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Pureza Vega Fernández
5/03/2017
TESOROS NUEVOS Y VIEJOS EN LA PRENSA ASTORGANA (8)

El Ideal como vocero episcopal

El Ideal, periódico anticlerical, se encuentra en la batalla de la prensa astorgana, allá por el año 4 del 1900, solo y contra los tres periódicos declarados católicos. Da cuenta de la información curial y eclesiástica y a él, a El Ideal, envían sus cartas obispos desahuciados y presbíteros dolidos ante la 'depravación' y las murmuraciones de un Cabildo Catedralicio 'rastrero' y de armas tomar.

 

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Pero volvamos a los últimos números de La Lid, al mes de enero de 1904.


Escribe La Lid el 12 de enero de 1904: “El Faro Astorgano en su penúltimo número anuncia la rifa de un bebé que habla solo. No le faltó más que decir quién fue el que le enseñó. ¿Qué cosas se le ocurren a El Faro?”


En La Lid del 26 de enero de 1904, haciendo referencia a un artículo “Tomado de El Porvenir”, de León, leemos: “Hemos recibido la circular y bases para la publicación en Astorga de un periódico trisemanario, titulado El Pensamiento Astorgano, redactado por dos canónigos de la catedral, un catedrático del seminario y un abogado. El periódico será católico, y como sucede en Astorga siempre, se publicará con licencia del ordinario.”


Es insistente la información que proporciona La Lid sobre la inminencia del nuevo periódico; así el 26 de enero de 1904 comenta: “Mucho me temo que El Pensamiento Astorgano venga a ser cosa parecida o igual al órgano de don Nicesio en cuyo caso habría que confesar que ‘La Luz’ es insustituible y que su editor podría servir de maestro a los redactores de El Pensamiento.”


Bastante tenían por aquel entonces con su batallar diario con el trisemanario de ‘Adefesio Fidalgo’, tal como con alguna frecuencia se referían a él, como para tenérselas ahora con otro santurrón de los curiales: “Se ha pedido autorización al señor Vicario Capitular para publicar, desde el 4 del próximo febrero, un nuevo periódico católico con el título El Pensamiento Astorgano”. Publicado en La Lid del 31 de enero de 1904.”


Fue salir el primer número de El Pensamiento Astorgano cuando La Lid desaparece tras  49 números en favor de la antigua cabecera de El Ideal, como si no hubiera pasado nada sale el nuevo ‘Ideal’ con el número 295, habiendo sumado a su anterior andadura los números de La Lid.


Un periódico El Ideal de ideología liberal, pero  anticlerical, con una pluma de su director, Antonio A. Alonso, muy ágil, en medio de las publicaciones santurronas, se las va a ver y desear con todos ellos, pero principalmente con La Luz de Astorga y su director Nicesio Fidalgo.

 


La nueva andadura de El Ideal:


En ese primer número de la nueva época, coincidiendo con la salida de El Pensamiento Astorgano, hace una salutación crítica al nuevo periódico porque “dirige a la prensa local descortés saludo, al propio tiempo que lleno de reticencias y vaguedades, y hasta llega a dudar de su acogida ante la prensa.”


Vuelve a ser El Ideal un periódico de revoltijo, a la luz del día o del momento; no contiene secciones fijas, incluso aquella que se refiere a las noticias breves, al modo telegráfico, sobre Astorga y sus comarcas, puede titularla 'Impresiones de la Semana' y las más de las veces, 'Rápida Noticiera'. Suele salir la portada con un editorial sin firmar de Antonio A. Alonso. Lo que no le priva luego de publicar un artículo más de opinión con diversos titulares como 'De Cháchara', u otros ‘ad hoc’. Puede haber una narración breve o por entregas y tal vez un poema, siendo Felix Cuquerella, sobrino de Antonio A. Alonso, el poeta de la casa.


Es El ideal una publicación anticlerical que utiliza términos despectivos en cuanto tiene ocasión para con los curas y beatos. La lengua de Antonio A. Alonso es vivaz, viperina, sarcástica y muy culta, parece educado en el seminario, pues abunda en referencias latinas y de la historia eclesiástica; dicharachero, humorístico, es capaz de jugar con el ratón como de bromas y veras; así lo hizo por ejemplo con Juan Fernández de la Mata, director de El Tiempo de La Bañeza, en el nº 343 del 21 de junio de 1904. De la prosa de Antonio A. Alonso diría más tarde Pepe Cabezas en Región Maragata, en cita de José Antonio Carro Celada, que “sus escritos causaron respingos y estremecimientos tartufos a mucho hipócrita e infinidad de exclamaciones como estas(que se desprendieron de labios más o menos seráficos) : ese hombre es un escritor luciferino, su buen ángel custodio lo abandonó y Belcebú apresole con sus duras pezuñas de macho cabrío.”

