Mercedes Unzeta Gullón
Sábado, 07 de Marzo de 2020

Notas poéticas de mujeres

 

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De una adolescente

Hoy tuve un día tonto

Tan tonto que te pedí que me quisieras

No, más tonto aún

Te pedí que me dijeras que me querías

Y no me lo dijiste

Pensaste que era una tontería

Y yo pensé: qué tonta

¿por qué se lo pediría?

 

De una mujer joven

Yo tuve un novio.

Eso decían,

Que yo tenía novio,

eso decían, pero no es verdad,

nunca tuve novio.

Venía a verme un hombre,

eso decían, un hombre,

pero no es verdad,

no era un hombre,

era un niño que parecía hombre,

y no,

no venía a verme,

venía a refugiarse de los hombres

y de las mujeres,

veía a refugiarse de las responsabilidades

y de los pesares,

venía a refugiarse de la vida,

venía, simplemente venía

a esconderse.

Y se enredaba en mi tiempo

y alteraba mi noche,

y compartía algún sueño,

pero se fugaba.

Era sólo un niño.

Nunca tuve novio.

 

De una mujer romántica

Me emociona compartir

La mirada en el río de algas

El rostro de viento en el vuelo

El espacio en los rincones del sueño

 

Me emociona compartir

El horizonte racional del bosque

El pensamiento vehemente de las manos

La humedad de la tierra en la espalda

 

Me emociona compartir

El suspiro de las mimosas en los jarrones

La filantropía de las caléndulas en la orilla

El enigma en los nidos del alma

 

Me emociona compartir me

 

De una mujer libre

Quise darte mis alas

y las creíste cadenas

Quise desplegarte el vuelo

y pensaste en huracanes

 

El miedo

hundía tus manos en la tierra

y sus raíces aprisionaban los sueños

 

Quise llevarte a las alturas

y sentiste vértigo

Quise asomarme a tu abismo

y me pusiste veto

 

El miedo

¡Qué piadosa cárcel

tan cruel!

 

De una mujer decepcionada

Extendí hacia ti

la espuma de mis sueños

que enmudecían

batidos en la nostalgia

 

Extendí hacia ti

mis fantasías de felicidad

sabiendo el vértigo

de su desvanecimiento

 

Extendí hacia ti

los sueños del mañana

impaciente por tachar

las trampas del ayer

 

Extendí hacia ti

el ímpetu de un querer olvidado

olvidando que el olvido

es el mejor de los resguardos

 

Como la frágil espuma de la ola

que remonta la arena

 

Extendí hacia ti

mis límites de locura

que la marea arrastró

en su respiración

                       inquebrantable.

Luego

         retrocedió

                        vencida

                                 a la insolencia

                                                   de su inmensidad

 

 

O témpora o mores

 

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