Una exposición como reconocimiento astorgano a Gil y Carrasco
Patrocinada por el Instituto de Estudios Bercianos y el Centro de Estudios Astorganos Marcelo Macías se acaba de inaugurar en el Seminario de Astorga la exposición sobre 'El señor de Bembibre', formada por cerca de un centenar de ediciones y reediciones de la novela Gil y Carrasco y que ya se ha podido disfrutarse en el Castillo de los Templarios de Ponferrada y en la Casa de las Culturas de Bembibre. Astorga Redacción entrevista por este motivo al propietario de la colección y artífice de la muesetra, Jovino Andina Yanes.
![[Img #18160]](upload/img/periodico/img_18160.jpg)
¿Cuál es el contenido de la exposición que se inaugura ahora en Astorga?
Se trata de un recorrido cronológico por las distintas ediciones que ha tenido la novela desde el año 1844, en que se publica la Edición Príncipe, hasta la actualidad. En ese recorrido de 171 años que se cumplirán en el próximo otoño, la novela ha sido editada en primera impresión unas 60 veces y luego otras 47 veces en reediciones. A parte de eso la novela ha sido también llevada al teatro, a la radio, también se ha representado en televisión por lo menos en tres ocasiones y se ha intentado hacer una película con ella, pero hasta ahora no se ha conseguido, aunque se han hecho pequeños trailers. Se trata de una novela que ha tenido un recorrido amplio que se sigue leyendo.
¿Cómo llega usted a reunir esta colección?
Pues un poco de casualidad. Yo vine de maestro a Bembibre en el año 1968 y me encontré con que en un armario del aula había una adaptación infantil de la novela de 1925. A los pocos días bajé a Ponferrada y me hice con la edición de 1966. Al poco tiempo me llamaron de la Librería Arriba y Castro para decirme que habían editado una edición propia de 'El señor de Bembibre'. Esa edición era la de Ramón Carnicer, la que se edita luego en Seix Barral, una edición bastante depurada; a partir de ahí seguí añadiendo ediciones, hasta que al final se terminó convirtiendo en una afición y en una pasión.
¿Cuáles son las primeras ediciones que podemos disfrutar aquí y cuál fue la primera que se imprime en Astorga y qué características presentaba?
En realidad, todas las que yo conozco están aquí representadas en ediciones de imprenta, y de las que no tengo ediciones ni impresiones de imprenta, pues hay algunas muy difíciles de conseguir, hemos recurrido a las fotocopias. Y en cuanto a la edición de Astorga pues es efectivamente una curiosidad. En el siglo XIX se editó 'El Señor de Bembibre' seis veces, la primera edición es de 1844, luego pasaron 36 años hasta que se vuelve a editar el La Coruña en el año 1880. En el año 1883 salen las obras en prosa completas y ya a finales de ese siglo XIX se edita tres veces en León, es decir dos veces en León capital y una en Astorga, esta del año 1899 se puede decir que es la primera edición que aparece depurada de las numerosas erratas que poseían las ediciones precedentes. Como debido a los avatares de la primera edición, no se pudieron corregir pruebas, salió con bastantes erratas que se repitieron en sucesivas ediciones, la de Astorga lo vino a subsanar en parte, pues el impresor o corrector de Astorga se preocupó de que esa edición fuese bastante correcta.
![[Img #18159]](upload/img/periodico/img_18159.jpg)
-¿Se trata de una edición por entregas?
Efectivamente, que publicó el periódico La Luz de Astorga en folletín de periódico.
- Astorga mantiene un vínculo especial con Enrique Gil y Carrasco. Aquí se edita la primera biografía que escribe Eugenio Gil y Carrasco, hermano del escritor, en el año 1855, ‘Un ensueño’, que luego se publicará como zócalo a las ‘Poesías líricas’. También José María Goy autor de ‘Susarón’ escribe ‘Enrique Gil y Carrasco, su vida y sus escritos’, publicada como folletón por el Diario de León en 1944. Ricardo Gullón hace otro tanto en ‘Cisne sin lago, vida y obra de Enrique Gil y Carrasco’ en el año 1951. Augusto Quintana por los años 80 realiza una biografía ‘Juana Bailina musa y amor de Gil y Carrasco’…
Sí, en concreto hay cuatro o más astorganos que de alguna manera se han ocupado de la biografía de Enrique Gil, lo cual significa que entre Astorga y él siempre hubo una conexión importante. Gil y Carrasco había estudiado desde el año 1829 hasta el 1831 en el seminario, donde ahora se realiza la exposición, y después los astorganos de alguna manera han alimentado el culto a la figura y a la obra de Gil y Carrasco, desde José María Goy, Ricardo Gullón, Augusto Quintana Prieto hasta José Antonio Carro Celada. Por ello El Bierzo y Astorga se merecían este abrazo, que la exposición llegara también a Astorga como reconocimiento de esa conexión.
![[Img #18161]](upload/img/periodico/img_18161.jpg)
-¿Qué traducciones se han hecho de este libro y cuáles están aquí representadas?
Se han realizado dos traducciones importantes, una se hace en 1938, es una adaptación al Inglés, y la otra es al alemán, ambas forman parte de esta colección.
-¿Cómo no se ha traducido al francés, siendo su mayor estudioso, Jean Louis Picoche originario de ese país?
