Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo 25/07/2017
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María José Cordero
9/03/2017

Mundo feo: feo mundo

 

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Espantados estamos con las noticias violentas con las que nos bombardean en los noticiarios nacionales. No hay día que no se cuente, con todo lujo de detalles, el asesinato de un ser humano; la extorsión; la desaparición; la degradación; y hasta el acoso que ejercen adolescente y jóvenes, sobre otros de su edad.

 

No damos crédito a este cúmulo de barbaries, un día sí y otro también Quizá sea una consigna para que, ante el horror, nos parezca una nimiedad que a un fiscal que persigue la corrupción, se le quite del caso porque no interesa que siga investigando. Es decir: desviar la mirada hacia otro lado, así, de esta manera, los que campan a sus anchas entre el fango de la corrupción, puedan seguir navegando en la misma ante una sociedad debilitada, inerme, atontada e inmovilista, recostada en su sillón de confort sin hacer nada de nada.

 

Con respecto al primer párrafo, quizá deberíamos observa la cantidad de películas cargadas de violencia, sin enseñanza moral ninguna ni contenido ético, que se tragan nuestros jóvenes por el hecho de estar frente a un televisor. Ayer mismo cogí el mando a distancia y me dispuse a hacer zapping por las distintas cadenas para ver su contenido; fue sorprendente.

 

En la 1ª, había una batalla, en la que atravesaban con espadas cuerpo tras cuerpo; se veía la sangre brotar y hasta salpicar la cámara. En la siguiente cadena, una mujer era descuartizada y lo guay del asunto consistía en averiguar quién lo hizo (así, noche tras noche). El siguiente zapping, no voy a decir dónde, se contaba el calvario de una mujer maltratada que recibía quince puñaladas de su idolatrado marido. La siguiente cadena ofrecía una de tantas películas norteamericanas, (verdaderos bodrios), en donde no sé quién, que venía de no sé donde, se dedicaba, arma en mano, a descerrajar tiros a diestro y siniestro. Y, por si fuera poco, en otra, se contaba el suicidio de un adolescente que, harto de la vida (su corta vida), estaba siendo víctima de acoso, por parte de sus compañeros de instituto.

 

Estos contenidos no son los que necesita la juventud. Esa falta de aprecio a sus semejantes, la persecución y el desprecio a la vida ajena, no son, precisamente, argumentos que eduquen en la empatía, la sensibilidad, el aprecio por la vida y el sufrimiento del prójimo.

 

Se debería hacer un ‘control de contenidos’ de lo que se emite por las distintas cadenas de televisión. La violencia no surge gratuitamente, se inocula, se inyecta, día tras día en las venas de nuestros jóvenes, de la sociedad entera. No es gratuita, repito; no surge de la nada.

 

Y, con respecto al segundo párrafo, ya estamos perdiendo tiempo para salir a la calle a gritar nuestro enojo ante tanta corrupción. Al final, por quedarnos sentados, los depredadores nos arrebatarán el futuro, empobrecerán cada vez más al país, se llenarán más y más sus bolsillos y nuestros hijos estarán abocados al servilismo, la esclavitud y la pobreza: otra forma de violencia, más sibilina, pero igual de cruel porque sesga los sueños y anula la esperanza; y una vida sin esperanza, no es vida.

Astorga Redacción. Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo
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