Aidan Mcnamara
Sábado, 02 de Febrero de 2019
Café sin leches. (Para Silvia)
![[Img #41630]](http://astorgaredaccion.com/upload/images/02_2019/2020_124.jpg)
Café sin leches. (Para Silvia.)
- Es la economía, estúpido.
- Es el ejército, tonto.
- Es el clima, payaso.
- Dirás el cambio, zoquete.
- Es que no hay futuro.
- Estoy en él- he sobrevivido a la frase anterior.
- Y esto ¿qué es?
- Un dialogo de opinión.
- ¿Sin pericia?
- Sólo la experiencia.
- ¿El tiempo vivido?
- No. La vida pensada.
- Tú ¿Qué sabes?
- Poca cosa- hay que compartir.
- ¿Es un reclamo ser un ex-entrenador de baloncesto?
- Igual es un señor con un gran corazón.
- ¿Eso importa?
- Cada vez más.
- ¿Te estás poniendo sentimental?
- No. Pero siento el caos. El egoísmo conduce a la soledad.
- ¿Cómo sabes?
- Leo.
- ¿Qué lees?
- Biografías.
- Nunca son honestas.
- Da igual. Es interesante caminar entre las proclamaciones y los hechos.
- Dicen que no hay hechos solo interpretaciones.
- ¿Quieres que te quite un brazo?
- ¡Por Dios!
- No cambies de tema.
- Me estás faltando el respeto.
- En absoluto. Estoy aquí. Todavía.
- Así que ¿eres del PSOE?
- No tengo equipo.
- Yo soy del Barca.
- Lo he dicho metafóricamente.
- Pero ¿crees en algo?
- Sí señor. Creo en esto.
- Pero esta conversación no va a ninguna parte.
- Pues te equivocas.
- ¿Adónde va, pues?
- Examinamos opiniones. Las tendrás. Te escucho.
- ¿Sobre qué? ¿Lo de los taxistas? ¿El pobre niño del pozo?
- Maduro o Guaidó.
- Brexit o Vox.
- Ya ves, estás al día.
- En absoluto. La información de los poderosos queda archivada en las cloacas.
- ¿No te fías de la prensa?
- La prensa depende de la publicidad.
- Bueno, hay empresas éticas.
- El dinero es amoral.
- No siempre. Cuando el Estado reforma un hospital y…
- Nadie me consulta sobre el destino final de mis impuestos.
- Te concedo que sólo lo hacen de manera general.
- Y luego las promesas electorales no se cumplen.
- Te sientes impotente como ciudadano.
- Y que lo digas.
- Vaya. Ya ves. Estamos de acuerdo.
- ¿Qué harías tú, señor opinante?
- Enseñar y divulgar.
- Eso es fácil de decir.
- Correcto. Lo que pasa es que vivimos en un mundo que nos compele a buscar satisfacciones instantáneas.
- Has roto las reglas- te has chupado dos renglones.
- Efectivamente. A veces hay que ser un poco atrevido. Perdón.
- Así que ¿crees en el progreso?
- Por supuesto- hemos podido hablar sin escupir.
- Ya. Pero esta es tan sólo una columna de palabras.
- Tal vez. Pero es un espacio sin balas, un camposanto sin muertes.
- ¡Basta con poesía!
- ¿Por qué?
- Porque no logra nada.
- Logra ralentizar las percepciones.
- Me estoy perdiendo.
- Sólo un poco- total, has reaccionado.
- Este café está buenísimo.
- Ya lo creo.
- ¿Tú crees en otra vida?
- Los hijos son la otra vida.
- O sea no eres religioso.
- ¿La religión como un conjunto de preceptos morales?
- No. La religión como la promesa de una vida eterna.
- Comprendo el deseo de la esperanza…
- Pero no eres supersticioso.
- En absoluto. La religión es poesía.
- Pero a ti te gusta la poesía.
- ¿Y?
- Pues acabas de decir que…
- No soy supersticioso.
- Y ¿si descubren que Dios existe?
- Algunos ya lo han hecho.
- ¿Qué? ¿Quiénes?
- Los creyentes.
- ¡Bah! Estás jugando con palabras.
- No tengo otra cosa. ¿Tú qué piensas?
- No sé. La lengua es una selva.
- Vaya. Poeta serás tú.
- Ya. Pero hay que pagar estos cafés.
- Que te los pague Dios.
- Muy gracioso.
- Sin sarcasmos.
- Sin mala leche.
