El 80% de los contagios de Covid-19 en las residencias de ancianos de Castilla y León se produjeron antes de marzo
A la vista de los datos la consejera de Familia, Isabel Blanco, concluye que los centros residenciales de personas mayores deberían haber cerrado antes.
![[Img #51133]](http://astorgaredaccion.com/upload/images/09_2020/4163_20200930ruedadeprensaigualdadyfamilia07.jpg)
Al menos el 80 por ciento de los centros de mayores y dependientes en los que entró la Covid en Castilla y León, que concentran el 92% de los casos y 94% de las muertes, se infectaron en marzo, lo que indica, una vez analizados los datos que "se tenían que haber cerrado antes" esas residencias. Así lo ha detallado este miércoles la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Isabel Blanco, durante la presentación del informe sobre el impacto de la Covid en las residencias de mayores de la Comunidad, un compromiso del pacto de recuperación del que ha dado traslado a las Cortes, donde ha pedido comparecer para su explicación, y que colgará en la web de la Junta.
En Castilla y León los primeros cierres de residencias fueron el 11 de marzo en Miranda de Ebro, en Burgos, y luego a partir del 13 de ese mes, cuando los contagios ya estaban de manera importante en la sociedad en general, y ya había habido el primer deceso en la Comunidad, el 15 de marzo, lo que indica que "existía transmisión comunitaria en Castilla y León diez días antes" del cierre de centros, ha explicado Blanco.
La consejera, que ha reconocido un "desconocimiento total de la enfermedad, de cómo actuar, de cómo sectorializar a los residentes y de falta de medios" en ese momento inicial de la pandemia, ha sostenido que la situación actual está controlada en esos centros residenciales.
El 78 por ciento de los centros no tenían remanentes de equipos de protección "para hacer frente a lo que se venía por delante", ha apuntado.
En la incidencia de la enfermedad en las residencias, con 8.088 contagiados, según los últimos datos del informe, y 2.598 fallecidos tanto por covid confirmado como con sintomatología compatible, ha influido la fecha del primer contagio, la incidencia de la enfermedad en la población en general en la que se asientan los centros y el tamaño del centro, en una Comunidad donde el 47% tienen más de cien plazas.
A mayor incidencia y mayor tamaño de los centro, los contagios han sido más, aunque la consejera ha advertido de que aunque Castilla y León tuvo una tasa de ataque del covid superior a la media nacional, y la tercera con mayor riesgo ante la expansión, la incidencia en mayores y dependientes con atención residencial fue inferior a la que le correspondería y a la media del Imserso.
La sexta tasa de mortalidad de España en centros de mayores
El Informe recoge, con datos del IMSERSO, que Castilla y León anotó la sexta mayor tasa de mortalidad en sus centros de mayores, con un 5,6 por ciento por covid, por detrás de Madrid, con 12,3 por ciento y un número de plazas residenciales similar, en torno a 48.000.
Los fallecidos con Covid declarado en las residencias suponen el 53,6 por ciento de todos los fallecidos por coronavirus, cifra que se eleva al 67 por ciento si se tienen en cuenta los decesos con causas compatibles.
En cuanto a la letalidad, esto es los fallecidos por el número de contagiados, fue del 18,2 por ciento si se tiene en cuenta sólo los con Covid confirmado, y hasta el 27,9 si se incluyen las sospechas.
En el 78 por ciento de los 1.214 centros de mayores y discapacidad no hubo casos covid, un 64 por ciento si se limita a los 700 centros de mayores que tiene la Comunidad.
El 91 por ciento de los fallecidos tenía más de 80 años y un 56 por ciento presentaban pluripatologías crónicas con un 48 por ciento con deterioro cognitivo, ha explicado Blanco. Más de la mitad de los fallecidos eran grandes dependientes y el 20 por ciento con una dependencia severa.
