Diario de Enriqueta (2)
![[Img #51154]](http://astorgaredaccion.com/upload/images/10_2020/9371_dsc_1568.jpg)
Enriqueta es apasionada. Esa libertad que maneja en su vida se aloja también en su corazón. Su corazón no maneja ataduras y sus sentimientos amorosos están siempre preparados para deslizarse hacia el objeto del deseo amatorio. Suele ser exigente en su elección pero esto no quiere decir que siempre acierte con lo elegido, en realidad podríamos decir que acierta poco, que suele confundirse con algunos signos exteriores que finalmente no se corresponden con los interiores y… ¡chasco, decepción! Y es que su exigencia es algo muy particular.
Parece que en estos momentosa Enriqueta se le ha despertado de pronto un cierto apasionamiento por un amigo “de los de siempre”, ese amigo de toda la vida, de amistad cercana y empática, con el que ha intercambiado muchas confidencias a lo largo de los años sin más intención que el apoyo y la comprensión. El amigo vive lejos y tienen simpáticos encuentros amistosos de tiempo en tiempo. En los últimos encuentros algo ha cambiado en ella, siente que siente diferente.
Este cambio de sentimientos hacia su querido amigo de juventud la ‘descoloca’. Un insensato torbellino emocional arrastra su ánimo por lo que decide, naturalmente como hace siempre, confiarse y desahogarse en su cuaderno confidente.
¿Por qué siento una inquieta desazón?¿Por qué estoy confundida?¿Por qué crece en mí un sentimiento precipitado, insensato? ¿Por qué me ha quedado una vaga sensación de vacío después de este corto y furtivo encuentro? ¿Por qué me encuentro tan frágil, tan desamparada, tan desconcertada?
De pronto pienso en ti de otra manera.
De pronto tu imagen agita mis sueños.
De pronto me intimida tu mirada.
De pronto me sorprende tu nombre.
De pronto tengo ganas de ti.
De pronto quiero perderme en tu conversación, en tus brazos, en tus besos…
¿Por qué ya nada es igual que antes?¿Por qué de pronto ocupas los recodos de mi mente?
De repente ‘el espacio’ me parece un inmenso desierto, ‘el tiempo’ un profundo abismo y mi deseo un gran pájaro sin alas.
De pronto me faltas cuando nunca te he tenido, te quiero cuando nunca había pensado amarte, te necesito cuando más libre me siento.
De pronto tengo miedo del deseo que puede confundir mis sentimientos.
De pronto tu sonrisa, tu mirada, tu silencio, tienen otro sentido.
De pronto, así de pronto, empieza a brotar una agonía.
De pronto se me encogen las entrañas al pensar en ti.
De pronto me hubiera gustado compartir aquel cuarto, aquella cama.
De pronto temo poder amarte.
De pronto… quizás… TODO sea, tan sólo, poesía.
NO, no. ¡Es un absurdo!
¡Es todo tan real y tan ficticio a la vez que es mucho más que poesía! Es dolor.
Quería evitarlo pero ha crecido en mí como una mala hierba y me retuerce el estómago, y me ahoga, y enloquece mi pensamiento, y anula mi voluntad, y convierte mi vida en un tornado de ansiedad.
Y… no hago otra cosa que pensar en ti.
Y… ¡vuelve de nuevo la poesía!
Me obsesiono con tu recuerdo. Adivino instantes que quizás no existan pero disfruto del deseo que la imaginación elige a cada instante.
Tengo miedo de un futuro que no tiene presente. Me siento sobrecogida por un instante de intensidad. Entre tus brazos y la realidad todavía sueño con la eternidad.
Es ya Septiembre. Antiguos rescoldos humean con intensidad de turbación conversaciones inacabadas y aún otras inempezadas.
Deseo de verte. Deseo de charlar. Promesas de encuentro que se esfuman o… ¿se esfuma la palabra?, o… ¿es la palabra de deseo la que se desvanece?, o… ¿es necesario que se esfume la poesía para que prevalezca la armonía?
No te dejes conmover por la poesía, es efímera, es un guiño, es un instante de eternidad, es una brasa fugaz en la oscuridad, es una burbuja en tu champan.
Mi imaginación y mi deseo crean una silenciosa historia oculta que palpita con fuerza. Ensoñaciones que mueven adormecidos resortes imprescindibles para no morir en la inanición emocional.
