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Max Alonso
12/01/2017

Y el sinvergüenza es...

                                             

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Don Mariano Rajoy Brey, Presidente del Gobierno Español. Así le ha calificado el corazón dolorido de una madre tras sufrir trece años por la muerte de su hijo en el accidente del Yak-42 por las irresponsabilidades acumuladas  por el   Ministerio de Defensa. Es el Consejo de Estado el que ha destapado el asunto y así lo ha calificado y el Presidente del Gobierno se lo quita de encima, como acostumbra,  con el subterfugio de que el tema ya está juzgado y sobreseído en cuanto a responsabilidades penales por la Justicia.


La Justicia,  en la que los españoles confían cada día menos, efectivamente  lo ha sobreseído en cuanto a responsabilidades penales pero a pesar de lo que diga el presidente, el caso no está cerrado y hay muchos familiares de aquellos 62 militares muertos que siguen penando sin que se les haya dado una adecuada  satisfacción, ya que no de la justicia, por parte del Gobierno.


El Consejo de Estado es su  supremo órgano consultivo. Si eso para su presidente no significa nada ¿por qué lo  ha de significar para los ciudadanos  lo que diga el presidente del Gobierno?  Es verdad que su respuesta pudo ser fruto de la repentización del momento pero no. Han pasado horas y días para que pudiera rectificar y no lo ha hecho ni lo hará porque si algo representa este presidente es su capacidad para encubrir y apoyar a delincuentes presuntos  y presumibles. La lista del “Tú resiste” es ya muy larga.


Que se merezca el calificativo de sinvergüenza ya no sorprende, al menos a los que hace tiempo que le hemos tomado la medida y hemos contemplado su capacidad para encubrir y mentir, como ha hecho con sus políticas en nada acordes con sus programas por mucho que él se ufane de ellas.


La democracia es un sistema imperfecto pero el menos malo de los sistemas, se dice. Así cosecha hechos  como que ‘democráticamente’ llegara al poder Adolf Hitler, un criminal nazi acreditado y otros personajes siniestros y singulares, como Berlusconi en Italia, confirmado delincuente sorteador de la leyes que aun aspira a reincidir o Gil y Gil, con su escuela de  Marbella,  aunque él se escapara de rositas,  y otro ejemplo más  el populista Donald Trump que acaba de alcanzar la presidencia en los Estados Unidos con una campaña trufada de escapismo y mentiras y del que solo cabe esperar lo que muy próximamente veremos. Como muestra un botón. A quien creer ¿al conjunto de  los Servicios de Inteligencia norteamericanos  cuando afirman que Rusia fue la responsable de las filtraciones de los correos de su competidora Hilary Clinton o a él,  mentiroso compulsivo?


Un nacionalista vasco defendía que si la gente lo vota ni nazismo ni nada. Craso disparate. Si la gente lo vota y es nazismo nazismo seguirá siendo. Por eso que no se intente decir que porque algo ha  sido  democráticamente votado todo vale. El Presidente de Cataluña Pujol era llamado, por el derecho de las urnas, el muy Honorable y el tiempo ha demostrado que de honorable nada, sino jefe de una banda organizada para delinquir, la de su propia familia, y no lo digo yo, sino el juez que instruye la causa.


El gran pillo que es el exministro Trillo se ha apresurado a decir que  las responsabilidades ya fueron lavadas por las urnas. Falso. Ni las urnas ni la Justicia lavan. Eso lo hacen las lavanderías  y la prueba es que muchas  veces los absueltos  por la Justicia siguen oliendo a chorizo, porque la absolución no quita los olores. 


En el caso del Yak-42 es un hecho que se han  salvado las formas indemnizando el Estado a las víctimas para tapar que el fatídico vuelo, que  aparte de otras irregularidades,  no tenía ni seguro. Ya no  se trata de eso sino del conjunto  de irresponsabilidades, mentiras, trápalas, chapuzas, coces e indultos acumulados y encarnados  en un ministro que lo era y que no expresaba dignidad sino sólo prepotencia y malos modos y argucias sin argumentos, sin que el aire de la verdad circulara por el entorno. Por eso huele y tan mal que huele. 

           
Es más de lo mismo y recuerda a aquel ladino diputado que para salvarse alegaba que lo que había hecho era legal aunque no fuera ético.  Si seguimos así sin que importe la ética, ni la dignidad, ni la verdad seguiremos como vamos.


Trillo, el costalero murciano,  con su descaro de siempre se pavonea de que volverá a su puesto laboral en el Consejo de Estado y, con mucho morro,  denuncia  que lo que hay que investigar es como llegó el informe al periódico que lo publicó. A lo que solo cabe añadir que lo malo no es lo que denuncia el informe, sino que se publique y en esa misma línea sostiene que si los familiares de las víctimas le increparon fue porque ‘penetraron’ en el Parlamento. Una más de sus argucias la de denunciar que las vallas protectoras y encubridoras del sistema no funcionan y no protegen como debieran a los indefensos. Eso es lo que está mal. No que ellos obren mal.


Los condenados por las falsas identificaciones se libraron. El general porque falleció antes de cumplir la condena y los dos comandantes porque fueron indultados, que para eso están los indultos potestativos del Gobierno, para completar la cosa juzgada.


Que hubo responsables porque no ejercieron sus responsabilidades lo ha dictaminado el órgano consultivo del Gobierno y eso no vale para nada. Si Trillo,  fuera decente, en vez  de impresentable ,  lo que tenía que hacer es callarse y Rajoy… ya le calificó la madre dolorida.

Astorga Redacción. Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo
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