Gregorio Urz honra a sus antepasados cepedanos escribiendo de sus historias
![[Img #55343]](https://astorgaredaccion.com/upload/images/08_2021/8063_dsc_4782.jpg)
La semana de fiestas se estrenaba este lunes con la presentación en el Teatro Gullón del libro de José Serrano, editado por ‘Marciano Sonoro’, ‘Tierra de lobos, urces y hambre’.
Un libro compuesto de 19 relatos, decía el editor, Jesús Palmero, sobre cuestiones locales que llegan a ser universales con un desarrollo breve, minimalista, pero que consigue llenarnos de emoción, porque son representativos de la esencia del ser humano y pueden suceder en cualquier parte del mundo y en cualquier época. Narraciones en La Cepeda del hambre y las grandes calamidades de la postguerra, trasladables al África actual o a las zonas depauperadas de Sudamérica.
Insistía Jesús Palmero en que se trata de una mirada al mundo rural nada nostálgica, nada bucólica al uso. Una mirada muy dura.
![[Img #55344]](https://astorgaredaccion.com/upload/images/08_2021/1771_dsc_4786.jpg)
El editor destacaba que el trabajo actual de José Serrano, el verdadero nombre de Gregorio Urz, es en la cooperación internacional, en los contextos más duros del mundo contemporáneo. Autor de una tesis sobre la economía rural, con una amplia experiencia sobre las zonas más miserables del mundo, posee además la experiencia en carne propia de la pobreza, pues la vivió en el pueblo de Ferreras, en la Cepeda. "Con una mirada de enorme profundidad pues afluye de sus vivencias”.
José Serrano comentó el origen de su seudónimo: Gregorio por su abuelo y Urz por la planta común que abunda en La Cepeda.
![[Img #55345]](https://astorgaredaccion.com/upload/images/08_2021/5479_dsc_4792.jpg)
Sobre el título ‘Tierra de lobos, urces y hambre': el hambre, decía el autor, se debe a la miseria de la posguerra. El lobo como figura atávica que se relaciona con los miedos profundos. Además el lobo es una temática muy anclada en La Cepeda, y urces, como ya había dicho, por ser un vegetal muy abundante y aprovechado en La Cepeda. También, insistía, en que se trata de una temática áspera sobre una realidad muy dura, la que vivieron sus padres y sus abuelos.
Ante la pregunta de por qué escribe, respondía con la cita de John Berger en el zócalo del libro: "Lo que me llevó a escribir a lo largo de los años es el pálpito de que algo debe ser contado y que, si yo no lo intento, corre el riesgo de que quede sin contar. Más que como un escritor profesional y consecuente, me veo como alguien que lo hace de forma transitoria".
![[Img #55346]](https://astorgaredaccion.com/upload/images/08_2021/9850_dsc_4847.jpg)
Comentaba que había unas historias en su familia y en su pueblo que podían perderse. Al principio se las contaba a sus hijos como el cuento de las buenas noches; pero luego pensó que la mejor manera de honrar a sus antepasados era escribirlas. Aunque tengan una base real, local -una anécdota, un suceso-, se universalizan; pues la pobreza, el dolor, la camaradería, el amor y las injusticias son universales. Situaciones parecidas a las que ha vivido José Serrano en otros sitios, en su labor de cooperante.
Apuntaba, por último, que el libro contiene modismos, palabras leonesas, en el lenguaje que los cepedanos utilizaban por aquel entonces.
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La semana de fiestas se estrenaba este lunes con la presentación en el Teatro Gullón del libro de José Serrano, editado por ‘Marciano Sonoro’, ‘Tierra de lobos, urces y hambre’.
Un libro compuesto de 19 relatos, decía el editor, Jesús Palmero, sobre cuestiones locales que llegan a ser universales con un desarrollo breve, minimalista, pero que consigue llenarnos de emoción, porque son representativos de la esencia del ser humano y pueden suceder en cualquier parte del mundo y en cualquier época. Narraciones en La Cepeda del hambre y las grandes calamidades de la postguerra, trasladables al África actual o a las zonas depauperadas de Sudamérica.
Insistía Jesús Palmero en que se trata de una mirada al mundo rural nada nostálgica, nada bucólica al uso. Una mirada muy dura.
![[Img #55344]](https://astorgaredaccion.com/upload/images/08_2021/1771_dsc_4786.jpg)
El editor destacaba que el trabajo actual de José Serrano, el verdadero nombre de Gregorio Urz, es en la cooperación internacional, en los contextos más duros del mundo contemporáneo. Autor de una tesis sobre la economía rural, con una amplia experiencia sobre las zonas más miserables del mundo, posee además la experiencia en carne propia de la pobreza, pues la vivió en el pueblo de Ferreras, en la Cepeda. "Con una mirada de enorme profundidad pues afluye de sus vivencias”.
José Serrano comentó el origen de su seudónimo: Gregorio por su abuelo y Urz por la planta común que abunda en La Cepeda.
![[Img #55345]](https://astorgaredaccion.com/upload/images/08_2021/5479_dsc_4792.jpg)
Sobre el título ‘Tierra de lobos, urces y hambre': el hambre, decía el autor, se debe a la miseria de la posguerra. El lobo como figura atávica que se relaciona con los miedos profundos. Además el lobo es una temática muy anclada en La Cepeda, y urces, como ya había dicho, por ser un vegetal muy abundante y aprovechado en La Cepeda. También, insistía, en que se trata de una temática áspera sobre una realidad muy dura, la que vivieron sus padres y sus abuelos.
Ante la pregunta de por qué escribe, respondía con la cita de John Berger en el zócalo del libro: "Lo que me llevó a escribir a lo largo de los años es el pálpito de que algo debe ser contado y que, si yo no lo intento, corre el riesgo de que quede sin contar. Más que como un escritor profesional y consecuente, me veo como alguien que lo hace de forma transitoria".
![[Img #55346]](https://astorgaredaccion.com/upload/images/08_2021/9850_dsc_4847.jpg)
Comentaba que había unas historias en su familia y en su pueblo que podían perderse. Al principio se las contaba a sus hijos como el cuento de las buenas noches; pero luego pensó que la mejor manera de honrar a sus antepasados era escribirlas. Aunque tengan una base real, local -una anécdota, un suceso-, se universalizan; pues la pobreza, el dolor, la camaradería, el amor y las injusticias son universales. Situaciones parecidas a las que ha vivido José Serrano en otros sitios, en su labor de cooperante.
Apuntaba, por último, que el libro contiene modismos, palabras leonesas, en el lenguaje que los cepedanos utilizaban por aquel entonces.