- Adiós.
- Nunca mejor dicho.
-
![[Img #41630]](http://astorgaredaccion.com/upload/images/02_2019/2020_124.jpg)
Café sin leches. (Para Silvia.)
- Es la economía, estúpido.
- Es el ejército, tonto.
- Es el clima, payaso.
- Dirás el cambio, zoquete.
- Es que no hay futuro.
- Estoy en él- he sobrevivido a la frase anterior.
- Y esto ¿qué es?
- Un dialogo de opinión.
- ¿Sin pericia?
- Sólo la experiencia.
- ¿El tiempo vivido?
- No. La vida pensada.
- Tú ¿Qué sabes?
- Poca cosa- hay que compartir.
- ¿Es un reclamo ser un ex-entrenador de baloncesto?
- Igual es un señor con un gran corazón.
- ¿Eso importa?
- Cada vez más.
- ¿Te estás poniendo sentimental?
- No. Pero siento el caos. El egoísmo conduce a la soledad.
- ¿Cómo sabes?
- Leo.
- ¿Qué lees?
- Biografías.
- Nunca son honestas.
- Da igual. Es interesante caminar entre las proclamaciones y los hechos.
- Dicen que no hay hechos solo interpretaciones.
- ¿Quieres que te quite un brazo?
- ¡Por Dios!
- No cambies de tema.
- Me estás faltando el respeto.
- En absoluto. Estoy aquí. Todavía.
- Así que ¿eres del PSOE?
- No tengo equipo.
- Yo soy del Barca.
- Lo he dicho metafóricamente.
- Pero ¿crees en algo?
- Sí señor. Creo en esto.
- Pero esta conversación no va a ninguna parte.
- Pues te equivocas.
- ¿Adónde va, pues?
- Examinamos opiniones. Las tendrás. Te escucho.
- ¿Sobre qué? ¿Lo de los taxistas? ¿El pobre niño del pozo?
- Maduro o Guaidó.
- Brexit o Vox.
- Ya ves, estás al día.
- En absoluto. La información de los poderosos queda archivada en las cloacas.
- ¿No te fías de la prensa?
- La prensa depende de la publicidad.
- Bueno, hay empresas éticas.
- El dinero es amoral.
- No siempre. Cuando el Estado reforma un hospital y…
- Nadie me consulta sobre el destino final de mis impuestos.
- Te concedo que sólo lo hacen de manera general.
- Y luego las promesas electorales no se cumplen.
- Te sientes impotente como ciudadano.
- Y que lo digas.
- Vaya. Ya ves. Estamos de acuerdo.
- ¿Qué harías tú, señor opinante?
- Enseñar y divulgar.
- Eso es fácil de decir.
- Correcto. Lo que pasa es que vivimos en un mundo que nos compele a buscar satisfacciones instantáneas.
- Has roto las reglas- te has chupado dos renglones.
- Efectivamente. A veces hay que ser un poco atrevido. Perdón.
- Así que ¿crees en el progreso?
- Por supuesto- hemos podido hablar sin escupir.
- Ya. Pero esta es tan sólo una columna de palabras.
- Tal vez. Pero es un espacio sin balas, un camposanto sin muertes.
- ¡Basta con poesía!
- ¿Por qué?
- Porque no logra nada.
- Logra ralentizar las percepciones.
- Me estoy perdiendo.
- Sólo un poco- total, has reaccionado.
- Este café está buenísimo.
- Ya lo creo.
- ¿Tú crees en otra vida?
- Los hijos son la otra vida.
- O sea no eres religioso.
- ¿La religión como un conjunto de preceptos morales?
- No. La religión como la promesa de una vida eterna.
- Comprendo el deseo de la esperanza…
- Pero no eres supersticioso.
- En absoluto. La religión es poesía.
- Pero a ti te gusta la poesía.
- ¿Y?
- Pues acabas de decir que…
- No soy supersticioso.
- Y ¿si descubren que Dios existe?
- Algunos ya lo han hecho.
- ¿Qué? ¿Quiénes?
- Los creyentes.
- ¡Bah! Estás jugando con palabras.
- No tengo otra cosa. ¿Tú qué piensas?
- No sé. La lengua es una selva.
- Vaya. Poeta serás tú.
- Ya. Pero hay que pagar estos cafés.
- Que te los pague Dios.
- Muy gracioso.
- Sin sarcasmos.
- Sin mala leche.
- Adiós.
- Nunca mejor dicho.
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