 

 

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No son fijas las secciones pero según fobias y filias, pueden ser recurrentes y generan terminología exitosa. Como ejemplo de recurrencia puede ser el título ‘Los de la Vela’, para referirse a cofrades, beatos y ‘procesionantes’ varios. En su nº 344 abre el periódico con “Los de la Vela. La fiesta de las espigas”. Veamos el estilo para hacernos cuenta:


 “Los ‘señores de la Vela’ de Astorga, Nistal, Castrillo de la Valduerna, Posadilla y Santa Marina del Rey, pasaron la noche del 18, sábado, en ‘id’, dentro del templo de San Román de la Vega.


Si hemos de creer a la prensa local ‘católica’ hubo ‘gozos’ sin igual, ‘pasto’ espiritual y es de suponer que ‘refrigerios’ temporales.


También cantaron el ‘Tomtum’, digo ‘Tamtum ergo’, y quizá el ‘moral Cantar de los cantares’ del viejo testamento.
Lo que ignoramos es si asistieron las ‘señoras de la Vela’ (¡cuánta señora semieclesiástica hay!), para que el cuadro fuera completo y de más fácil ‘reproducción’.


Solo una cosa les faltó a los colegas al hacer la reseña de la fiesta: citar los nombres de cuantos ‘señores’ asistieron y la lista de los que faltaron ¿a que no lo hacen?...¡Qué vergüenza…para algunos!


Pero mejor sería, para dar ‘ejemplo’ que publicaran todos los nombres de los socios ‘nocturnos’ de Astorga…
¡Hay cada ‘liberalote’ de la ‘vela’ que… canta el misterio!


Tenemos la lista completa.


NOTA: La cosecha está asegurada en el país.”

 

 

El conflicto de los Obispos.


Entre 1903 y 1904 hubo tres obispos en Astorga, algunos ni llegaron a sombra de obispo. Tras la marcha del denostado, Vicente Alonso y Salgado, para ocupar la sede de Cartagena, fue nombrado obispo de Astorga, el 25 de julio de 1903, el hasta entonces auxiliar de Valladolid, Mariano Cidad y Olmos, el cual no llegó a tomar posesión de su cargo, al fallecer el 5 de julio.


Le sucedió en el nombramiento como obispo asturicense Julián Miranda y Bistuer  que tampoco llegó a tomar posesión y en 1904 fue trasladado a la diócesis de Segovia.


No debieron de querer tomar partido los periódicos católicos de Astorga en el enfrentamiento de los Canónigos y sus murmuraciones en contra del obispo J. Miranda y Bistuer, pues este publica la siguiente carta en El Ideal con fecha 13 de julio de 1904:

 

“Mi muy amado diocesano y director de El Ideal, legando al olvido algunas de las exageraciones estampadas en su periódico, he de ‘internarme’ en los asuntos que realmente me impulsaron a no visitar ese territorio, digno de mejor suerte y lleno de resignación apostólica para sufrir los embates de gentes acostumbradas a rendir homenaje a cultos condenados por la Iglesia: no aludo a la ‘hipocresía’.


Jamás conceptué mi presencia en Astorga urgente y de vital interés, no obstante el amor y alabanzas que hacia mí sentían y prodigaban ‘leal’ y ‘sinceramente’ los tres periódicos católicos de la región.


Sabía de antemano que por ahí reinaba la ‘tranquilidad’ de conciencia suma ; que el P. Vicente, mi antecesor, no había dejado sin confirmar ni aún a los más ‘lagartos’ y refunfuñadores del país:; y que industriales y comerciantes vivían en paz, gracias a que la competencia mercantil del P. Escolano había cesado y a que este logro de todos los mercaderes de la comarca, que tomaran la Bula de Composición, como medio de restituir a la Iglesia lo que ‘llevaron’ ellos…en demasía a los parroquiamos.”


Continúa hablando de la fiabilidad y la buena influencia que ejercen los tres periódicos católicos en el ánimo de “los ‘bonchones’ habitantes a los que he fortificado en su espíritu con cientos de bendiciones enviadas en cartas, al propio tiempo que siempre los tuve presentes en mis oraciones.”


