Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo 25/03/2017
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Pureza Vega Fernández
4/02/2017
TESOROS NUEVOS Y VIEJOS EN LA PRESA ASTORGANA (6)

La Lid de Astorga entre dos ideales

 

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Un par de meses antes de que El Ideal decidiese reconvertirse y desaparecer, La República de La Bañeza del 15 de junio de 1903 escribía sobre El Ideal de Astorga: "Algunos correligionarios de Astorga se asustan, al parecer, de la tendencia y campañas de El Ideal de aquella ciudad, y unidos a ciertos liberales piensan fundar para contrarrestar o destruir los efectos de dichas campañas, un periódico independiente consagrado a la defensa de los intereses locales. Lo que esto quiere decir en Astorga, es bien sabido: el periódico en proyecto defenderá los intereses clericales y será un órgano más del obispo".


"Que algunos liberales astorganos tengan ese propósito no nos extraña, ni extrañará a nadie, pues la timidez de los liberales para con el clero es cosa corriente, como lo es que acatan sumisos las órdenes, o reciben dóciles los zapatillazos de cualquier cura de misa y olla o la de cualquier fraile acaparador, como si su misión política consistiese en traicionar a la libertad", seguía manifestando La República, que advertía: "Pero que quienes se llamen republicanos caigan en la trampa no lo entendemos y si la caída es voluntaria y consciente, menos ¿O no somos republicanos? De todos modos el Ideal debe de continuar siempre adelante".


Dos meses más tarde, al tiempo que El Ideal hacía publica su propia defunción con epitafio, en el nº 245 del 8 de septiembre de 1903 anuncia que "el próximo jueves aparecerá en Astorga otro nuevo periódico con el título de La Lid".


Efectivamente, el 10 de septiembre de 1903 salía a la calle el nº 1 de La Lid, cuya cabecera ‘rezaba’ "libertad, progreso, moralidad y trabajo". La Lid se declarará periódico independiente y se publicaba los martes, jueves y sábados.


Nunca ocultó que fuera una máscara carnavalesca de El Ideal: no solo el director era la misma persona, Antonio A. Alonso, archiconocido en Astorga por haber dirigido y fundado también el semanario humorístico Pedro Mato, sino porque mantendrá en la cabecera de La Lid todas las letras de El Ideal. Las dos ‘E’ de la cabecera de El Ideal se cayeron de La Lid, en la que aparecen acostadas tal cual sendas palmatorias de tres brazos, como si acabaran de llegar del velatorio de El Ideal.


El 3 de octubre de 1903, La Lid cita a la publicación La Dinamita de Béjar, por una referencia que este hace del periódico astorgano: "Nuestro colega El Ideal de Astorga ha comenzado a publicarse con un nuevo título: La Lid. Pero es el mismo de siempre, tan radical y tan valiente como desde los primeros días. La redacción tampoco ha variado nada". La verdad es que a excepción de la cabecera, en todo parecía el mismo periódico.


En su primer número explicita sus intenciones:

“¿Para qué lo necesitamos, si nuestra cara o cabeza aunque algo averiada es la misma?”


“Ni una letra más ni una letra menos.”


“Hoy como ayer y mañana como hoy.”


“Lo dicho…, y no investiguéis más nuestro pensamiento.”


Sigue tirándose en la imprenta L.L., la misma en que se hacía El Ideal, y su hechura sigue siendo igual de desmañada: un pliego grande doblado por la mitad, cada cara a dos columnas, sin secciones y con titulares ‘ad hoc’, según viniere la opinión del día.


Los precios de suscripción se anunciaban en la portada: por un mes, 0,50 pesetas; por un trimestre 1,50 pesetas y por todo el año 5 pesetas.


La Lid no llegaría a cumplir el año, pues tan solo publicó 49 números con esta cabecera, siendo el último número el del 31 de enero de 1904.

 

 

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Poco más sabemos de La Lid, periódico republicano con tintes electoralistas, muy amigo del ministro Manauel García Prieto, a quien, desde esta publicación y también cuando El Ideal "regrese de su viaje de negocios", elogiarán y defenderán en sus titulares. Así en El Ideal  nº 450 del 10 de agosto de 1905 se publica una larga opinión de Antonio A. Alonso, que lleva por título: “ASTORGA PROTESTA: Ofensa gravísima inferida por La Luz de Astorga al señor García Prieto;  ¡Justicia, Dignidad!.”


La tónica es el enfrentamiento, aunque muchas veces sea en defensa propia, contra la Alcaldía, por sus tropelías y arbitrariedades en el asunto del agua y del matadero, y contra los tres periódicos apesebrados, sobre todo contra La Luz y su director de aquel momento Nicesio Fidalgo del Campo.


Veamos algunas de las lindezas que le dedicaba a La Luz de Astorga:


"Censor eclesiástico, ¡qué horror! Nombrar a un censor eclesiástico para limitar las ideas de quien no ha podido concebir jamás una buena…y no sabe, además escribir…, solo a los justicias canónicos de este obispado se les ha podido ocurrir".


O este otro comentario todavía más hiriente: “La Luz no tiene otro cuerpo de redactores que doña tijera y los señores recortes.”


Fue de La República de la Bañeza, del 15 de junio de 1903, de donde salió el chisme que anunciaba la inminente publicación de un nuevo periódico en Astorga, cuyo texto hemos citado más arriba.


