Sembrando odios
![[Img #48507]](http://astorgaredaccion.com/upload/images/03_2020/7469_cordero-escanear0073.jpg)
Escuchamos, en la vida política española, una serie de esperpentos hablantes que, cada vez que abren la boca, sólo destilan odio. Es esa una táctica diseñada, no por los titiriteros indocumentados que dan la cara, sino por otros seres a la sombra del poder, cuyo objetivo claro, y teledirigido, se encamina a la obtención del poder absoluto y de la merma de derechos civiles del resto de los ciudadanos.
Me espanta como quieren conseguir sus objetivos. Me exaspera la estupidez tanto del hablante como del oyente pasivo y sumiso, que no quiere pensar un poco más allá y se deja arrastrar por un fervor patriótico, del todo falso y estridente, que le ordena que agite la bandera de los odios enconados a favor de no sé qué amor patrio de pacotilla, sin temor a obtener la desunión y la agresividad entre ciudadanos.
Muchas de esas personas que les defienden, las veo ir a misa los domingos y fiestas de guardar. ¿Qué religión practican? Que yo sepa, Jesucristo, un revolucionario en toda regla, proclamó a los cuatro vientos el amor al prójimo como a uno mismo. Habló de la caridad, la generosidad, sin mirar con quien, la igualdad, la benevolencia… En una sociedad de venganza, como era la sociedad judía antes de la era cristiana, en donde el “ojo por ojo y diente por diente” era una máxima, apareció un visionario de la templanza y la bondad a decirle al pueblo judío que así no, que de esa manera nos sumergimos en un lodazal de odios sin enmienda. Y ese mensaje tuvo un éxito arrollador, hasta nuestros días, porque la gente sensata y con capacidad de templanza, sea o no creyente, termina harta de violencia y busca la paz. Por otro lado, en esta sociedad, también, hay mucho ‘pijo-progre’ que enarbolando la bandera de la libertad, sólo practica la suya, sin respetar creencias y agitando, así mismo, las diferencias entre humanos, en lugar de acercar posiciones con respeto y con ese mismo diálogo tan necesario para la convivencia.
No sé si me explico, pero los odios sólo generan más y más odios. ¿No hay un político con templanza, con clase, con altura de miras que de ejemplo de serenidad? No lo hay en este momento. Se han apoderado de la política la mediocridad, la falta de escrúpulos y el enriquecimiento personal a costa del poder. ¿Nadie con sensatez y honestidad?
Yo me pregunto, ¿cómo se pueden arreglar las cosas, entre grupos de personas que piensan diferente, cuando hay conflicto? Según los filósofos, es a través del diálogo como uno puede acercarse al otro para establecer una comunicación, porque el diálogo implica aprender y no solo conversar. Y tampoco consiste en sentarse alrededor de una mesa, sino que hay que aprender -insisto- y modificar la forma en que las personas hablan, piensan y se comunican entre ellas. El diálogo requiere reflexión no propagar soflamas de uno y otro bando, eso sirve, exclusivamente, para quedarse en un punto muerto sin retorno ni fin. Los participantes en una ‘mesa de diálogo’ tienen que estar dispuestos a tratar las causas fundamentales de una crisis y no sólo los síntomas que afloran a la superficie.
La Filosofía enseña, precisamente, a aprender a comunicarnos, a dialogar, a conversar, a que en un diálogo no haya ganadores. Por eso, es muy importante que en la Enseñanza Secundaria se integre la asignatura de Filosofía como un método para aunar posturas mediante un diálogo fructífero. Ese sería un apoyo fundamental en la formación de los jóvenes y desterraríamos mucha violencia de la que hay en las aulas y que, con el tiempo, se traslada a la vida cotidiana.
He empezado hablando de no sembrar odios y termino con la enseñanza de la Filosofía, esa asignatura que es fundamental para la convivencia; sólo los necios y faltos de formación no lo ven.
