Recreaciones históricas de la patafísica
![[Img #40073]](http://astorgaredaccion.com/upload/images/10_2018/4844_3naciones-inauguracion-de-placas-110.jpg?39)
Cuando Eloy Rubio decía en Facebook que para Recreaciones Históricas en Astorga ya solo nos quedaría la de la última Guerra Civil, y que disponemos de material abundante y de primera mano para mostrar; se refería probablemente a que si ya todo valiera en favor del espectáculo, ese sería el más bravo, el más aleccionador. La vía regia para ir más allá del espectáculo, contra esa banalidad parodiada en los últimos días. Pero ya conocemos que ante la ironía quien se quede a dos velas mirará para el dedo. La ironía venía a señalar lo que aún no es posible. La Guerra Civil en Astorga todavía no es representable, pues a la mínima tentativa de presentación, (recuerden la última de Lala Isla), se la declara extraña, irreconocible. ¿Cómo podría ser irreconocible si no se la conoce ni pretende conocer? La sociedad de Astorga aún no está madura para los matices. Así que contra toda ironía el tal Monroy se chupa el dedo y en dos neuronas escupe el chafarrinón incontinente que tiene por costumbre. (No se preocupen, es tan solo una respuesta refleja que tasa las dos neuronas que por fortuna aún permanecen, pero no más, nada más.)
En mi caso, por contra de Eloy Carro, quiero que miren directamente al dedo. La luna que esté ahí como decorado, para darle justificación manteniendo el proverbio. Reivindico aquella representación de la Guerra Civil como la más real, como la única que nos traería a la conciencia. Sé que ustedes mirarán la luna, tal como acostumbran. Sé también que aquel imbécil que en el caso de la propuesta de Eloy miraba para el dedo es recuperable y que verá ahora, en este juego de espejos, aquello a lo que la ironía apuntaba. Esa ironía de vuelta con la realidad pelada: La imagen inagotable de ‘grandes cementerios bajo la luna’ con sus paredones ametrallados de balas. (Allí donde no hubiera bala, el hombre ha muerto.)
Estas y otras imágenes bien representadas, bien asimiladas, viniendo de todas partes, aportarían verdad, razones éticas, tal vez ‘honra sin corvetas’. Y las bombas de precisión que no vendiéramos a Arabia Saudí dejarían de apuntar a los niños muertos de los bombardeos de Guernica.
![[Img #40073]](http://astorgaredaccion.com/upload/images/10_2018/4844_3naciones-inauguracion-de-placas-110.jpg?39)
Cuando Eloy Rubio decía en Facebook que para Recreaciones Históricas en Astorga ya solo nos quedaría la de la última Guerra Civil, y que disponemos de material abundante y de primera mano para mostrar; se refería probablemente a que si ya todo valiera en favor del espectáculo, ese sería el más bravo, el más aleccionador. La vía regia para ir más allá del espectáculo, contra esa banalidad parodiada en los últimos días. Pero ya conocemos que ante la ironía quien se quede a dos velas mirará para el dedo. La ironía venía a señalar lo que aún no es posible. La Guerra Civil en Astorga todavía no es representable, pues a la mínima tentativa de presentación, (recuerden la última de Lala Isla), se la declara extraña, irreconocible. ¿Cómo podría ser irreconocible si no se la conoce ni pretende conocer? La sociedad de Astorga aún no está madura para los matices. Así que contra toda ironía el tal Monroy se chupa el dedo y en dos neuronas escupe el chafarrinón incontinente que tiene por costumbre. (No se preocupen, es tan solo una respuesta refleja que tasa las dos neuronas que por fortuna aún permanecen, pero no más, nada más.)
En mi caso, por contra de Eloy Carro, quiero que miren directamente al dedo. La luna que esté ahí como decorado, para darle justificación manteniendo el proverbio. Reivindico aquella representación de la Guerra Civil como la más real, como la única que nos traería a la conciencia. Sé que ustedes mirarán la luna, tal como acostumbran. Sé también que aquel imbécil que en el caso de la propuesta de Eloy miraba para el dedo es recuperable y que verá ahora, en este juego de espejos, aquello a lo que la ironía apuntaba. Esa ironía de vuelta con la realidad pelada: La imagen inagotable de ‘grandes cementerios bajo la luna’ con sus paredones ametrallados de balas. (Allí donde no hubiera bala, el hombre ha muerto.)
Estas y otras imágenes bien representadas, bien asimiladas, viniendo de todas partes, aportarían verdad, razones éticas, tal vez ‘honra sin corvetas’. Y las bombas de precisión que no vendiéramos a Arabia Saudí dejarían de apuntar a los niños muertos de los bombardeos de Guernica.