"En fin -responde al chisme La Lid- dejemos La Luz, porque ya tiene el sudario puesto y le cavará la fosa el nuevo periódico, que a buen seguro vendrá a la vida muy ‘magín’ y sin pelo, como si fuera hijo de un calvo…". A lo que todavía añade: "Venga pronto ese injerto católico conservador; pero hemos de advertir a los papás del nuevo vástago, que procuren que no resulte malo ni partidario de ese silencio católico despreciativo…; porque de esas tonterías se ríen hasta los bobos". (La Lid, 20 de octubre de 1903)


Pocas referencias tenemos de La Lid en la prensa provincial. El Mensajero leonés del 8 de octubre de 1903 escribe: "La Lid de Astorga dice que los liberales y conservadores de aquella ciudad han logrado ponerse de acuerdo para luchar unidos en las próximas elecciones". Lo que más parece una estrategia de cierre de filas republicano frete a los partidos rivales.


Una denuncia común  que se transmite entre las sucesivas reencarnaciones de El Ideal, La Lid y otra vez El Ideal es la de los pucherazos. Como muestra la que se publica en el nº 9 del 30 de septiembre de 1903:

 

“AYUNTAMIENTO. El pucherazo del sábado: El sábado se verificó el sorteo entre los 6 concejales que por ley habrían de sufrirlo para insacular los dos que habían de cesar". "El Alcalde entró también en suerte, pero la circunstancia de que él arregló los chirimbolos y metió y sacó bolas como quiso.”


Tal vez esto pueda evocar las maneras que tienen de imponerse las suertes siempre en los mismos, en los arreglos que tienen lugar en los pueblos del alfoz de Astorga cuando se trata de decidir mesas electorales.

 

Continúa la denuncia de La Lid: "Le cupo en suerte salir a los dos únicos liberales que tienen asiento en la casa: a los señores de Palacio y Romanos".


"El hecho lo había profetizado el día antes un periódico local y por eso acudió gente y gente". Pues no parece que haya nada de asombroso en que la probabilidad se despeje a favor de la profecía, por algo la revelación seguía teniendo imperio sobre la razón en la ‘levítica ciudad’.


"El señor alcalde, -sigue diciendo el artículo- faltó abiertamente a la ley interviniendo él en la forma en que lo hizo…”. "… Entendemos que el señor Luengo ha de colocarse a la altura que debe, y que en nuestro concepto ha estado casi siempre, aclarando, ya que no rectificando su conducta, lo sucedido, y haciendo que no tenga validez el sorteo verificado, y que el que se haga de nuevo sea sin intervención directa de ninguno otro que como él pueda tener interés en el acto. Así lo ordena la ley".

 

 

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En ese mismo número de La Lid se denuncia la operación de chantaje electoral efectuada en Santa Colomba de Somoza, por un delegado del Gobernador Civil. Dice así:


 “ATROPELLO DE UN DELEGADO
 AL DIPUTADO A CORTES 
SR. RODRÍGUEZ DE CELA”


"Hace días que los concejales y Alcalde de Santa Colomba de Somoza se ven asediados por un delegado del Gobernador Civil, que ha sido enviado allí para exigirles la renuncia a cambio de que no se revise la documentación municipal, a lo cual se han opuesto dignamente los señores citados, por tener la seguridad de que han administrado fiel, honrada y legalmente", se indica en el periódico.


“Llamamos la atención al señor Cela… (pues) si no pone remedio al hecho evitando la presencia de ese delegado que solo indica y patrocina resentimientos personales, bien puede decir que es el único Diputado del país de las bragas que ha permitido procedimientos que no dicen muy bien de quién los consiente".


No ceja La Lid de enconarse con La Luz de Astorga y el 15 de septiembre de 1903  denuncia: "La cuenta escandalosa de Nicesio Fidalgo (cuenta de 7000 entradas a la plaza de toros con motivo de una corrida de cintas y cuyo producto de destinaba a los pobres) por imponer las entradas = 12 Ptas con 50 céntimos".


La inocentada de El Faro del 28 de diciembre de 1903 era muy del gusto de La Lid, que en su primera encarnación como El Ideal había luchado por el destierro de Astorga del padre P. Vicente Alonso y de su protegido el P. Escolano. Es por ello fácilmente entendible que La Lid del 29 de diciembre se haga eco de la inocentada de El Faro Astorgano, cuando en el día de los inocentes informaba que en breve comenzarían las obras del Palacio de Gaudí aprovechando los duros del P. Vicente Alonso.


Se da cuenta en  las páginas de La Lid, en su número 2, fechado el 12 de septiembre de 1903 de un incendio que hubo en Valdeviejas: "La campana María se volteó para anunciar un incendio en Valdeviejas".


Enl 3 de enero de 1904, unos pocos números antes del cierre y metamorfosis otra vez en lo que sería El Ideal, La Lid se planteaba una pregunta enigmática y sobrecogedora: "¿Cuándo marchan los operarios de Cristo?"

 

Bibliografía:


José Antonio Carro Celada. Historia de la prensa leonesa. Diputación Provincial de León, 1984


José Antonio Carro Celada. Magín Revillo. Un nombre para dos periodistas astorganos. Astórica, 1985, páginas 141-154.


Francisco Javier León Correa. León en el último tercio del siglo XIX, prensa y corrientes de opinión, 1868-1898. Diputación Provincial de León, 1988

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