O témpora o mores
![[Img #51154]](http://astorgaredaccion.com/upload/images/10_2020/9371_dsc_1568.jpg)
Enriqueta es apasionada. Esa libertad que maneja en su vida se aloja también en su corazón. Su corazón no maneja ataduras y sus sentimientos amorosos están siempre preparados para deslizarse hacia el objeto del deseo amatorio. Suele ser exigente en su elección pero esto no quiere decir que siempre acierte con lo elegido, en realidad podríamos decir que acierta poco, que suele confundirse con algunos signos exteriores que finalmente no se corresponden con los interiores y… ¡chasco, decepción! Y es que su exigencia es algo muy particular.
Parece que en estos momentosa Enriqueta se le ha despertado de pronto un cierto apasionamiento por un amigo “de los de siempre”, ese amigo de toda la vida, de amistad cercana y empática, con el que ha intercambiado muchas confidencias a lo largo de los años sin más intención que el apoyo y la comprensión. El amigo vive lejos y tienen simpáticos encuentros amistosos de tiempo en tiempo. En los últimos encuentros algo ha cambiado en ella, siente que siente diferente.
Este cambio de sentimientos hacia su querido amigo de juventud la ‘descoloca’. Un insensato torbellino emocional arrastra su ánimo por lo que decide, naturalmente como hace siempre, confiarse y desahogarse en su cuaderno confidente.
¿Por qué siento una inquieta desazón?¿Por qué estoy confundida?¿Por qué crece en mí un sentimiento precipitado, insensato? ¿Por qué me ha quedado una vaga sensación de vacío después de este corto y furtivo encuentro? ¿Por qué me encuentro tan frágil, tan desamparada, tan desconcertada?
De pronto pienso en ti de otra manera.
De pronto tu imagen agita mis sueños.
De pronto me intimida tu mirada.
De pronto me sorprende tu nombre.
De pronto tengo ganas de ti.
De pronto quiero perderme en tu conversación, en tus brazos, en tus besos…
¿Por qué ya nada es igual que antes?¿Por qué de pronto ocupas los recodos de mi mente?
De repente ‘el espacio’ me parece un inmenso desierto, ‘el tiempo’ un profundo abismo y mi deseo un gran pájaro sin alas.
De pronto me faltas cuando nunca te he tenido, te quiero cuando nunca había pensado amarte, te necesito cuando más libre me siento.
De pronto tengo miedo del deseo que puede confundir mis sentimientos.
De pronto tu sonrisa, tu mirada, tu silencio, tienen otro sentido.
De pronto, así de pronto, empieza a brotar una agonía.
De pronto se me encogen las entrañas al pensar en ti.
De pronto me hubiera gustado compartir aquel cuarto, aquella cama.
De pronto temo poder amarte.
De pronto… quizás… TODO sea, tan sólo, poesía.
NO, no. ¡Es un absurdo!
¡Es todo tan real y tan ficticio a la vez que es mucho más que poesía! Es dolor.
Quería evitarlo pero ha crecido en mí como una mala hierba y me retuerce el estómago, y me ahoga, y enloquece mi pensamiento, y anula mi voluntad, y convierte mi vida en un tornado de ansiedad.
Y… no hago otra cosa que pensar en ti.
Y… ¡vuelve de nuevo la poesía!
Me obsesiono con tu recuerdo. Adivino instantes que quizás no existan pero disfruto del deseo que la imaginación elige a cada instante.
Tengo miedo de un futuro que no tiene presente. Me siento sobrecogida por un instante de intensidad. Entre tus brazos y la realidad todavía sueño con la eternidad.
Es ya Septiembre. Antiguos rescoldos humean con intensidad de turbación conversaciones inacabadas y aún otras inempezadas.
Deseo de verte. Deseo de charlar. Promesas de encuentro que se esfuman o… ¿se esfuma la palabra?, o… ¿es la palabra de deseo la que se desvanece?, o… ¿es necesario que se esfume la poesía para que prevalezca la armonía?
No te dejes conmover por la poesía, es efímera, es un guiño, es un instante de eternidad, es una brasa fugaz en la oscuridad, es una burbuja en tu champan.
Mi imaginación y mi deseo crean una silenciosa historia oculta que palpita con fuerza. Ensoñaciones que mueven adormecidos resortes imprescindibles para no morir en la inanición emocional.
O témpora o mores






