Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo 19/09/2017
Secciones
Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Aidan Mcnamara
10/11/2016

La transpirante transparencia de Trump

 

[Img #25331].

 

Lo único bueno que ha hecho Trump es ganar.

 

Ahora podremos estudiar a la bestia y a sus correligionarios en acción. Mientras nos indignamos de nuevo, que es fácil, no nos olvidemos de las compras diarias que hacemos en Ikea (China) o de las ventas de trenes que queremos realizar con nuestro intermediario, el rey (¿en qué siglo estoy?) (Arabia Saudí). Las dictaduras y los machismos de verdad no nos van a dar las libertades de Facebook o Youtube (Internet) y, por supuesto, no nos dejarán examinar los contenidos de los correos o de los servidores de Moscú. Un hombre de setenta años con palabrería patanesca de peluca puede morirse en cualquier momento según capricho del Tío Sam (John F. Kennedy, Martin Luther King), pero espero que no, para que sigamos reflexionando sobre la herencia de Reagan, George W. Bush y la muerte de Salvador Allende.

 

Obama (Guantámano, paraísos fiscales) nos ha caído bien, como Blair (armas de destrucción masiva) y Zapatero (gastar en mamparas dentro para luego fumar fuera) en sus primeros mandatos. Todos ellos ya saben algo más sobre la naturaleza del ser humano y la sempiterna tensión universal entre lo colectivo y lo individual. Lo ideal y lo chapucero. (Pero cobrarán la de dios por contarlo en universidades estadounidenses.)

 

¿Cuántos profesores de facultad, médicos, ingenieros de minas y demás gentes de bien de las tan celebradas clases medias (siguiendo la consigna americana por excelencia) salieron a comprar el pan inmunes a las estrellas amarillas en las solapas de sus compatriotas en los años treinta en Alemania? Pues ninguno, puesto que era una tarea maruja de criadas, chachas y esposas. Este magnate no lleva bigote y todavía no ha invadido Canadá. Nos hace el gran favor sociológico de enseñarnos la gran tendencia en la campaña democrática, pero al revés.

 

Normalmente los políticos en la carrera hacia las urnas nos ofrecen un sueño. Éste nos ha ofrecido su pesadilla.

 

 Ambos enfoques acaban renegando de sus promesas exageradas al despertar en el lecho sucio del mundo real.

 

La Calle Muro de Manhattan será más fuerte, como siempre, que cualquier amenaza de construir un Muro entre Ciudad Juárez y San Diego.

 

El sueño americano (ganar dinero mediante la explotación de los recién llegados, ni falta que hace una reforma laboral, ¿para qué?) no admite la Historia americana: la masacre de indígenas, la esclavitud, el apartheid en los estados sureños hasta los años sesenta del siglo pasado y el consecuente racismo actual, los campos de concentración para sus ciudadanos de origen nipón durante la segunda guerra mundial, la terapia electroconvulsiva para los homosexuales hijos de las clases adineradas (las lesbianas aún estaban siendo enviadas a comprar el pan), el abuso sexual del clero a los niños y la vista gorda de la prensa por la amenaza de retirar su publicidad las grandes empresas amigas de los políticos, y las películas de John Wayne.

 

Así que Trump nos recuerda la realidad, y confío que mucho no va a cambiar el país de Woody y Bobby y Los Simpsons y todo el progreso tecnológico del siglo veinte (quitando la fregona) en tan sólo cuatro años (siempre que no contrate a Wert), a no ser que se blinde constitucionalmente, como quiso Hugo en Venezuela, o que mate a periodistas como Putin.

 

De todos modos, y coña aparte, ese payaso nos debería llenar de orgullo moderado hacia un partido joven de universitarios españoles preparados, cuyo contrapeso al establishment no depende ni de las grandes fortunas hoteleras ni del buenismo liberal de boca-chica trepa.

 

Nos vemos en quince con el trump (triunfo) del foco ilustrado.   

       

 

 

Astorga Redacción. Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress