Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo 19/11/2017
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María José Cordero
4/10/2016

Redúzcanse

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¡Redúzcanse, disuélvanse! ¡Déjennos en paz! ¡Qué hartazgo! y cuánta vergüenza ajena he sentido esta última semana, contemplando las intrigas palaciegas de cierto partido político: ¡He sentido náuseas! Han brillado, por su ausencia, la lealtad, una virtud que ennoblece al que a la política se dedica; la transparencia, imprescindible de quien pretende renovar, airear y limpiar ‘su casa’; la verdad, que simplemente es un sustantivo sujeto a término, pues cuando se necesita se camufla y se jura en arameo lo que no tiene lógica explicación. Tristemente, lo que más sobresalió de todo esto fue la traición.

 

El ciudadano de a pie, hasta el más lerdo, -salvo los necios con orejeras- han podido contemplar las artimañas de quien no quiere que nada cambie, nada se mueva, por y en beneficio personal, absolutamente.

 

Cuando uno revisa la lista de los militantes socialistas responsables de gestionar el partido, y se observa como alguno no tienen más oficio ni beneficio que la propia política, no es posible cambio, ya que se quedan sin la manduca. Personas con nula o escasa preparación, salvo la de ‘alpinista’, es decir, los que trepan y trepan, entre cumbres borrascosas, hasta lograr el cenit que les es permitido, dentro de un partido. Experimentados ¿en qué?…en medrar. ¿Arrimados a qué o quién?... al árbol que más cobija, y entonces ahí desaparece el honor patrio, la lealtad, la dignidad personal y la honestidad.

 

Esto es una lacra, y esta seudodemocracia no funciona, mientras sigan en cargos públicos personas con más de 20 años, y algunos 30, en la poltrona. No funciona mientras las leyes sólo estén para los demás. (Aforamientos al canto). No funciona cuando la Banca financia a los partidos políticos, que muchas veces negocian esto o aquello, esta prebenda o aquella otra, con los gobiernos de turno, para no tener que pagar a su acreedor. Mientras esto sucede, y a los financieros se les ha rescatado de la quiebra, endeudándonos a todos cada vez más y amenazándonos con dejar, a la mitad, el pago de las pensiones, los banqueros sigue cobrando dividendos, pero “el rescate” no lo abonan.

 

Ese limbo, en el que vive la clase política española, ajena a la realidad de muchas personas que sufren el horror de esta crisis financiera creada por un grupo de ciegos egoístas, no quiere saber cómo se vive al otro lado del túnel oscuro en el que han encerrado a una población cada vez más desencantada. Luego, eso sí,  en las escuelas públicas hay una asignatura denominada ’valores’: comiencen, primero, a aprenderla ustedes, que buena falta les hace.

Astorga Redacción. Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo
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