![[Img #48507]](http://astorgaredaccion.com/upload/images/03_2020/7469_cordero-escanear0073.jpg)
Escuchamos, en la vida política española, una serie de esperpentos hablantes que, cada vez que abren la boca, sólo destilan odio. Es esa una táctica diseñada, no por los titiriteros indocumentados que dan la cara, sino por otros seres a la sombra del poder, cuyo objetivo claro, y teledirigido, se encamina a la obtención del poder absoluto y de la merma de derechos civiles del resto de los ciudadanos.
Me espanta como quieren conseguir sus objetivos. Me exaspera la estupidez tanto del hablante como del oyente pasivo y sumiso, que no quiere pensar un poco más allá y se deja arrastrar por un fervor patriótico, del todo falso y estridente, que le ordena que agite la bandera de los odios enconados a favor de no sé qué amor patrio de pacotilla, sin temor a obtener la desunión y la agresividad entre ciudadanos.
Muchas de esas personas que les defienden, las veo ir a misa los domingos y fiestas de guardar. ¿Qué religión practican? Que yo sepa, Jesucristo, un revolucionario en toda regla, proclamó a los cuatro vientos el amor al prójimo como a uno mismo. Habló de la caridad, la generosidad, sin mirar con quien, la igualdad, la benevolencia… En una sociedad de venganza, como era la sociedad judía antes de la era cristiana, en donde el “ojo por ojo y diente por diente” era una máxima, apareció un visionario de la templanza y la bondad a decirle al pueblo judío que así no, que de esa manera nos sumergimos en un lodazal de odios sin enmienda. Y ese mensaje tuvo un éxito arrollador, hasta nuestros días, porque la gente sensata y con capacidad de templanza, sea o no creyente, termina harta de violencia y busca la paz. Por otro lado, en esta sociedad, también, hay mucho ‘pijo-progre’ que enarbolando la bandera de la libertad, sólo practica la suya, sin respetar creencias y agitando, así mismo, las diferencias entre humanos, en lugar de acercar posiciones con respeto y con ese mismo diálogo tan necesario para la convivencia.
No sé si me explico, pero los odios sólo generan más y más odios. ¿No hay un político con templanza, con clase, con altura de miras que de ejemplo de serenidad? No lo hay en este momento. Se han apoderado de la política la mediocridad, la falta de escrúpulos y el enriquecimiento personal a costa del poder. ¿Nadie con sensatez y honestidad?
Yo me pregunto, ¿cómo se pueden arreglar las cosas, entre grupos de personas que piensan diferente, cuando hay conflicto? Según los filósofos, es a través del diálogo como uno puede acercarse al otro para establecer una comunicación, porque el diálogo implica aprender y no solo conversar. Y tampoco consiste en sentarse alrededor de una mesa, sino que hay que aprender -insisto- y modificar la forma en que las personas hablan, piensan y se comunican entre ellas. El diálogo requiere reflexión no propagar soflamas de uno y otro bando, eso sirve, exclusivamente, para quedarse en un punto muerto sin retorno ni fin. Los participantes en una ‘mesa de diálogo’ tienen que estar dispuestos a tratar las causas fundamentales de una crisis y no sólo los síntomas que afloran a la superficie.
La Filosofía enseña, precisamente, a aprender a comunicarnos, a dialogar, a conversar, a que en un diálogo no haya ganadores. Por eso, es muy importante que en la Enseñanza Secundaria se integre la asignatura de Filosofía como un método para aunar posturas mediante un diálogo fructífero. Ese sería un apoyo fundamental en la formación de los jóvenes y desterraríamos mucha violencia de la que hay en las aulas y que, con el tiempo, se traslada a la vida cotidiana.
He empezado hablando de no sembrar odios y termino con la enseñanza de la Filosofía, esa asignatura que es fundamental para la convivencia; sólo los necios y faltos de formación no lo ven.