Cribados masivos y desinfecciones
Entre las medidas adoptadas para la segunda ola del Covid, tras levantarse el estado de alarma el 21 de junio, la consejera ha destacado los cibrados masivos con test al personal y a los residentes ya desde abril y luego en marzo, las 617 labores de desinfección, 828 informes de inspección, con algunos abiertos que pueden conllevar en su caso el cierre del centro, y la contratación de 970 personas para los centros de la Junta
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Al menos el 80 por ciento de los centros de mayores y dependientes en los que entró la Covid en Castilla y León, que concentran el 92% de los casos y 94% de las muertes, se infectaron en marzo, lo que indica, una vez analizados los datos que "se tenían que haber cerrado antes" esas residencias. Así lo ha detallado este miércoles la consejera de Familia e Igualdad de Oportunidades, Isabel Blanco, durante la presentación del informe sobre el impacto de la Covid en las residencias de mayores de la Comunidad, un compromiso del pacto de recuperación del que ha dado traslado a las Cortes, donde ha pedido comparecer para su explicación, y que colgará en la web de la Junta.
En Castilla y León los primeros cierres de residencias fueron el 11 de marzo en Miranda de Ebro, en Burgos, y luego a partir del 13 de ese mes, cuando los contagios ya estaban de manera importante en la sociedad en general, y ya había habido el primer deceso en la Comunidad, el 15 de marzo, lo que indica que "existía transmisión comunitaria en Castilla y León diez días antes" del cierre de centros, ha explicado Blanco.
La consejera, que ha reconocido un "desconocimiento total de la enfermedad, de cómo actuar, de cómo sectorializar a los residentes y de falta de medios" en ese momento inicial de la pandemia, ha sostenido que la situación actual está controlada en esos centros residenciales.
El 78 por ciento de los centros no tenían remanentes de equipos de protección "para hacer frente a lo que se venía por delante", ha apuntado.
En la incidencia de la enfermedad en las residencias, con 8.088 contagiados, según los últimos datos del informe, y 2.598 fallecidos tanto por covid confirmado como con sintomatología compatible, ha influido la fecha del primer contagio, la incidencia de la enfermedad en la población en general en la que se asientan los centros y el tamaño del centro, en una Comunidad donde el 47% tienen más de cien plazas.
A mayor incidencia y mayor tamaño de los centro, los contagios han sido más, aunque la consejera ha advertido de que aunque Castilla y León tuvo una tasa de ataque del covid superior a la media nacional, y la tercera con mayor riesgo ante la expansión, la incidencia en mayores y dependientes con atención residencial fue inferior a la que le correspondería y a la media del Imserso.
La sexta tasa de mortalidad de España en centros de mayores
El Informe recoge, con datos del IMSERSO, que Castilla y León anotó la sexta mayor tasa de mortalidad en sus centros de mayores, con un 5,6 por ciento por covid, por detrás de Madrid, con 12,3 por ciento y un número de plazas residenciales similar, en torno a 48.000.
Los fallecidos con Covid declarado en las residencias suponen el 53,6 por ciento de todos los fallecidos por coronavirus, cifra que se eleva al 67 por ciento si se tienen en cuenta los decesos con causas compatibles.
En cuanto a la letalidad, esto es los fallecidos por el número de contagiados, fue del 18,2 por ciento si se tiene en cuenta sólo los con Covid confirmado, y hasta el 27,9 si se incluyen las sospechas.
En el 78 por ciento de los 1.214 centros de mayores y discapacidad no hubo casos covid, un 64 por ciento si se limita a los 700 centros de mayores que tiene la Comunidad.
El 91 por ciento de los fallecidos tenía más de 80 años y un 56 por ciento presentaban pluripatologías crónicas con un 48 por ciento con deterioro cognitivo, ha explicado Blanco. Más de la mitad de los fallecidos eran grandes dependientes y el 20 por ciento con una dependencia severa.
Cribados masivos y desinfecciones
Entre las medidas adoptadas para la segunda ola del Covid, tras levantarse el estado de alarma el 21 de junio, la consejera ha destacado los cibrados masivos con test al personal y a los residentes ya desde abril y luego en marzo, las 617 labores de desinfección, 828 informes de inspección, con algunos abiertos que pueden conllevar en su caso el cierre del centro, y la contratación de 970 personas para los centros de la Junta






