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María José Cordero
15/04/2017

Los piratas

 

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Corría el siglo XVI y una flota, de forajidos y delincuentes, surcaba los mares del planeta Tierra buscando desvalijar a las naves españolas del momento. Los españoles, incautos y sin ánimo de guerra, no entendían qué pasaba, pero sus barcos eran expoliados una y otra vez hasta el hartazgo.

 

Lo curioso del caso es que, esos piratas, hacían ‘sus trabajos’ por encargo de la Corona inglesa. ¡Manda güevos! (como diría alguno). Y nadie, ni siquiera los pulcros historiadores, se han llevado las manos a la cabeza. Esa misma Corona que llegando a territorios conquistados, léase América, implantó sus leyes, no se mezcló jamás con los nativos, y les esclavizó lo que quiso y pudo. Pero, siguiendo su forma de entender el ‘marketing’, (hay que reconocer que en eso nos llevaban ventaja) consiguió inventarse una ‘leyenda negra’ que aún pulula por el mundo e invade de incultura y engaños, o al menos de una verdad totalmente sesgada, miles de libros de historia y el corazón sensible de muchos latinoamericanos.

 

Estos ‘piratas’ se van de la Unión Europea, por lo que ellos llaman el Brexit, y yo me pregunto, ¿Cuándo han estado? ¿Cuándo han estado cumpliendo, como los demás, si normalmente las leyes las hacen a su medida y forma? Parece duro decir la realidad, hay naciones que siempre han mirado por encima del hombro al resto, que las prebendas son para ellos y que cortan el bacalao a su antojo, importándoles un pepino lo que le ocurra a los demás miembros comunitarios.

 

Pues bien, que se vayan, pero que esta vez, aunque sea por una sola vez en la historia, paguen el precio de su osadía y su soberbia. La peor parte, y es la que hay que tratar con mimo y cuidado, es la situación de los ciudadanos ingleses que llevan residiendo años, por decisión propia, en nuestro país. ¿Qué culpa tienen de todo esto? Sé que están nerviosos, un tanto angustiados porque desconocen las repercusiones de tan grave decisión, pero, se imaginan, que no serán muy buenas.

 

Yo les sugeriría cambiar de nacionalidad, tendrán su ventaja y para el estado español, y su pueblo, que tan bien los acoge, no les vendría mal que los impuestos los pagasen aquí, para poder disfrutar, por otro lado, de una Seguridad Social que no tienen en su amada Bretaña. Aunque deben darse prisa, antes de que las ´joyas’ de políticos que tenemos, desvalijen, cual piratas también, las prestaciones sanitarias, cada vez más depauperadas, porque no quiere invertir un euro en el sistema sanitario y sí en Defensa, aeropuertos sin aviones, pagarles las deudas a los “piratas banqueros”, los sueldos vitalicios a políticos sin oficio y un largo etcétera que da más que pena, un asco profundo.

Astorga Redacción. Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo
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