Meciendo el paso
Viernes de Dolor
![[Img #15192]](upload/img/periodico/img_15192.jpg)
Se aproximan las 10 de la noche y un río de túnicas negras se acerca con premura al Santuario de Fátima. El Cristo ya está adornado, las varas limpias y relucientes, los hachones encendidos, todo está listo para empezar el desfile procesional.
Las braceras buscan su puesto alrededor del trono. Se hace el silencio y suenan los toques de la gobernadora. El Cristo empieza a mecerse, mientras se escucha la Marcha Real, el Vía Crucis y la Semana Santa dan comienzo en Astorga.
![[Img #15193]](upload/img/periodico/img_15193.jpg)
Estación a estación va avanzando silencioso el cortejo hasta llegar a la Plaza de la Semana Santa. Allí, como si del Golgota se tratara, el 'populacho' espera la llegada del Crucificado. Nada se puede hacer ya, Cristo está clavado en la cruz. Solo nos queda orar.
“Jesús es clavado en la Cruz”, "Jesús muere en la Cruz”…., y nuestro Señor se va acercando a su refugio. A pesar del cansancio acumulado, las braceras han guardado fuerzas para rendirle un último tributo, suenan los sones sevillanos de una marcha y el Señor -como si de la última estación del Vía Crucis se tratara- es introducido en el Sepulcro.
![[Img #15195]](upload/img/periodico/img_15195.jpg)
Viernes de Dolor
![[Img #15192]](upload/img/periodico/img_15192.jpg)
Se aproximan las 10 de la noche y un río de túnicas negras se acerca con premura al Santuario de Fátima. El Cristo ya está adornado, las varas limpias y relucientes, los hachones encendidos, todo está listo para empezar el desfile procesional.
Las braceras buscan su puesto alrededor del trono. Se hace el silencio y suenan los toques de la gobernadora. El Cristo empieza a mecerse, mientras se escucha la Marcha Real, el Vía Crucis y la Semana Santa dan comienzo en Astorga.
![[Img #15193]](upload/img/periodico/img_15193.jpg)
Estación a estación va avanzando silencioso el cortejo hasta llegar a la Plaza de la Semana Santa. Allí, como si del Golgota se tratara, el 'populacho' espera la llegada del Crucificado. Nada se puede hacer ya, Cristo está clavado en la cruz. Solo nos queda orar.
“Jesús es clavado en la Cruz”, "Jesús muere en la Cruz”…., y nuestro Señor se va acercando a su refugio. A pesar del cansancio acumulado, las braceras han guardado fuerzas para rendirle un último tributo, suenan los sones sevillanos de una marcha y el Señor -como si de la última estación del Vía Crucis se tratara- es introducido en el Sepulcro.
![[Img #15195]](upload/img/periodico/img_15195.jpg)






