Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo 24/11/2017
Secciones
Aviso sobre el Uso de cookies: Utilizamos cookies propias y de terceros para mejorar la experiencia del lector y ofrecer contenidos de interés. Si continúa navegando entendemos que usted acepta nuestra política de cookies. Ver nuestra Política de Privacidad y Cookies
Pureza Vega Fernández
28/01/2017
TESOROS NUEVOS Y VIEJOS EN LA PRESA ASTORGANA (5)

Las máscaras de El Ideal de Astorga entre 1901 y 1905

Cuesta avanzar por el siglo XX del periodismo astorgano pues en los primeros años del siglo se suceden seis periódicos y conviven, no siempre en buena lid, cuatro de ellos. El más díscolo fue El Ideal, comandado por Antonio Alonso que de enfrentó él solito a la 'clerigalla' de la que comían los otros tres, La Luz de Astorga, El Faro Astorgano y El pensamiento Astorgano.
Se proclamó desde su salida, independiente y a pesar de sus obsesiones y arbitrariedades, lo fue. Bien se lo hicieron pagar las fuerzas vivas

 

[Img #26843]

 

Los comienzos del siglo XX en Astorga son un momento de máxima ebullición periodística, pues convivieron El Heraldo (del 3 de enero de 1899 hasta el 13 de junio  de 1903), La luz de Astorga, El Faro Astorgano, El Pensamiento Astorgano y las sucesivas máscaras de El Ideal.  De las cenizas de 'El Heraldo' y por conflictos de poder entre el editor y el director surgieron El Faro Astorgano (13 de junio de 1903) bajo la dirección del que fuera el editor de El Heraldo, Porfirio López, y El Pensamiento  Astorgano ( 4 de febrero de  1904) bajo la batuta de quien fuera el director del mismo 'Heraldo', Magín G. Revillo. 

 

Las máscaras de El Ideal vienen de antes de que el Ideal fuese El Ideal.

 

El artífice de todas ellas fue Antonio A. Alonso que comienza su aventura periodística con una publicación combativa, Unión Nacional, en 1900. Se trata de un periódico muy centrado en la pluma casi bélica y muy anticlerical, pero muy bien formada e informada de su director, que nunca se limita a mostrar, sino que quiere demostrar. Y cuando se trataba de asuntos eclesiásticos o referidos al obispado de Astorga, acudía a fuentes de la historia de la Iglesia o de los santos padres; daba la impresión de que Antonio A. Alonso se supiera la Summa Teológica y nos la fuese recitando para demostrar contradicciones o simonías. Su fraseo era audaz y creativo, en ocasiones quevedesco en su manera de expresión y denuncia.

 

Destacó Unión Nacional por su constante batalla contra algunas de las disposiciones dictadas por el obispo P. Vicente.

 

En el Nº 403 de El Ideal, del 4 de enero de 1904, periódico que sucedió a Unión Nacional, hace memoria de su periplo hasta aquí y parece incorporarse la experiencia de Unión Nacional. Dice así su editorial conmemorativa del comienzo de su año quinto: “(…) Combatimos sinceramente los planes y las disciplinas escolares sustentadas y puestas en práctica por los favoritos del señor obispo de Astorga, R. P. Alonso Salgado (P. Vicente), por creerlo en gran manera perjudicial a la localidad y en nada conformes a lo que el progreso científico aconseja para los centros docentes; tratamos de ridiculizar a los  P. P. Redentoristas de Astorga, porque sus prácticas religiosas rayaban en lo inverosímil  e inconcebible.”

 

Continúa El Ideal del 4 de enero en su editorial rememorando la andadura de los últimos cuatro años: “Hemos hecho hincapié en el asunto del lavadero porque, como nosotros, todo el mundo vio que tal ofrecimiento iba encaminado a destruir los efectos de la campaña que contra el prelado y sus adláteres hicimos desde las columnas de Unión Nacional, y buena prueba de ello fue que no obstante haberse hecho el ofrecimiento en noviembre de 1900 ( a los pocos días de desaparecer de la prensa Unión Nacional por conducto de los periódicos católicos locales, estos no volvieron a hablar del asunto hasta un año después, es decir, hasta que nació el Ideal (se refiere a El Ideal en su segundo renacimiento) que recordó el ofrecimiento y lamentaba el olvido en que permanecía tan caritativo ofrecimiento.”

 

 

[Img #26842]

 

 

Eran tiempos de obras hidráulicas para el abastecimiento de la ciudad y del matadero, por el que pululaban las ratas y satisfacían su hambre carnal los gatos y el mosquerío. Las acciones del Ayuntamiento iban en contra de las recomendaciones del ingeniero y el gasto se duplicaba o se triplicaba perjudicando la imposición ciudadana. El Ideal lo denuncia y denuncia el beneficio de los ediles que quieren aparecerlo como beneficio de la ciudad.

 

Unión Nacional echó el cierre en 1901 e inmediatamente su director funda El Ideal.

