Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo 25/07/2017
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María José Cordero
14/07/2017

El breve trayecto hacia la nada

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Vaciar. Despoblar. Deshabitar. Parecen consignas intencionadas de los que tienen en sus manos las leyes de Educación. ¿Qué se pretende dejando los estudios de Secundaria sin filosofía, música e incluso literatura? ¿Nos hemos preguntado, acaso, cuál es el objetivo que se persigue ante tamaña barbaridad?

 

Vaciar. Despoblar. Deshabitar. Todo punto de reflexión, de introspección, de análisis, esa capacidad de observación y crítica, hay que alejarla de los futuros estudiantes, parece ser el objetivo, pues todo se encamina hacia lo mismo. No se necesitan personas que razonen, ¿para qué? Lo que se precisa es mansedumbre, aborregamiento, masa dominada, o sea, manipulación.

 

Vaciar: Extraer todo poso que alimente un ser pensante para expresar un razonamiento. ¡No hay que pensar! ¡No hay que dudar! –parece decir el gobernante que, lo menos que le importa, por lo visto, es la formación del espíritu y fomentar la capacidad de crítica constructiva entre los jóvenes-.

 

Despoblar: Vaciamos de todo contenido el cerebro de nuestros jóvenes, lo abonamos con veleidades: fútbol, contenidos ramplones en televisión, beber hasta reventar y ¡viva la juerga! Les dictamos consignas que nos permitan reconducir la “masa” a nuestro antojo.

 

Deshabitar: Una vez hueco el contenido, nos ocupamos del continente, es decir, de adornarle con lo que queremos, que no es otra cosa que algo manipulable y fácil de dirigir; sin apego, sin valores, sin causas que pelear. Y, aunque pelear no viene de pelele, sin embargo, es un objetivo.

 

Una Ley de Educación sin Humanidades nos lleva a un futuro decadente por sí mismo, pues incapacita a los jóvenes a ser ‘persona’, es decir: individuo, sujeto, ser…Y, jugando con nuestro precioso idioma y las acepciones del verbo, no solamente significa ‘estar’, - que también hay que saber estar en este mundo- sino ‘ser’, ser uno mismo, con su propia idiosincrasia y personalidad. ¡Peligro, peligro!

 

El desastre se avecina. ¿Alguien sabe cómo pararlo?

Astorga Redacción. Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo
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