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Miércoles, 13 de Abril de 2016

¿Quién dijo que iba a ser fácil?

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Con nuestras 'pekineras' favoritas viendo el programa desde la Feria de Abril de Sevilla, los astorganos contuvimos la respiración hasta no ver la tarjeta verde indicando que no hay quien las mueva de la Ruta de los Elefantes de 'Pekín Express'. En el próximo programa, Sonia e Ylenia tendrán que llevar una carga con ellas que les hará más difícil la carrera (llevar a un nativo, más peso, llevar algo horrible, ...), pero ahí estaremos todos uniendo nuestras energías para que se les haga el duro camino más fácil.

 

¿Quién dijo que iba a ser fácil? Madre e hija se libraron por los pelos este martes de tener que hacer la maleta de regreso a Astorga, pero la suerte se puso de su lado. A pesar de haber llegado las últimas en la carrera por la bandera roja, en la que unirse a la pareja inmune de blogueros no les benefició, Ylenia y Sonia tuvieron la suerte de ser salvadas en el último minuto por el sobre que portaba la pareja de desconocidos, y que contenía el ansiado color verde esperanza para poder proseguir en la carrera. Eso sí, con un hándicap, que conociendo a los guionistas del programa por la edición anterior no será fácil de llevar.

 

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En este segundo programa de la aventura las astorganas empezaron muy bien, a pesar de haber sido asignadas por la pareja de desconocidos a la opción de tener que hacer sólo autostop. A pesar de los atascos a la salida de la ciudad llegaron en un honroso tercer puesto al libro rojo, lo que les impidió jugar el juego de inmunidad, pero adelantaron a otras parejas con más ventaja.

 

Durante este segundo tramo Sonia e Ylenia han sacado a relucir sus personalidades un poco dispares. La veinteañera demuestra más tolerancia ante las adversidades cuando se trata de encontrar un lugar para dormir y poder coger fuerzas, mientras que la madre arrastrada por las quejas de los jóvenes blogueros aceptó pasar cuatro horas buscando el alojamiento perfecto, en esta ocasión una casa en construcción. El hambre, el cansancio y la mala suerte a la hora de conseguir transporte hicieron que madre e hija fueran las últimas en encontrar a Cristina Pedroche. Ahora tienen una segunda oportunidad para demostrar de lo que son capaces, aunque sea con un hándicap que descubriremos la semana que viene.

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