Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo 21/08/2017
Secciones
Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Max Alonso
23/09/2016

Somos León

[Img #24492]

 

                                             
El Ayuntamiento de Astorga va a colocar permanentemente una bandera de León en un lugar emblemático de la ciudad, la rotonda del Aljibe. Loable iniciativa que merece reconocimiento, respeto y participación. Justo es que manifestemos nuestra pertenencia a la provincia de León, que cuenta con la ciudad de León como capital y todo el territorio provincial, el tres por ciento de la superficie nacional, y cerca de quinientos mil  habitantes.


Lo va a hacer en un acto emotivo con vocación de permanencia, en el que participarán entre 30 y 40 pendones de tantas comarcas leonesas que se suman para formar una unidad. Antaño servían para identificarse en la guerra, aunque  fuera defensiva. Ahora nos identifican en la paz y en la convivencia.


Justo es que reconozcamos lo que somos y de dónde venimos. Lo digo yo, que pertenezco a una generación que en nuestra infancia nos enseñaron que había una región que se llamaba León y que estaba integrada por las provincias de León, Zamora, Salamanca, Valladolid y Palencia. Luego se desintegró y se reintegró  a voluntad de los que hacían de sabios del momento. Sin que nadie dijera si bien o mal porque entonces no se decía.
Pasar de esa indiferencia a la plena conciencia es signo de madurez y progreso. 


Con los orígenes bien definidos. En primer lugar reconozco que soy Astorgano, origen al que nunca he renunciado. Soy leonés, que esta es mi provincia. Como leonés pertenezco a la comunidad de Castilla y León. Soy español, con todo el pasado y presente asumido. Como soy europeo, de esta Europa que está renaciendo, titubeante e indecisa. Como soy ciudadano del mundo, que es lo único que en realidad puede limitarme, de momento, en los tiempos que vivimos.


Todas estas realidades las asumo en su presente y con su pasado. Con un territorio perteneciente al antiguo reino de León, que supo reivindicar su soberanía hace once siglos. Esa soberanía que algunos territorios reivindican  ahora de mala manera.  Once siglos después porque no supieron hacerlo por sí mismos en su momento. De un reino,  derivado del de Asturias, que supo alumbrar la democracia, como ha reconocido la Unesco al proclamarle cuna de la democracia en Europa. Sin desmerecer esta democracia medieval de otras democracias posteriores, como la inglesa,  que supo configurarla en tiempos más modernos. Con sus peculiaridades, que la diferencia de la democracia griega,  embrionaria pero  su auténtica creadora y con tantas diferencias con las democracias actuales, que realmente se han configurado en el último siglo con la incorporación  del voto femenino y universal, porque algo intrínseco a la democracia es su evolución y su progreso.


Al hacer este recuerdo hemos de hacerlo también con Brañosera, en la montaña de Palencia, de nuestra Comunidad, el primer municipio que nació, en el siglo IX, de la mano de un conde y una condesa generosos, preocupados más por reconquistar los territorios y asentar población que por dominarla y controlarla. Con estos antecedentes está claro que no necesitamos lecciones de comportamiento político-democrático. Como nosotras tampoco las damos.


Es en  este horizonte en el que el acto del domingo cobra todo su sentido como una forma clara y rotunda de decir 'Somos León'.

 

Astorga Redacción. Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress