Aidan Mcnamara
Sábado, 21 de Marzo de 2020
Hablando con mamá
![[Img #48685]](http://astorgaredaccion.com/upload/images/03_2020/8043_670-_dsc0050.jpg)
El ser humano es un ente compuesto de, entre otras cosas, el carbono y un mundo simbólico. Oigo los pájaros en la calle. Me ponen de buen humor. Se asustarán a las ocho de la tarde, pero se acostumbrarán como nosotros.
Antes de asomarme a calentar el corazón con los aplausos llamo a mi madre por teléfono.
- ¿Cómo estás?
- No sé porque tiene que llamarse Corona.
- ¿No tienes internet?
Me gusta fingir un poco de autismo cuando hablo con mi madre.
- Sí. Pero quiero decir que es una palabra muy bonita y este virusbicho – mi madre habla alemán cuando está cabreada- no es nada guapo. Debe llamarse Satánicovid.
- Pues, llama al portavoz de la OMS.
- No seas ridículo. ¿Cómo estás?
- Magnífico. Tengo comida y sigue habiendo cloro en el agua municipal. Y ¿tú?
- Un poco decepcionada. Y no pretendo morir este año. Quiero llegar a cumplir 94 años. Ahora, tu padre está muy nervioso.
- Estamos todos así, mamá, porque estamos en una película, pero no sabemos cuánto va a durar.
- Bueno, a ti te encanta el cine.
- Ya. A que echas de menos pasear.
- Sí y a mis nietos.
- Y el Skype no es lo mismo.
- En absoluto. Este mundo digital no compensa. Quiero abrazar. Pero he encontrado una buena página web llena de bellos himnos de los grandes compositores de todos los tiempos.
- Claro. Echas de menos el coro. (Mi madre suele cantar en la iglesia los miércoles).
- Sí. Veo que hay soldados en las calles de España.
- Es verdad. Pero no llevan bigote. Oye, ¿por qué 94?
- Para ganar a mis hermanas y para cuidar de tu padre.
- Vaya tesón.
- ¿Qué vas a cenar?
- Lentejas.
- Eso es de italianos.
- ¿Y tú?
- Lasaña. (Dios, cuánto la quiero).
- Oye, ¿quieres escuchar los aplausos?
- Suena a granizo. ¿Y lo hacen todos los días?
- Sí.
- ¿Y no hace frío con las ventanas abiertas? No cojas un catarro, ¿eh?
- No, mamá, tranquila.
- Bueno, te dejo. Me está entrando una llamada de tu hermana desde Borislandia.
- Ok. Nos vemos mañana.
- Si Dios quiere.
- Desde luego.
![[Img #48685]](http://astorgaredaccion.com/upload/images/03_2020/8043_670-_dsc0050.jpg)
El ser humano es un ente compuesto de, entre otras cosas, el carbono y un mundo simbólico. Oigo los pájaros en la calle. Me ponen de buen humor. Se asustarán a las ocho de la tarde, pero se acostumbrarán como nosotros.
Antes de asomarme a calentar el corazón con los aplausos llamo a mi madre por teléfono.
- ¿Cómo estás?
- No sé porque tiene que llamarse Corona.
- ¿No tienes internet?
Me gusta fingir un poco de autismo cuando hablo con mi madre.
- Sí. Pero quiero decir que es una palabra muy bonita y este virusbicho – mi madre habla alemán cuando está cabreada- no es nada guapo. Debe llamarse Satánicovid.
- Pues, llama al portavoz de la OMS.
- No seas ridículo. ¿Cómo estás?
- Magnífico. Tengo comida y sigue habiendo cloro en el agua municipal. Y ¿tú?
- Un poco decepcionada. Y no pretendo morir este año. Quiero llegar a cumplir 94 años. Ahora, tu padre está muy nervioso.
- Estamos todos así, mamá, porque estamos en una película, pero no sabemos cuánto va a durar.
- Bueno, a ti te encanta el cine.
- Ya. A que echas de menos pasear.
- Sí y a mis nietos.
- Y el Skype no es lo mismo.
- En absoluto. Este mundo digital no compensa. Quiero abrazar. Pero he encontrado una buena página web llena de bellos himnos de los grandes compositores de todos los tiempos.
- Claro. Echas de menos el coro. (Mi madre suele cantar en la iglesia los miércoles).
- Sí. Veo que hay soldados en las calles de España.
- Es verdad. Pero no llevan bigote. Oye, ¿por qué 94?
- Para ganar a mis hermanas y para cuidar de tu padre.
- Vaya tesón.
- ¿Qué vas a cenar?
- Lentejas.
- Eso es de italianos.
- ¿Y tú?
- Lasaña. (Dios, cuánto la quiero).
- Oye, ¿quieres escuchar los aplausos?
- Suena a granizo. ¿Y lo hacen todos los días?
- Sí.
- ¿Y no hace frío con las ventanas abiertas? No cojas un catarro, ¿eh?
- No, mamá, tranquila.
- Bueno, te dejo. Me está entrando una llamada de tu hermana desde Borislandia.
- Ok. Nos vemos mañana.
- Si Dios quiere.
- Desde luego.






