Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo 21/08/2017
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Max Alonso
8/06/2017

¿Ganamos o perdieron?

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Los informadores - con ¿buena intención?-  reconocieron en un primer momento que en Astorga ganó Susana Diez. Daban por supuesto que era la que la que tenía que ganar y evitaban reconocer que perdió y ganó en las Primarias del partido socialista Pedro Sánchez, al que habían echado.

 

Lo que se disputaba era más que el triunfo de Susana o la victoria de Pedro. Era un cambio de ciclo. El relevo de la vieja guardia que perdida en las brumas de la vejez, dinosaurios les han llamado, posibilitaron el triunfo en su momento de Podemos, en donde se enrolaron sus hijos y nietos, perdida la onda como la tenían. Así defenestraron a su secretario general puesto por los militantes, después de haberle metido palos en las ruedas, porque lo que querían evitar era el cambio de ciclo, y, frente a sus estupideces y comportamientos antidemocráticos, se ha restablecido el orden natural.

 

Los varones se quedan limitados a sus feudos. De momento, dimitió el padre Corcuera y los demás, como los abuelos Piruletas, en la residencia de la tercera edad, en el ámbito nacional, aunque sigan gobernando en su casa, de momento. Los socialistas leoneses, que no quiere decir los astorganos, se han planteado prescindir de uno de los compañeros perdedores para darle su puesto en el senado al vencedor. 

 

Es de esperar que de cara al Congreso los socialistas astorganos pillen el paso en un partido reencontrado que asuma sus responsabilidades, que no son pocas y tan necesarias, en un momento en el que en España una buena parte de los catalanes, no tanta como la bulla que arman, siguen la senda de la sinrazón en su empeño de imponer por las bravas su voluntad a todos los españoles. 

 

Tiempos complicados y difíciles en los que la socialdemocracia regenedora que ha sido anda tan perdida en toda Europa, que el secretario general de Podemos, como el niño que es en una heladería, abriga en algunos momentos la ambición de ocupar su lugar, como ya hiciera con Izquierda Unida fagocitada, sin tener su propio presente de ideas y planteamientos.  Sólo los que nacen de una justificada indignación pero sin mapas ni brújula y guiado por la ambición infantil de  apropiarse de las mochilas de los amigos.

 

La llamada  ‘cuestión catalana’ es más que eso. Ya es una cuestión nacional, de la nación de naciones, -¡Qué barbaridad!- que debe ser enfrentada y solucionada. Frente al chantaje, que es lo que se está imponiendo, la ley. Frente a  la fuerza la corrección. Sobre la ignorancia el conocimiento. Frente a las mentiras la verdad y frente a la alusión a la fuerza, que es lo único que las sabandijas no tienen y por eso la aluden desafiantes, más ley, que es lo que ignoran y conculcan.


Cuando se ignora la legalidad, se desprecian las leyes, se burla el estado de derecho y se pisotea el derecho constitucional e internacional con desaires para camuflar los propios desatinos las cosas van más que por las bravas y las respuestas que demandan pueden ir también.

 

Cuesta mucho sostener consignas como esas de que ‘España nos roba’, impuestas desde una banda, así la ha calificado el juez, organizada para robar y que lo que querían era robar más y sin cortapisas, bajo el señuelo patronímico de ‘honorable’ y bajo unas autoridades que no respetan las leyes e incitan, desde la autoridad del cargo público que ocupan,  al desorden y coaccionan a ciudadanos y funcionarios. 

 

Es en lo que estamos y a  lo que habrá de darle respuesta de una vez, cuando se ha visto que conceder y otorgar no es el camino sino para que las cosas vayan a peor como han ido y menos vale la tibiezas y comprensión de los inmaduros, que lo primero que tienen que hacer  es dar la talla, que no la dan.

 

¿Dónde están los derechos de los catalanes, que no son menos, ninguneados por los secesionistas antidemocráticos? ¿Dónde está el respeto a los otros españoles y a sus derechos que como parte que son los tienen? Que entre aquellos no impere la cordura, ni las formas no quiere decir que todo valga. Que ellos tergiversen  la historia o se la inventen o el derecho o la legalidad no quiere decir que estos estén cambiados.

 

Por todo esto resulta tan importante dilucidar si ganamos o perdieron. Son los tiempos del río revuelto para apuntarse a la ganancia de pescadores.

Astorga Redacción. Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo
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