“Ignoro, continúa escribiendo Julián Miranda y Bistuer, si ellos han rezado por mis obligaciones; y le agradecería que se enterase de ello y me lo comunicara sin que el ‘Cabildo de la Catedral’ se aperciba, pues no deseo que algunos señores ‘capitulares’ y muy principalmente aquellos que han dedicado ‘rosarios y rosarios’ a mi memoria y con la más ‘sana intención’.”


“Pero ya que de canónigos hablo, he de rogarle advierta a esos señores que no ’recen’ tan alto en la sacristía, porque las voces han llegado a mí, con harto dolor para la Mitra que nuevecita y santamente abandono, con el fin de que no se molesten en hacer ‘adivinanzas y planes de campaña.”


“Dígales o aconséjeles que disuelvan las ‘guerrillas’ y que las reorganicen, previa mesurada y cortés conspiración, para dar una batalla como la de …¡ALCOLEA!...


Luego la carta entra en matices acerca de los preparativos luminosos y de farolillos y faralaes para su recibimiento y los problemas que causará su renuncia a tomar posesión de la Mitra. y dice que donará las 16000 pesetillas de ‘la congua episcopal asignada’, además de las 5000 de la visita, para que se repartan entre cuantos fueron víctimas en la diócesis de las últimas tormentas.


Firma El Obispo J. Miranda.


El 20 de julio de 1904 se da cuenta de una huelga en Astorga: “El lunes se declararon en huelga los ‘petit cajistas’ de El Ideal, por ello no pudimos publicar el periódico ayer. No hubo necesidad de que las autoridades interviniesen, ni de que la G. C. se reconcentrara. El orden público no se alteró…


A continuación  abordan el caso del cuarto obispo en cuestión: D. Julián de Diego G. Alcolea., el titular añade “Obispo electo de Astorga, RENUNCIA?


“Sí; y no solo renuncia, opina Antonio A. Alonso, sino es casi seguro que no llegará a consagrarse.
Está llamado a ocupar un puesto en el tribunal de ‘La Rota’…


La opinión del director es larga, pero algunos de sus fragmentos nos sirven para situarnos en el laberinto de obispos que desfilaron en estos años por la diócesis: “Cumplidos los deseos del marqués (de Comillas) y satisfechas las aspiraciones del Sr. Obispo electo de esta, solo resta conocer la situación de la diócesis de Astorga."


"En un año ha regido la diócesis un prelado, el P. Vicente Salgado (hoy obispo de Murcia), y han sido nombrados tres obispos más para ella: D. Mariano Cidad Olmos, que murió al poco tiempo de ser nombrado; D. Julián Miranda Bistuer, nombrado y consagrado, el cual tomó posesión de la Mitra por delegación y no tuvo a bien ni siquiera conocer la capital de la diócesis; y D. Julián de Diego García Alcolea, nombrado últimamente, pero que tampoco viene.”


“¿Por qué tanta dificultad en proveer la Mitra de Astorga?, se preguntaba Antonio A. Alonso, o mejor dicho, ¿en qué consiste que ningún sacerdote que descuelle, por sus virtudes o talento, desea ceñir a sus sienes la Mitra de los maragatos?”

 

 

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En medio de este abandono episcopal un ángel, de un aroma diferente y algo diabólico se dio un ‘garbeillo’ por Astorga: “En el mixto de ayer, del 21 de julio de 1904, por la noche llegó a esta, procedente de Benavente, el diputado de Unión Republicana, don Alejandro Lerroux…Dos horas más tarde le vimos pasear por el jardín acompañado del venerable presidente del comité republicano, D. Matías Rodríguez, de D. Benito B. Fernández, D. José Fernández Botas, D. Federico Alonso Garrote y otros caracterizados republicanos.” El Ideal nº354 del 22 de julio de 1904.


Hay un asunto inquietante, turbio que transcurre entre los números 353, 354 y 355 de El Ideal y luego no se sabrá más.

El asunto también fue tratado en El Pensamiento Astorgano mediante un cruce de cartas. En El Ideal nº 353 se escribe una cara al 'Sr. Director de El Ideal' firmada por Martín, presbítero. 


El lenguaje es fiel muestra de las actitudes homofóbicas de una época que viene a romper en los escollos de la actualidad. Comienza  Martín, diciendo que no es partidario de hacer públicas en la prensa ciertas debilidades humanas, pero que la presente merece ser aireada. Copio fragmentos: “pues cuando las debilidades se confunden lastimosamente con actos que repugnan a la naturaleza con hechos que ofenden asquerosamente a las divinas leyes paradisíacas, entonces, sería falta grandísima que se ocultaran y que la sociedad no pudiera colocar en el individuo culpable ‘el estilete’, para sondear y conocer a fondo la perversidad de sus costumbres y sellarle con la marca del desprecio.”

