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Redacción
28/10/2016

Políticos, sindicatos y ciudadanos impiden la mejora del sistema sanitario, según el consejero

Sáez Aguado sostiene en Madrid, en el foro organizado por la Fundación Economía y Salud, que la reforma del sistema de financiación es indispensable para garantizar la sostenibilidad del sistema de salud público

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El consejero de Sanidad, Antonio María Sáez Aguado, considera que la mejora del Sistema Nacional de Salud (SNS) tiene "tres enemigos" que son "los políticos, los sindicatos y los ciudadanos", que, según dijo, "también son responsables de su salud y sus cuidados". A su juicio, la necesidad de introducir mejoras en el sistema sanitario se encuentra, además, con otras trabas que van desde un exceso de descentralización hasta un mal sistema de financiación de las comunidades autónomas que hace que, en el caso de Castilla y León, la propia Junta tenga que aportar cada año "450 millones" de sus propios recursos para mantener la sanidad, la educación y los servicios sociales de la región.

 

Sáez Aguado hizo estas declaraciones en Madrid en el transcurso de su intervención en el foro organizado por la Fundación Economía y Salud que trata de analizar posibles medidas que gatranticen la sostenibildad y un mejor funcionamiento del sistema sanitario español. El consejero explicó que los políticos suponen el primer "enemigo" para la mejora del sistema porque "no somos capaces de ponernos de acuerdo en un pacto sanitario" a pesar de que, a su juicio, existen "muy pocas diferencias" entre los problemas que afrontan los distintos servicios de salud de las comunidades autónomas. A modo de ejemplo afirmó que más allá del color político de un ejecutivo, "si se cierran camas en verano la oposición lo critica" sin evaluar realmente la medida.

 

El segundo "enemigo" según el consejero son "los sindicatos" que "confunden muchas cosas" y que tienen un "peso excesivo" dentro del propio sistema. Un peso que, reconoció, les han dado los propios políticos que en ocasiones aprueban normas contra ellos mismos para ser "garantistas y quedar bien".

 

Y el tercer "enemigo" son, según su argumento, los propios "ciudadanos, con perdón porque decir esto es muy políticamente incorrecto". Así añadió que cada persona "también es responsable de su salud y sus cuidados" en un contexto "que seguramente deriva de las circunstancias políticas" en el que existe una "hipercrítica" hacia el sistema y una "reclamación de una atención muy exigente, muy inmediata, accesible, cercana, etc". Además cree que los ejemplos puntuales que se hacen públicos "perjudican" la imagen del sistema sanitario.

 

"Cuando estamos atendiendo a pacientes de cáncer razonablemente bien en España pero se producen casos de demora o dificultades de acceso, a veces esa hipercrítica que se produce en los últimos años también termina jugando contra el prestigio del propio Sistema Nacional de Salud", dijo a modo de ejemplo.

 

A estas "tres circunstancias que restringen las posibilidades de mejora" de la sanidad española, Sáez Aguado añadió otra más como es el problema de "sostenibilidad". Según explicó hoy día las comunidades autónomas tienen que recurrir al endeudamiento para afrontar los gastos derivados de la atención sanitaria lo que implica un "riesgo muy importante de inestabilidad".

 

Sistema de financiación autonómico "que no sirve"

 

A su juicio esto se produce por varios factores que van desde la necesidad de incorporar tratamientos innovadores que alto coste hasta el "enorme incremento de la prestación sanitaria media" pasando, sobre todo, por "un modelo de financiación de las comunidades autónomas que no sirve".

 

A este respecto, afirmó que la negociación de un nuevo sistema -a lo que Mariano Rajoy se ha comprometido en su discurso de investidura, debe pasar por garantizar "la suficiencia financiera" que, según dijo, "establecen las propias normas". En este sentido aseguró que en Castilla y León el modelo de financiación "está aportando 450 millones de euros menos de lo que ya estamos gastando en sanidad, educación y servicios sociales" lo que obliga a la comunidad a hacer un "esfuerzo adicional".

 

Eso, traducido a cifras por el propio consejero supone que Castilla y León gasta el "43,3 por ciento" de su presupuesto en sanidad lo que equivale a "3.300 millones de euros" de los cuales 450 "no vienen del modelo de financiación autonómica" sino que los tiene que aportar la propia comunidad.

 

Además considera que el futuro modelo de financiación autonómica debe tener en cuenta criterios como "el envejecimiento y la dispersión" de la población que "son dos factores que requieren más recursos sanitarios para atender en igualdad de condiciones a la población".

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