Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo 17/10/2017
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Tomás Valle Villalibre
8/12/2016

Las performances de Pablo

 

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Hoy no he dormido muy bien, sueños apocalípticos han impedido que descansara como es debido. Incluso durante el desayuno he apreciado como mi hígado se estaba resintiendo seguramente forzado por el ambiente que se respira últimamente en la política, donde algunas formaciones cuentan con un porcentaje de tolondros por metro cuadrado superior a la media. No soporto a ese tipo de  personas que viven una fantasía pretenciosa en lugar de la realidad, viéndose a sí mismas superiores a sus compañeros, al resto de los humanos, y anhelando que los demás se lo reconozcan.


Creo que a esta psicopatía se le denomina Trastorno Narcisista de la Personalidad y con cada intervención pública se hace más evidente sobre todo en el predicador y en sus más cercanos palmeros. Debo admitir que a menudo me asombro de cómo la estupidez más elemental triunfa en ciertos colectivos si la misma viene escenificada por el comediante Iglesias, que en realidad lo que persigue es darse notoriedad a sí mismo acompañándose de frases que tienen más efecto teatral que eficacia real.


A Pablo Iglesias le encanta ejercer una posición de poder, se gusta y para ello se ha rodeado de personas, que por su propia condición, son inferiores a él  y en las que podríamos enmarcar entre otros a Irene Montero, Echenique, al ciudadano Garzón, el que dio la puntilla a Izquierda Unida con tal de salir en la foto o al tal Rufián cuyo fenómeno patológico es difícil de definir y que aunque no pertenece a la formación morada, se aproxima, y  se apunta a la tontería para dar titulares que hablen de él. 


Todos ellos  le hacen la corte de una forma mezquina al líder, levitando con sus discursos auto dirigidos y con sus proclamas ofensivas como la que largó hace unas semanas en el Congreso: “Hay más delincuentes en esta Cámara que fuera protestando en la calle”. Esto es una falta de respeto total ya que en esa Cámara estoy seguro que hay gente muy honesta, aunque se pueda suponer que alguna no lo sea  tanto. Por cierto delincuente también es el que no acata las leyes, el que apadrina manifestaciones de masas para deslegitimar al Congreso, el que mece la cuna para que otros desde su ignorancia y fanatismo griten e insulten al expresidente Felipe González en la Universidad, lugar  que se supone templo de la sabiduría. Delincuente es el que se financia con el régimen bolivariano o el que pretende romper la Constitución unilateralmente, también el que tiene personal de servicio sin darlo de alta en la seguridad social y pagándole una porquería de sueldo, o el que compra un piso de protección oficial y lo vende sin haberlo estrenado, para sacarse una pasta gansa. Delincuente es el que cobra por trabajos en la Universidad que no ha realizado.


Descorazona mucho ver cómo Pablo Iglesias, el monologuista de La Sexta, utiliza el Congreso como si de un circo se tratara, subiendo al estrado sin ser capaz de aportar una sola idea consistente, enfangando los debates, montando performances, representando sus numeritos y mostrando su narcisismo crónico retroalimentado por los aplausos de sus sacristanes y franquiciados ideológicos.


Consuela comprobar cómo les ha dolido que los Socialistas no les hayan dado bola ni entrado en sus provocaciones. No necesitan a nadie que les ayude, ellos mismos se apagarán a través de sus espectáculos, de tomar los cielos al asalto y la calle para coartar la libertad a base de insultos, botellazos y destrozos.


Hoy no tengo el estómago para excesos y me produce algunas náuseas los discursos vacíos del Sr. Iglesias, del ciudadano Garzón y del resto de la comparsa, resultándome asombroso que ellos no se percaten que los demás nos hemos dado cuenta que juegan con varias barajas y que utilizan las puertas de entrada y salida a su antojo pensando que el resto de los ciudadanos somos tontos. Hoy pienso dormir bien, me he desahogado, con ello mis sueños apocalípticos habrán desaparecido y mi hígado me lo agradecerá.

Astorga Redacción. Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo
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