana, lo hacían por la tarde.


Astorga retrocede este fin de semana a los últimos días del año 1808 cuando el general británico y el militar español coinciden en la ciudad e intercambian pareceres sobre cómo ordenar la retirada ante el avance del ejército galo. De este encuentro, dieron buena cuenta los actores del grupo Mixticius quienes en la tarde de este viernes representaron en la Plaza Mayor los dilemas de los dos militares, mientras las tropas españolas diezmadas por el hambre y el frío pasan la noche en el campamento de los aliados.












Napoleón ha llegado a la ciudad y ha saludado desde el balcón del Hospital de San Juan al público que se arremolinaba en la Plaza de la Catedral. Bonaparte ha arrivado procedente de Madrid, donde supo de la presencia del Ejército inglés en el valle del Duero, decidiendo enfretarse a él con 70.000 hombres. El general con sus mariscales prepara la ofensiva en el Palacio Episcopal donde Bonaparte está pasando la noche antes de la gran batalla de este sábado.











Astorga retrocede este fin de semana a los últimos días del año 1808 cuando el general británico y el militar español coinciden en la ciudad e intercambian pareceres sobre cómo ordenar la retirada ante el avance del ejército galo. De este encuentro, dieron buena cuenta los actores del grupo Mixticius quienes en la tarde de este viernes representaron en la Plaza Mayor los dilemas de los dos militares, mientras las tropas españolas diezmadas por el hambre y el frío pasan la noche en el campamento de los aliados.












Napoleón ha llegado a la ciudad y ha saludado desde el balcón del Hospital de San Juan al público que se arremolinaba en la Plaza de la Catedral. Bonaparte ha arrivado procedente de Madrid, donde supo de la presencia del Ejército inglés en el valle del Duero, decidiendo enfretarse a él con 70.000 hombres. El general con sus mariscales prepara la ofensiva en el Palacio Episcopal donde Bonaparte está pasando la noche antes de la gran batalla de este sábado.















