Redacción
Sábado, 24 de Octubre de 2020

Cáritas Diocesana de Astorga reclama una ley que garantice el derecho a la vivienda y la paralización de los desahucios

'Nadie sin Hogar, no tener casa mata'. Con este lema tan contundente Cáritas Española y la Federación de asociaciones de centros para integración y ayuda a marginados (Faciam), organizan para este domingo una jornada de reflexión con el fin de dar a conocer la realidad que existe en nuestra sociedad y denunciar la situación de las personas sin hogar en el país.

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Cáritas Diocesana de Astorga solicita a las administraciones públicas en el documento 'Análisis y propuesta para la (RE)construcción', una ley estatal de garantía de acceso a la vivienda; promoción, rehabilitación y mantenimiento de un parque público de vivienda; también definir una estrategia de lucha contra la exclusión residencial y sin hogarismo; y paralizar los desahucios y desalojos con un alojamiento alternativo.

 

Según la Fundación Foessa, en España 1,3 millón de hogares y medio millón de personas sufren inseguridad y vivienda inadecuadas, de esas unas 33.275 personas son las que están en la calle, por lo que son los potenciales usuarios de los diferentes albergues que hay en nuestro país, como la Casita de San José de Astorga, "principalmente regentados por las diferentes Cáritas Diocesanas, Entidades religiosas y en menos medida por las administraciones públicas", indican desde la organización de la diócesis de Astorga.

 

'La Casita de San José' de Astorga atendió en 2019 a 387 personas, de los cuales 379 fueron hombres y ocho mujeres, un 72% son españoles y 17% son de la Unión Europea, por lo que un 11% podrían considerarse extranjeros. La mayoría están comprendidos entre 40 a 65 años, "por lo que podemos decir sin equivocarnos que el prototipo sería un varón, español, de media edad, con diferentes problemáticas: paro, problemas socio-sanitarios (tanto de comportamiento como patologías de adicciones, trastornos psiquiátricos, de afectividad o comportamiento)", señalan desde la 'Casita', que se financia gracias al Obispado de Astorga, Cáritas Diocesana y la Junta de Castilla y León.

 

La situación que denuncian Cáritas y Faciam, golpea particularmente este año debido a la pandemia porque "estas personas, pobres entre los pobres, son las más vulnerables y expuestas a caer en la pobreza y en la marginación. Por este motivo, pero siempre en positivo, con esperanza, denunciamos alto y claro Nadie sin Hogar es posible, este año bajo el lema “No tener casa mata”.


La diócesis astorgana cuenta además en Ponferrada copn el Hogar del Transeúnte 'San Genadio' que abrió sus puertas en el año 1990 y el comedor social comenzó a funcionar en 2010. Tanto el servicio de hospedaje como de comidas está activo desde entonces los 365 días al año.

 

 

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