 

Bueno estos eran aullidos dignos de una mejor causa, o así lo podemos ver hoy…Dice en otro de sus fragmentos la preciosísima carta: “Calló V., señor director, en virtud de consejo dado por ALTAS DIGNIDADES eclesiásticas y en espera de que el expediente se ultimase, pero como este no se ha formado ni se forma, porque en ello dicen se halla interesado uno de los prelados de la ‘hornada’ del pasado mes de junio, de ahí que su compromiso haya caducado dentro de las leyes de la dignidad y de que pueda seguir la campaña tan felizmente iniciada hace dos meses.”


“Ya sé, continúa diciendo, que V. tiene ‘extracto’ de cuantos documentos ‘juegan’ entre ‘ellos’ como armas ‘ofensivas y defensivas’ en asunto tan pecaminoso… Y no ignoro que teme ante la confabulación de ‘tirios y troyanos’, que contra usted pueda formarse, en caso de que continúe tan laudable y moral campaña…”

 

 

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En el nº 354 de El Ideal leemos la contestación al Presbítero Martín, firmada por Capellán, un seudónimo más de Antonio A. Alonso. Lleva por título: Sucesos en Astorga. Sodomía canónica (contestación al presbítero Martín)


Tras un breve preámbulo la carta dice así: “Atribulado el espíritu por la lucha que conmigo mismo sostengo, entre el deber y el escándalo que han de producir seguramente los hechos que V. me exige ponga en claro, me veo precisado a hacer esfuerzo supremo en cumplimiento de la sagrada misión que el periodismo impone, denunciando ante el mundo los males que corroen nuestras costumbres para que la sociedad busque el remedio a ellos.”


“Y para que vea que no me intimida nada, principio por decirle que los hechos atribuidos al señor Berjón (don Antonio) de esta catedral, son tan graves y de tal importancia, que, caso de ser ciertos harían mal las autoridades eclesiásticas dejarlos sepultados con el fin de que la lápida del olvido borre el recuerdo.”
“Y haría también muy mal el señor Berjón, si el contribuyera a que el tribunal eclesiástico dejase las cosas en estado de embrión o de duda.”


“Nosotros creemos que el canónigo aludido debiera ayudarnos a hacer luz en el asunto, y si es culpable resignarse ante la desgracia, pero si resulta inocente, en este caso se reivindicaría que la opinión, hoy por hoy, le tuviese en muy poca estima, efecto de la murmuración.”


“Comprenda el señor Berjón que el camino que le señalamos es el verdaderamente evangélico y social; seguir otro es entregarse al suicidio moral.”


“Dispuesto a seguir la campaña tiene el señor Berjón las columnas de El Ideal a su disposición.”
 Firma la carta: “Suyo afmo q. b. s. m. CAPELLÁN.”


En el nº 355 continúa el culebrón del caso con dos 'breves' que titula de una tacada 'Lo del canónigo Berjón' :

“El Pensamiento Astorgano viene publicando una serie de cartas cruzadas entre Z. y X. en las cuales se demuestra conformidad con lo que manifestó el director de El Ideal en su carta contestación al presbítero Martín, relacionado con los sucesos atribuidos al canónigo señor Berjón. Felicitamos al colega por tal meritoria campaña.”

El segundo breve  manifiesta lo siguiente: “Con motivo de lo que al canónigo señor Berjón se le atribuye de público, en uno de los próximos números publicaremos una carta dirigida al prelado de Astorga, Don Julián Miranda Bistuer, al propio tiempo que principiaremos a dar cuenta de cuantos hechos y documentos juegan en el asunto.” 


“Si el prelado desoye las quejas, que son las de un pueblo honrado y herido en lo más delicado, acudiremos al Nuncio, seguros de que allí se hará justicia en honor a la moral.”


O las quejas fueron desoídas como vino ocurriendo desde entonces y hasta hoy, o algo acalló las intenciones del batallador Antonio Alonso; pues si algo fuera falso, tampoco hubo desmentidos. 


'La Rápida Noticiera' de ese día cuela una de las múltiple pullas que dedica a La Luz de Astorga: 'Grotesqui-Católicas', se titula: “La Luz de Astorga órgano, chifla o chiflo de los analfabetos ‘católicos’, dice que el diputado señor Lerroux habló aquí cuanto ‘supo y quiso en una taberna’…¡Hola, hola, hola, hola! ¿Con que lo que ‘supo’ y en ‘tabernáculo’, eh?: bueno, hombre, bueno.


Recuerdos a los frailes.”

Astorga Redacción. Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo
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