 

En el editorial del 8 de septiembre de 1903, ya por su tercer año, en el Nº 245, El Ideal añora todavía las batallas de Unión Nacional: “Desaparecido aquel periódico fundamos esta (por El Ideal), para sostener la batalla entre el referido y escandaloso monopolio que se vislumbraba cerca de la Mansión Episcopal, hasta que lo herimos de muerte y obligamos a embarcar para Novelda al P. Escolano, y logramos que el P. Vicente (Vicente Alonso y Salgado, Sch. P. Obispo de Astorga desde 1894 hasta 1903), aburrido por los desacatos y malos consejos de cuantos le rodeaban, nos dejara y gestionara otra sede, como así lo hizo, dirigiendo sus pasos primero a la de la Corte y más tarde a la de Murcia-Cartagena, en cuyo punto le espera a todo género de reservas.”

 

El Ideal se proclama desde su salida ‘Periódico Independiente’. Esta independencia  de su ideario le va a costar muchos disgustos y no solo de tipo económico. Así lo manifestaba en su editorial del Nº 403 del 4 de enero de 1904: “Que cuantos han sido alcaldes, sin excluir los accidentales, por el hecho de serlo y de que El Ideal no siempre los ha aplaudido en sus gestiones administrativas, han dejado de ser suscriptores, cosa que nos llena de satisfacción porque refleja la existencia de la independencia de que hemos gozado y la imparcialidad que nos ha guiado en las campañas sostenidas en pro de los intereses locales.”

 

Una entre otras de las batallas que lidió El Ideal fue la denuncia de la confusión que sufrían los sucesivos ediles astorganos entre el interés propio y del partido, y los intereses de Astorga.

 

Volvamos a la reflexión publica de El Ideal del 4 de enero: “Y así, con la guerra sin cuartel que nos ha declarado la clerigalla, con la impasibilidad de los primantes (sic) del liberalismo, con la ingratitud de algunos republicanos que nada pueden ni valen, con tener enfrente tres periódicos católicos locales cuyo distintivo prudencial ha sido el silencio, con una eléctrica que se ha puesto al pueblo y alcaldes, Ayuntamiento y prensa, por montera, y en fin sin otro norte que nuestro programa, no otro deseo que el bien común…"

 

El Ideal comienza siendo un periódico trisemanal, publicándose los martes, jueves y sábados. Proclamando en su cabecera: “Libertad, progreso, moralidad y trabajo”. En su primera etapa se publicaron 245 números.

 

En el último número, el 245, del 8 de septiembre de 1903 se despide de esta primera andadura: “El obispo Alonso Salgado no vaciló ante una comisión del pueblo los ‘negocios’ realizados por el P. Escolano a la sombra de la Mitra, y en aplaudir la instalación de un comercio de vinos, géneros del reino y ultramarinos, juntamente con otras mercancías más o menos sagradas, en el mismo edificio que ocupaba él…¡el ‘excelentísimo’ obispo P. Alonso Salgado!”

 

Contra esta línea de conducta nos recuerda que ya protestó Unión Nacional.

 

Al año siguiente, en 1904, en el editorial del 4 de enero, manifestaba: “El culto procesional de España, las imágenes y ropas sagradas de más mérito que existen en los templos, ya sea en pueblos, villas y ciudades, no han sido, no, obra de las Fábricas de iglesias, sino voto de cofradías o donativo de particular.”

 

“Si algo ha hecho el clero en obsequio al culto y a la memoria de nuestros antepasados, ha sido vender por inservibles ornamentos y ornamentos sagrados que los pueblos conservaban como reliquias.”

 

“No desconocemos que la verdad es amarga, pero las circunstancias la imponen y hay que ser ácratas en el decir, si ha de quedar cumplida la misión que nos impusimos.”

 

 

[Img #26841]

 

 

En ese último Nº de El Ideal (primera época), cumplida ya su misión de limpieza del P. Escolano, se atreve a redactar su propia lápida.

 

“A El IDEAL

Aquí yace el mata

obispos, libertador del clero

parroquial y estudiantes, y

defensor de comerciantes, tenderos,

patronos, sastres, zapateros etc

en tiempos del P.

Escolano

A. M. G. D.”

 

En El Mensajero Leonés del 10 de septiembre de 1903 leemos el siguiente pésame: “El Ideal de Astorga anuncia su propia desaparición por creer haber cumplido el fin que le trajo a la luz pública.”

 

Poca publicidad había tenido El Ideal en esta primera etapa, pero fielmente la confitería de Venancio Velasco ofertaba 'leche sin adulterar'. Como corroborando para este periódico el último paraje para la pureza.

 

Al tiempo que anunciaba su muerte, procedía a su resurrección, –cosas de los anticlericales- con la aparición de un nuevo periódico con el título de La Lid.

 

 

 

 

 

 

 

 

Astorga Redacción. Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo
© 2017 • Todos los derechos reservados
Powered by FolioePress