Nadal fuera de pista
![[Img #44478]](http://astorgaredaccion.com/upload/images/07_2019/9649_whatsapp-image-2017-06-28-at-121533-1-600x600.jpg)
En el capítulo tres de Ética para Amador Fernando Savater distingue entre moral y ética. Dice que moral es el conjunto de comportamientos y normas que aceptamos como válidos mientras que el segundo concepto es la reflexión sobre por qué los consideramos válidos y la comparación con otras morales que tienen otras personas. Ignoro si Rafael Nadal ha leído este libro, pero por lo que dijo en la rueda de prensa de después de su partido con Kyrgios puede ser.
Una rueda de prensa de la que ya podrían aprender muchos. De la que ya podemos aprender todos. Nadal es un ejemplo, no por su grandeza como deportista o ganar todo lo que gana y la forma en que lo hace, sino porque da la sensación de que podría ser la misma persona si no se hubiera dedicado a ser el mejor deportista español de todos los tiempos. Cuando un periodista le preguntó qué le parecía que su contrincante le tirara a dar un bolazo discernió entre moral y ética como el filósofo vasco. “Me da igual si me pega o no un bolazo. Está en su derecho a hacerlo, otra cosa es que sea correcto o no. Y lo que es correcto para uno, puede no serlo para otro”.
Cuando empezó a decir que no era buena idea hablar de este chico que hace cosas tan raras y que entre todos le estamos haciendo una promoción excesiva y dando una visibilidad exagerada no sé si se refería al tonto de Kyrgios o a alguno de nuestros políticos. Y es que Rafa, ya en confianza, al igual que Cicerón, sabe que la libertad de las masas no se puede defender a la larga. Únicamente la propia, la libertad interior.
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En el capítulo tres de Ética para Amador Fernando Savater distingue entre moral y ética. Dice que moral es el conjunto de comportamientos y normas que aceptamos como válidos mientras que el segundo concepto es la reflexión sobre por qué los consideramos válidos y la comparación con otras morales que tienen otras personas. Ignoro si Rafael Nadal ha leído este libro, pero por lo que dijo en la rueda de prensa de después de su partido con Kyrgios puede ser.
Una rueda de prensa de la que ya podrían aprender muchos. De la que ya podemos aprender todos. Nadal es un ejemplo, no por su grandeza como deportista o ganar todo lo que gana y la forma en que lo hace, sino porque da la sensación de que podría ser la misma persona si no se hubiera dedicado a ser el mejor deportista español de todos los tiempos. Cuando un periodista le preguntó qué le parecía que su contrincante le tirara a dar un bolazo discernió entre moral y ética como el filósofo vasco. “Me da igual si me pega o no un bolazo. Está en su derecho a hacerlo, otra cosa es que sea correcto o no. Y lo que es correcto para uno, puede no serlo para otro”.
Cuando empezó a decir que no era buena idea hablar de este chico que hace cosas tan raras y que entre todos le estamos haciendo una promoción excesiva y dando una visibilidad exagerada no sé si se refería al tonto de Kyrgios o a alguno de nuestros políticos. Y es que Rafa, ya en confianza, al igual que Cicerón, sabe que la libertad de las masas no se puede defender a la larga. Únicamente la propia, la libertad interior.






