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Samuel Yebra Pimentel
24/02/2017

Para acabar de una vez con la pederastia de Dios

 

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Hace ya medio siglo el reciente premio Nobel cantaba en lluvia de esperanza. La que caía el sábado sobre Astorga era ácida, de modernidad líquida, como si “la resaca de todo lo vivido se empozara en el alma.”


Lo que se liquidaba en Astorga el sábado era "el silencio... en charco de culpa en la mirada”, un silencio antiguo, trisulco, eyaculado desde el cielo por la cólera de Dios; un ‘quejío’ a punta de canción. Eran las 12 en punto junto al paredón de San Esteban, en Astorga y llovía a chuzos.


Ahora cuando los 'Derechos Humanos' pueden ser cuestionados cínicamente por los mandatarios populistas, cuando la manifestación popular es la única manera de salir a su paso, nos guarecemos en casa porque llueve. Ya no sabemos cantar bajo la lluvia.


Los que sí saben cantar bajo la lluvia son los manifestantes que, cuando niños, sufrieron acoso sexual en el internado del seminario de La Bañeza. Disienten de las resoluciones del obispado que ha impuesto penas irrisorias a los causantes y encubridores de aquellos infames actos.


La manifestación de unas 30 personas, lo mismo daría si fueran dos, y la polvareda de fotógrafos que la ceñía y encauzaba, recorrían a velocidad de crucero las calles de Astorga, “como si se alejaran de algo que les traía pasmados”. Se escurrían por las calles vacías “bajo el vendaval que arrebujaba la pancarta, empujándoles irremisible de espaldas, contra el pasado.”


La manifestación volvió a su origen, al puro pasmo del origen del que venían huyendo, hasta las puertas de un seminario en el que habían continuado las presiones y las burlas que hasta hoy los amordazan. Esas puertas que entonces impidieron que la verdad saliera continuaban cerradas para que la canción no entrara. Nadie, el pasado sábado, tuvo la delicadeza de abrírselas para que hablaran. Lo que vino a ser la máxima expresión del cinismo: "Que cambiara todo para que todo siguiera igual."

Astorga Redacción. Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo
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