El Obispado de Astorga rectifica y suspende la celebración de misas y cualquier acto litúrgico
En una nota de prensa, desde el Obispado aseguran que "los rápidos cambios que provoca el contagio creciente de la población por el coronavirus Covid-19 y las nuevas medidas que han tomado el gobierno de España, los gobiernos autonómicos de Galicia y de Castilla y León y las autoridades sanitarias que están pendientes de esta pandemia", han creado en pocas horas la nueva situación.
![[Img #48599]](http://astorgaredaccion.com/upload/images/03_2020/8936_1092976357d9973d214ae0102e0d238e41f0dc9b.jpg)
Los responsables de la diócesis piden "una urgente y responsable nueva toma de decisión relacionada directamente" con el cierre de todos los templos parroquiales, iglesias y capillas "hasta nuevo aviso", de manera que no podrán realizarse "celebraciones sacramentales ni actos de piedad con personas que libremente tengan acceso".
Así pues, las autoridades religiosas dispensan a los fieles cristianos de la diócesis de la asistencia a la misa de los domingos y fiestas de precepto, para seguir "la santa misa por televisión o radio, así como por otros dispositivos electrónicos".
Las medidas suspenden las diversas celebraciones previstas para la Cuaresma y la Semana Santa en todas las iglesias. "De todas formas, llegada la Semana Santa, daríamos algunas indicaciones, si procediesen, relativas a la celebración en la Catedral de la Misa Crismal y a la celebración en los templos de los actos litúrgicos correspondiente al Triduo Pascual".
Asimismo, hasta nuevo aviso, se suprime cualquier otra celebración sacramental (rito del matrimonio, bautizos, primeras comuniones, confirmaciones y penitencia comunitaria). Se mantendrá esta medida hasta que sea posible reemprender sin riesgo para la salud pública la normalización de estos importantes momentos de la vida cristiana.
En relación con la celebración de funerales y exequias se aplica la misma restricción en las iglesias y demás templos. En este caso, se procederá, "lógicamente, al entierro del difunto con alguna sencilla oración directamente en el cementerio sin entrar en el templo, y se pospondrá la misa de funeral en la iglesia para más adelante".
Los sacerdotes deberán estar disponibles para ejercer sus funciones y celebrarán a puerta cerrada la misa diaria "en privado o con algunas pocas personas de su elección".
Invitan a rezar en familia, leer el Evangelio y orar por "los enfermos y por las personas que les atienden y les cuidan, de encomendar también a los fallecidos por esta inesperada pandemia".
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Los responsables de la diócesis piden "una urgente y responsable nueva toma de decisión relacionada directamente" con el cierre de todos los templos parroquiales, iglesias y capillas "hasta nuevo aviso", de manera que no podrán realizarse "celebraciones sacramentales ni actos de piedad con personas que libremente tengan acceso".
Así pues, las autoridades religiosas dispensan a los fieles cristianos de la diócesis de la asistencia a la misa de los domingos y fiestas de precepto, para seguir "la santa misa por televisión o radio, así como por otros dispositivos electrónicos".
Las medidas suspenden las diversas celebraciones previstas para la Cuaresma y la Semana Santa en todas las iglesias. "De todas formas, llegada la Semana Santa, daríamos algunas indicaciones, si procediesen, relativas a la celebración en la Catedral de la Misa Crismal y a la celebración en los templos de los actos litúrgicos correspondiente al Triduo Pascual".
Asimismo, hasta nuevo aviso, se suprime cualquier otra celebración sacramental (rito del matrimonio, bautizos, primeras comuniones, confirmaciones y penitencia comunitaria). Se mantendrá esta medida hasta que sea posible reemprender sin riesgo para la salud pública la normalización de estos importantes momentos de la vida cristiana.
En relación con la celebración de funerales y exequias se aplica la misma restricción en las iglesias y demás templos. En este caso, se procederá, "lógicamente, al entierro del difunto con alguna sencilla oración directamente en el cementerio sin entrar en el templo, y se pospondrá la misa de funeral en la iglesia para más adelante".
Los sacerdotes deberán estar disponibles para ejercer sus funciones y celebrarán a puerta cerrada la misa diaria "en privado o con algunas pocas personas de su elección".
Invitan a rezar en familia, leer el Evangelio y orar por "los enfermos y por las personas que les atienden y les cuidan, de encomendar también a los fallecidos por esta inesperada pandemia".






