Max Alonso
Sábado, 02 de Febrero de 2019

La Laponia Leonesa

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Laponia es una región que pertenece a los estados de Noruega, Suecia, Rusia y Finlandia. Con la parte más grande y despoblada de Finlandia es con la que se ha hermanado la provincia de León. Cuenta con nieve abundante durante varios meses al año y se caracteriza por su falta de habitantes, ubicada como está por encima del círculo polar ártico. Se considera el hogar de Papá Noel.

 

Suma una población de 178.000 habitantes en un territorio de 100.000 kilómetros, por lo que se considera el mayor desierto demográfico de Europa, con una densidad que sólo alcanza 1,77 habitantes por kilómetro cuadrado.

 

A esta situación se asemeja a una parte de la provincia de León cuando varios municipios leoneses (7) están al mismo nivel con menos de 2 habitantes por kilómetro. Un dato sorprendente y que exige su estudio: Rovaniemi, su capital administrativa, considerada la ciudad más fría del mundo, ha casi doblado la población en los últimos dieciséis años pasando de 35.000 a 61.000 habitantes.

 

Cuando nos creíamos que León era una provincia hermosa, con una rica historia, generadora de España, un país moderno, democrático y solidario… Majo, el presidente de la Diputación,  en un arranque de sinceridad nos ha dicho lo que somos: La Laponia Leonesa. No es un concepto nuevo. Ya nos había calificado así la profesora Bustillo.

 

Tras lo de TERUEL EXISTE y MILANA BONITA, de Extremadura, el guiño a Miguel Delibes y sus Santos Inocente, tal como lo gritara Paco Rabal cuando subió  al escenario a recibir el premio que le dieron en Cannes, ahora aparece lo de  LAPONIA LEONESA. Un golpe de realidad con el que nos estamos enfrentando, la desertización poblacional en un proceso en desarrollo, que se genera en nuestro territorio. 

 

A partir de ahora a quitarnos la creencia de que León es uno de los primeros reinos de los que surgió España. A quitarnos de la cabeza que es en donde nació el parlamentarismo, como en las tierras de Palencia nació la municipalidad y, con Salamanca, la primera universidad.  La imagen más real  y actual es la de la Laponia Leonesa.

 

Andamos igual de helados y despoblados, contra lo que ya lucha diligente  el Gobierno del Estado con las medidas de sus Presupuestos Generales, en los que no recoge ninguna correctora y el Gobierno Autonómico, que en lo que puede estimula la despoblación, con la guinda de la ‘zopenquería’ del alcalde de Valladolid, que propone con descaro e ignorancia acentuarla en beneficio de la capital.


Está claro que por este camino no vamos a ningún sitio bueno. Más nos vale que tomemos conciencia de lo que somos, La Laponia Leonesa, y que busquemos el apoyo de las autoridades laponas a ver si nos va mejor que ante la desconsideración en la que vivimos.  No nos queda más remedio que mirar para nosotros mismos. No esperar a nadie de nuestro entorno que venga a socorrernos. Para la salvación no queda otra que la de decirnos a nosotros mismos los leoneses: LEVÁNTATE Y ANDA. Es la única posibilidad para que resucitemos. Lo que hay que hacer tenemos que hacerlo por nosotros mismos,  mientras tanto es lo que somos: La Laponia Leonesa.

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