Mercedes Unzeta Gullón
Sábado, 31 de Agosto de 2019

Los pozos se secan

[Img #45846]

 

 

El pozo de mi casa se ha secado. Hace unos días que no saca agua de la tierra y la tierra se seca. Ya no puedo regar las pocas plantas que tengo para adornar la pradera ni, por supuesto, los árboles frutales que requieren más cantidad. El pozo se ha secado y sufro, no solamente porque no pueda regar mis plantas sino también porque se agota el agua que la tierra, como una gran despensa, nos tiene guardada para nuestras emergencias.

 

Ya empezamos a estar en emergencia y empieza a escasear nuestra despensa.

 

Sí, evidentemente estamos sufriendo un cambio climático, o cambios en el clima, o como se le quiera llamar, pero el hecho es que cada día hay menos agua en los ríos, en los suelos, en los subsuelos y en las nubes. Cada día constato, en donde vivo, que hay más vientos, y los vientos son precursores de sequía. Pero ¿qué se puede hacer? No creo que por prohibir los coches diésel vayamos a tener más agua pero sí creo que se podría administrar mejor la poca que tenemos.

 

El otro día hice un recorrido en coche por la vega del río Tuerto y me quedé fastidiadamente sorprendida  de la cantidad de hectáreas plantadas de maíz ¡maíz! ¡maíz y más maíz! Llevan tiempo plantando maíz en las tierras de la zona del páramo y de la vega. Tierras que son propicias para el grano: trigo, cebada, centeno… ¿pero maíz? Ya, alguna vez, hace tiempo, me he arrebatado con esta insensatez de plantar maíz en estas tierras y he hablado de ello. Una planta que requiere de tres veces más de agua que el grano. Una planta que en las provincias del norte no se riega por la humedad ambiental constante pero que en la meseta necesitan ser regadas y chupar mucha agua. Pero hace dos días, con la sequía tan grande que estamos soportando, me topé con tanta plantación de maíz que me puse furiosa.

 

¿Es que no hay una Administración que pueda controlar, por el bien común, el tipo de plantación más sostenible para la zona?  Pregunto y me dicen que se planta maíz porque está subvencionado, porque a Europa le conviene que nosotros plantemos el maíz. Y ¿por qué le conviene a Europa?, me pregunto. Y me respondo, ah, porque así ellos no agotan sus existencias de agua. Nos pagan para que seamos nosotros quienes agotemos nuestra agua y con ella nuestros ríos y con nuestros ríos nuestros peces, y con nuestros peces nuestros pájaros y con nuestros pájaros nuestros ecosistemas de las riberas. Sólo cuando lleguemos a convertirnos en puro secarral, en dunas arenosas en lugar de cauces de ríos, entonces empezarán estos europeos a alarmarse  por la cercanía del desierto, y nosotros con camellos y turbantes.

 

Sí, es una visión un poco derrotista, pero ahí, ahí le anda la realidad. En 15 años la transformación a ‘fatal’ de trocito de ribera que me toca es grandiosa. Ni peces, ni cangrejos, ni patos, ni pájaros…

 

Si no hay un ente superior que nos obligue no existe la responsabilidad particular de lo general. Aquí el tema está, como siempre y como en todo, en el dinero, pero no en un dinero que revierta a  la sociedad sino en un dinero para el bolsillo del particular. Si me dan dinero yo planto o hago lo que sea “y el que venga detrás que arre”. Así nos va.

 

Lloraremos cuando ya no haya solución.

 

O témpora o mores

Con tu cuenta registrada

Escribe tu correo y te enviaremos un enlace para que escribas una nueva contraseña.