Jean Louis Picoche realiza su tesis doctoral. ‘Un romántico español. Enrique Gil y Carrasco 1815-1846’, escribe 1524 páginas en dos tomos. Esa tesis se vertió al español, de manera reducida para la editorial Gredos. También realiza la edición de Clásicos Castalia, en español, de 1966. Ello no ha logrado que se traduzca al francés.
![[Img #18160]](upload/img/periodico/img_18160.jpg)
¿Cuál es el contenido de la exposición que se inaugura ahora en Astorga?
Se trata de un recorrido cronológico por las distintas ediciones que ha tenido la novela desde el año 1844, en que se publica la Edición Príncipe, hasta la actualidad. En ese recorrido de 171 años que se cumplirán en el próximo otoño, la novela ha sido editada en primera impresión unas 60 veces y luego otras 47 veces en reediciones. A parte de eso la novela ha sido también llevada al teatro, a la radio, también se ha representado en televisión por lo menos en tres ocasiones y se ha intentado hacer una película con ella, pero hasta ahora no se ha conseguido, aunque se han hecho pequeños trailers. Se trata de una novela que ha tenido un recorrido amplio que se sigue leyendo.
¿Cómo llega usted a reunir esta colección?
Pues un poco de casualidad. Yo vine de maestro a Bembibre en el año 1968 y me encontré con que en un armario del aula había una adaptación infantil de la novela de 1925. A los pocos días bajé a Ponferrada y me hice con la edición de 1966. Al poco tiempo me llamaron de la Librería Arriba y Castro para decirme que habían editado una edición propia de 'El señor de Bembibre'. Esa edición era la de Ramón Carnicer, la que se edita luego en Seix Barral, una edición bastante depurada; a partir de ahí seguí añadiendo ediciones, hasta que al final se terminó convirtiendo en una afición y en una pasión.
¿Cuáles son las primeras ediciones que podemos disfrutar aquí y cuál fue la primera que se imprime en Astorga y qué características presentaba?
En realidad, todas las que yo conozco están aquí representadas en ediciones de imprenta, y de las que no tengo ediciones ni impresiones de imprenta, pues hay algunas muy difíciles de conseguir, hemos recurrido a las fotocopias. Y en cuanto a la edición de Astorga pues es efectivamente una curiosidad. En el siglo XIX se editó 'El Señor de Bembibre' seis veces, la primera edición es de 1844, luego pasaron 36 años hasta que se vuelve a editar el La Coruña en el año 1880. En el año 1883 salen las obras en prosa completas y ya a finales de ese siglo XIX se edita tres veces en León, es decir dos veces en León capital y una en Astorga, esta del año 1899 se puede decir que es la primera edición que aparece depurada de las numerosas erratas que poseían las ediciones precedentes. Como debido a los avatares de la primera edición, no se pudieron corregir pruebas, salió con bastantes erratas que se repitieron en sucesivas ediciones, la de Astorga lo vino a subsanar en parte, pues el impresor o corrector de Astorga se preocupó de que esa edición fuese bastante correcta.
![[Img #18159]](upload/img/periodico/img_18159.jpg)
-¿Se trata de una edición por entregas?
Efectivamente, que publicó el periódico La Luz de Astorga en folletín de periódico.
- Astorga mantiene un vínculo especial con Enrique Gil y Carrasco. Aquí se edita la primera biografía que escribe Eugenio Gil y Carrasco, hermano del escritor, en el año 1855, ‘Un ensueño’, que luego se publicará como zócalo a las ‘Poesías líricas’. También José María Goy autor de ‘Susarón’ escribe ‘Enrique Gil y Carrasco, su vida y sus escritos’, publicada como folletón por el Diario de León en 1944. Ricardo Gullón hace otro tanto en ‘Cisne sin lago, vida y obra de Enrique Gil y Carrasco’ en el año 1951. Augusto Quintana por los años 80 realiza una biografía ‘Juana Bailina musa y amor de Gil y Carrasco’…
Sí, en concreto hay cuatro o más astorganos que de alguna manera se han ocupado de la biografía de Enrique Gil, lo cual significa que entre Astorga y él siempre hubo una conexión importante. Gil y Carrasco había estudiado desde el año 1829 hasta el 1831 en el seminario, donde ahora se realiza la exposición, y después los astorganos de alguna manera han alimentado el culto a la figura y a la obra de Gil y Carrasco, desde José María Goy, Ricardo Gullón, Augusto Quintana Prieto hasta José Antonio Carro Celada. Por ello El Bierzo y Astorga se merecían este abrazo, que la exposición llegara también a Astorga como reconocimiento de esa conexión.
![[Img #18161]](upload/img/periodico/img_18161.jpg)
-¿Qué traducciones se han hecho de este libro y cuáles están aquí representadas?
Se han realizado dos traducciones importantes, una se hace en 1938, es una adaptación al Inglés, y la otra es al alemán, ambas forman parte de esta colección.
-¿Cómo no se ha traducido al francés, siendo su mayor estudioso, Jean Louis Picoche originario de ese país?
Jean Louis Picoche realiza su tesis doctoral. ‘Un romántico español. Enrique Gil y Carrasco 1815-1846’, escribe 1524 páginas en dos tomos. Esa tesis se vertió al español, de manera reducida para la editorial Gredos. También realiza la edición de Clásicos Castalia, en español, de 1966. Ello no ha logrado que se traduzca al francés.






