Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo 19/11/2017
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Samuel Yebra Pimentel
22/06/2017

'Especialidades del Ayuntamiento': sin proyecto y en el banquillo

 

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La contaminación siempre puede ir mucho más allá de lo que hubiéramos pensado. Se comienza con unas truchas muertas por un vertido de la depuradora de Astorga y se termina en la contaminación del lenguaje, del argumentario: “Queremos lo mejor para Astorga y sus comarcas”, “queremos agotar las vías de negociación institucionales, que aún permanecen abiertas”, manifiestan los ediles reunidos en el Ayuntamiento de Astorga. Pero,  ¿no saben aún que si tuvieran el apoyo de la gente de Astorga y de sus comarcas sus exigencias serían mucho más contundentes? ¿De qué clase de políticos estamos hablando? ¿O es que prefieren ir al desencuentro atados de pies y manos como corderitos degollados? ¿O es que acaso ya no quieren nada y solo quieren lo que quisiera la otra parte, siendo como es la otra parte la suya más inconfesable? Eso es lo que parece, que nos contentaremos con unas migajas, ya comidas de los pájaros, para el Centro de Especialidades, mientras que la sanidad de nuestros pueblos se considerará en vías de extinción.


Ya estamos muy acostumbrados por nuestros mercaderes y políticos a ese uso transgresor del lenguaje en beneficio propio.


Sugería Unamuno hacer de los paisajes “estados de conciencia”.


No sé si su sugerencia nos permite habilitar desde nuestro estado de conciencia actual los paisajes que habitamos.


Pessoa por su parte decía que “un paisaje no es lo que vemos, sino lo que somos”.


Si así fuera, si los paisajes fueran nuestros estados de conciencia, lo que hemos sido y lo que somos, lo que ya casi permanece en la poesía y en la memoria oral y escrita de nuestros pueblos, cabría preguntarse si no tendremos una mala conciencia por los paisajes propios, una mala memoria y, cuántos pozos negros, contaminados no habrá en algunas mentes.


Si entendemos el paisaje como una cultura creada a partir de una conformación geográfico-biológica, entonces la sangría de peces del río Tuerto por los vertidos o el descuido de la empresa que gestiona la EDAR sería motivo de un gran dolor.


La sangría de peces es la sangría de cualquier conciencia sensible, la de nuestra herencia; incluyendo aquí el desangrarse de los versos de Panero sobre la Sequeda: “una costumbre del alma’. (Se nos desbaba la boca para halagar una poesía y a un poeta que en tantos casos ni habremos leído y descuidamos aquello que lo hizo posible: ese paisaje, que desde los versos de Panero posee una mirada añadida.) Pero, también es un desangrarse de nuestro futuro, del de nuestros hijos, siendo por ende y principalmente una cuestión moral. Este tipo de vertidos afecta a los fundamentos de la justicia y a la equidad de nuestras sociedades democráticas; también a nuestra memoria, a nuestra concepción heredada y proyectiva de humanos.


En la ‘sociedad red’ sucede a menudo que la información se oculta por un desvío de la atención, o con una avalancha informativa de otro sesgo, otro añadido más a la basura que se tuvieron que tragar los peces.


Los afectados menos inmediatos por esta destrucción del paisaje, por la desatención médica rural y ya urbana pueden no sentirse interpelados en sus valores básicos. Esto tendrían que subsanarlo nuestros gobernantes, casi iba a decir nuestros 'truchimanes', si poseyeran una mínima sensibilidad en esos valores de justicia y equidad, cosa que no vienen demostrando. En ambas situaciones, en la de las truchas y en lo de la negativa al Centro de Especialidades, quisieron desentenderse, pasarlo a cencerros tapados. (De este jaez es su actual liderazgo) 


Una pedagogía de las cosas de las que ni siquiera saben que tengan valor es imposible (el valor del paisaje más allá de su valor estético). Pues desconocen lo que a estas alturas significaría Leopoldo Panero para ese paisaje vilipendiado, escupido, despreciado; ¿qué tendría que ver el poeta y la poesía con la exigencia de una sanidad que atendiera a los ancianos de los pueblos y a los de Astorga, que desde ahora tendrán que buscarse la vida, a menudo con más de 90 años, para acercarse a León por cualquier menudencia médica?


Mientras tanto nuestro alcalde sigue convencido de la excelencia de un plan de comunicación o de propaganda política costeado con el dinero de los astorganos, que le fabrica un traje a medida. Una transparencia que lo pone al desnudo.

 

Astorga Redacción. Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo
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