Ángel María Fidalgo
Lunes, 23 de Febrero de 2015

El Tenorio en la Casa de Cultura de Villoria de Órbigo

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El próximo sábado día 28, a las 18 horas, en la Casa de Cultura de Villoria de Órbigo, el grupo de teatro de Lagunas de Somoza, dirigido por el  doctor, Pedro Lobera ofrecerá una versión abreviada del  don Juan Tenorio, de José Zorilla. Será la segunda vez que los vecinos de esa localidad maragata pongan en escena ese drama romántico. La primera tuvo lugar, como manda la tradición, el pasado mes de noviembre en un corralón de Lagunas reconvertido en espacio escénico, gracias a la generosidad de Javi, su propietario, y a la ilusión de los propios actores, que no dudaron en compaginar el bricolage con el arte dramático para poder hacer realidad la representación.

 

El éxito de esa primera representación fue tan notable que el grupo teatral de Lagunas no tardó en recibir su primera invitación para repetir su `hazaña´ en Villoria de Orbigo donde el próximo sábado sus integrantes volverán a demostrar sus buenas dotes interpretativas y, sobre todo, su capacidad de ilusionarse en torno a un proyecto cultural común, impulsado por el doctor Pedro Lobera, un maño de nacimiento, pero de vocación y vecindad maragata.

 

Para entender lo ocurrido en torno al Tenorio en Lagunas de Somoza hay que realizar una cierta mirada retrospectiva e interpretativa. Y es que, en contra de lo que ocurre en otras localidades más dadas al individualismo, Lagunas se caracteriza por el ejercicio de la buena vecindad, entre los propios y los que se han ido asentando en el pueblo, y por la sensibilidad colectiva en torno a cualquier iniciativa cultural.

 

Esto explica que todos los años, en las fiestas patronales de agosto, en honor de San Roque, además de otras actividades culturales, se celebre un magnífico concierto de música clásica, y esto explica también que cuando Pedro Antonio Lobera planteó hace unos meses la compleja representación teatral, no se produjeran ni espasmos, ni abatimientos especialmente apreciables entre los vecinos, sino un sentimiento compartido de ilusión por hacer realidad lo que entonces podía  parecer una propuesta casi inalcanzable.

 

Bueno, en nombre del rigor histórico, hay que reconocer que la primera lectura del texto produjo vértigos y hasta una confesión prematura de incapacidad por parte de algún miembro del improvisado cuerpo actoral/vecinal. Pero el tesón del director Lobera, las favorables influencias tutelares del Teleno y la celebración de numerosos ensayos donde el alcohol, las viandas, el buen humor y la camaradería se sucedieron en similar proporción, hicieron que, al final, la obra se pudiera representar, en la fecha prevista, y con una calidad que fue reconocida por el numeroso público que acudió al corralón de Javi para disfrutarla en una tarde de noviembre en la que colaboró hasta la meteorología.

 

Y cabe pensar que lo mismo va ocurrir el próximo sábado en Villoria de Orbigo porque los integrantes del grupo de teatro de Lagunas están dispuestos a volver a demostrar de lo que son capaces  interpretando las pasiones, las vanidades, las trasgresiones, las vilezas, y los conflictos religiosos, que se suceden en Sevilla, durante una noche de Carnaval, allá por el 1545, con el protagonismo dominante de don Juan Tenorio, un seductor sin escrúpulos.   

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