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Contexto global - DESDE LA ALTURA DE LA EDAD / ANTONIO COLINAS CUMPLE 70 AÑOS
Antonio Manilla
27/02/2016

Colinas, obra abierta

Antonio Manilla, historiador y periodista leonés, ha publicado 'Canción de amor acaso', 'Sin recuerdos ni afanes', '1967', 'Una clara conciencia', 'Canción gris', 'Momentos transversales' y 'Broza', ha recibido entre otros, el Premio Luis Mateo Díez de relatos y el Premio Francisco Valdés de Periodismo.
También ha recibido el Premio Emilio Prados de poesía, en 2002, el Premio José de Espronceda de poesía, en 2007 y el Premio Villa de Benasque de poesía en 2013. Recientemente ha sido galardonado con el premio de poesía Ciudad de Salamanca por una obra titulada 'El lugar en mí'.

 

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Casi cincuenta años de poesía. Un ejercicio continuado de la palabra, sostenido a través del tiempo sin pérdida de intensidad e inspiración, antes al contrario, acendrado en la retorta de la edad hasta alcanzar cotas de pureza y verdad como pocas ha habido en nuestro siglo. 


Detrás de los setenta años que celebramos en el cumpleaños de Antonio Colinas, está la celebración en Antonio Colinas de la poesía que nos ha legado durante esas cinco décadas, que se dice pronto, y continúa regalándonos el maestro: dieciséis volúmenes de versos rematados, hasta ahora, con la guinda de un último poemario, amplio y fundamental, para mí, en su bibliografía: 'Canciones para una música silente'. Un libro de la importancia y a la altura de los que son tenidos por vertebradores de su carrera como poeta, tal que 'Sepulcro en Tarquinia', 'Noche más allá de la noche' o 'Tiempo y abismo'. 


No es nada habitual el hacedor de versos de voz mantenida en el tiempo, como si la iluminación fuera patrimonio de la juventud o, a lo sumo, de una mediana edad donde cabría considerarla casi una propina de las musas. Entre el Gil de Biedma que se retira al borde de la cuarentena del oficio poético y el Jorge Luis Borges que continuaría hasta un año antes de su muerte, octogenario, publicando —ambos podrían ser los más altos paradigmas de estas dos actitudes antagónicas ante el hecho poético—, lo más habitual es el poeta agostado sin conciencia de ello, que se arrastra por los libros repitiéndose, insistiendo formal y temáticamente en una maniera exitosa pero ya completamente inane especialmente de cara a ese fluir como palabra del mañana al que toda obra consciente de sí misma debería aspirar. Porque lo que alcanza a investirse de palabra del mañana el poema, es lo que lo coloca en esa corriente continua de eternidad que es la literatura.

 

 

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'Canciones para una música silente', nos dice el propio Colinas, nace de ese reto, de un gesto de libertad creadora del autor que escribe después de haber visto editadas sus obras completas. Hay un impulso de rebeldía, de juventud acaso, en ese decir que todavía tiene mucho que cantar y contar. No es que el poeta abandone de repente sus presupuestos e impulsos de siempre o que —como si eso fuera posible— renuncie a su propia voz; no, la poesía como vía de conocimiento interior, la importancia de los orígenes o la realidad que está más allá de los ojos continúan presentes en estos últimos poemas de Antonio Colinas, pero su voz comparece atravesada de matices enriquecedores y en gran medida nuevos —al menos con esta intensidad— dentro de su producción: la importancia otorgada a los símbolos, la claridad y sencillez cargada de significaciones o ese tono inédito hasta ahora que aparece en la sección 'Siete poemas civiles' (en dos magníficas composiciones sobre Unamuno y Leopoldo Panero parece ofrecernos desnuda su alma el poeta).


Entre pensar el sentimiento y la búsqueda del secreto sereno del vivir, entre la memoria y el futuro, con la aspiración —nos dice en el último poema de este libro— a escribir con esos silencios aludidos desde el título, «el poema sin palabras», está redactado el último poemario que nos ha ofrecido a sus lectores Antonio Colinas, un poeta que ha sido capaz de realizar eso tan difícil como es renovar la propia voz. Una  voz y una obra, sin ninguna duda, viva, cargada de mañana, gozosamente abierta.

 

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