Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo 24/07/2017
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10/10/2016

León-Ponferrada, quizá no tan lejos

Por Abel Aparicio

 

Las tres maestras que tuve en el colegio público de San Román de la Vega, entre otras muchas cosas, me enseñaron que la distancia más corta entre dos puntos es una línea recta y que si hay que optar por tramos similares, se recomienda el de menor desnivel. Con esta premisa recorrí los 103,5 km que separan las ciudades de León y Ponferrada por las comarcas del Órbigo y La Cepeda. Es cierto que hay otras alternativas, pero o tienen más kilómetros o más desnivel. (Pinchad aquí para acceder a la ruta).

 

A realizar esta pequeña aventura también me empujó la información que durante los últimos años estoy conociendo sobre una posible Ruta Jacobea, dejando claro que simplemente me baso en libros publicados o artículos aparecidos en prensa, no soy un historiador ni pretendo serlo.

 

El recorrido lo empecé a pies de la Catedral de León observando sus espectaculares vidrieras mientras amanecía. Siguiendo el trazado del conocido como Camino Francés, llegamos hasta la Basílica de la Real Colegiata de San Isidoro, que alberga el Panteón Real en el que reposan los cuerpos de varios reyes y reinas de la dinastía asturleonesa. El siguiente edificio a destacar es el Hostal San Marcos, que también fue hospital de peregrinos, cárcel y campo de concentración durante la guerra civil y el franquismo.

 

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Cruzando el río Bernesga por su famoso puente, salimos de León por Trobajo del Camino y llegamos hasta la Basílica de la Virgen del Camino, patrona de la Región Leonesa. Continuamos el trazado y tomamos el desvió a Montejos del Camino para, a través de una carretera que emula la Ruta 66 y atraviesa un espectacular robledal, llegamos a la comarca del Órbigo, donde la factoría de lúpulo y los agricultores que están basculando sus sacos dan los buenos días. Cruzando el río Órbigo a través de su puente de hierro se llega al Monasterio Cisterciense de Santa María de Carrizo, que según la noticia publicada por la Asociación de Empresarios y Autónomos de Carrizo de la Ribera, sirvió de hospital de peregrinos. Esta asociación mantiene que a esta ruta se le conoce como la Ruta de Cerezal, pueblo del que hablaré más adelante.

 

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Antes de abandonar Carrizo nos dirigimos a la Calle Caitanu A. Bardón, autor del libro “Cuentos en dialecto leonés”. La casa en la que residió, hoy en venta, es un buen símil del trato de esta tierra con nuestra lengua, muy distinto del que reciben en sus tierras el galego, euskera o català.

 

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A un par de kilómetros de entrar en la comarca de La Cepeda se encuentra un famoso colmenar que pertenece a las monjas del monasterio de Carrizo y cuya miel tienen a la venta. También cerca de aquí se encuentra Monte la Casa, lugar en el que se refugió durante la represión franquista Agustín Álvarez, conocido como El Sastre de Riofrio. Ya en La Cepeda, desde Riofrío hasta Sueros se va por una carretera con una notable subida y bajada. En la plaza de Sueros, donde se celebraba cada dos lunes su mercado tradicional, aprovechamos para beber agua de su fuente. De Sueros y pasando por Donillas se llega a Villameca, donde se encuentra su pantano (casi vacío en esta época del año) y el edificio que albergó la escuela de la Fundación Sierra – Pambley, tan importante para este pueblo que no hace muchos años era conocido como la Siberia leonesa.

 

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Atravesando los pueblos de Culebros, Corús y Requejo y observando  siempre el Cuetu San Bartolo a nuestra derecha, llegamos primero a Villagatón y luego a Brañuelas. En Brañuelas se puede disfrutar de “El Rinconín”, recreación de una mina situada entre la vía del tren y el Ayuntamiento. Este pueblo que tanta importancia alcanzó por la vía del tren y su estación así como por las minas, hoy intenta aprovechar como ningún otro los recursos naturales y humanos que posee.

 

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Salimos de La Cepeda y nos adentramos en El Bierzo a través de un viejo camino que nos lleva a Cerezal de Tremor, pueblo hoy abandonado pero que disfrutó de una vital importancia debido al convento y al hospital del peregrinos que había en sus inmediaciones, como así nos mostró Martín Martínez con su artículo Santa María Magdalena de Cerezal publicado en la revista Astórica (nº 5, 1986). El desnivel más bajo para acceder a El Bierzo se encuentra en Cerezal, 1.132 metros de altitud frente a los 1.505 de la Cruz de Fierro en Foncebadón o a los 1.227 en Manzanal del Puerto.

 

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Atravesado el río Tremor y por una fuerte elevación que hay que subir y bajar, llegamos a la Ribera de Folgoso, Albares de la Ribera y Las Ventas de Albares, donde cruzamos el río Bueza o Boeza para llegar a Bembibre, donde nos reciben el Santuario del Ecce Homo (no el de Borja, al que le cantara Ángel Petisme) y un monumento a la figura del minero. Saliendo de Bembibre nos despide una estatua homenaje a “El Señor de Bembibre”, obra universal del escritor Villafranquino Enrique Gil y Carrasco.

 

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En San Román de Bembibre cruzamos el histórico puente sobre el río Noceda y paralelos a la vía del tren y a la autovía A-6 cruzamos las localidades de Almázcara y San Miguel de las Dueñas, donde su monasterio sirve de punto de salida o llegada de La ruta de los canteros. Recorriendo parte de la ruta para coger posteriormente la N-VI, pasamos por zonas muy cercanas a Ponferrada conocidas como Campiellu o Valdemuniellos, topónimos propios del llionés que unidos a La Devesa o La Chana entre Carrizo y Riofrío, L´Oteiru en Culebros, La Llaguna entre Cerezal de Tremor y Folgoso de la Ribera o Las Llamas y La Veiga entre Albares de la Ribera y Bembibre muestran que el asturllionés sigue muy vivo en la toponimia de esta zona.

 

Finalizando el recorrido y después de una dura subida a Montearenas, empezamos el descenso para llegar a la capital de El Bierzo, la ciudad del Sil que debe su nombre al puente que lo cruza, Pons-Ferrata, cuya construcción encargaron el obispo de Astorga Osmundo y el rey de León Alfonso VI en el año 1082. Pasando por el teatro Bérgidum, la Plaza del Ayuntamiento, la Torre del Reloj, la Plaza de La Encina o el Museo de la Radio, llegamos al castillo templario, emblema turístico de la ciudad. Para saciar el hambre, nada mejor que una buena pizza en La Competencia.

 

Veis, quizás León y Ponferrada no estén tan lejos. El Bierzo y León a través del Órbigo y La Cepeda. Valores naturales e históricos que ofrece la provincia más septentrional de la Región Leonesa, solo debemos fijarnos un poco en ellos y ponerlos en valor. De nosotros depende.

 

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