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Mercedes G. Rojo
1/09/2017
ENTREVISTA / Patricia Lorenzo, ganadora del premio Jordi Sierra y Fabra para Jóvenes

Patricia Lorenzo, una joven escritora 'destronada' en Castrillo de los Polvazares

El pasado 23 de agosto se presentaba en la Taberna Cultural 'El Trechuro' de Castrillo de los Polvazares un nuevo libro bajo el título de 'Destronada'. Hasta ahí nada nuevo ni excepcional si no fuera porque su autora, Patricia Lorenzo Navarro, es una joven de 16 años que escribió esta novela aún con 15 y que ha ganado con ella la última edición del Premio Literario Jordi Sierra i Fabra para Jóvenes, un premio internacional para menores de 18 años que ya va por su duodécima edición. Y además nos toca de cerca porque, aunque vive en Barcelona, ciudad en la que nació, pasa sus veranos en la vecina localidad de Castrillo de los Polvazares donde tiene muy buenos amigos que aparecen nombrados en la extensa dedicatoria de su libro y que son testigos permanentes de sus ansias de escribir. 

 

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No ha recibido una herencia directa de padres o abuelos que escriban, aunque si le han hablado vagamente de algún antepasado suyo, en concreto ligado a la propia Astorga, que ya en sus tiempos tuvo sus escarceos con la literatura. Sin embargo sí se confiesa una lectora apasionada que paralelamente a la lectura también ha escrito mucho. Entre bromas confiesa que “habla mucho” y que de alguna manera la escritura es como una prolongación de esta circunstancia, un hecho que le sirve para seguir comunicándose.

 

Muy segura de sí misma, nos ofreció una puesta en escena de su libro muy atrevida, a pecho descubierto, sin ampararse en nadie, con un guión muy bien estructurado que fue jalonando con algunos fragmentos de la novela cuidadosamente escogidos para ilustrar los diversos aspectos que quería remarcar sin desvelar en ningún momento los puntos álgidos de la obra si no más bien reforzando un apropiado clima para incitar a los oyentes a su posterior lectura. Y controlando en todo momento sus nervios que, a su decir, “van por dentro”. 

 

Destronada es una novela valiente que aborda temas difíciles, con una utilización del lenguaje sumamente correcta y un hilo conductor trazado con tal precisión que consigue mantener al lector prendido en la historia, sin perderse en descripciones o argumentos paralelos que le desvíen del verdadero desarrollo de la misma. Protagonizada por una joven adolescente de 16 años, se ahonda a través de sus vivencias (las de Mackenzie, la protagonista) en temas tan duros como la violencia de género, el bullying o la homosexualidad, hablando de ellos sin ningún tipo de cortapisas y enfrentándolos valientemente a través de una trama en la que se nos muestran las dos caras de la moneda.

 

Los comienzos de Patricia en la escritura: Reconoce que desde siempre ha emborronado papeles y cuadernos pero que fue precisamente la lectura de Harry Potter, el libro cuya lectura – con 8 años - le cambiaría la vida, enganchándola definitivamente a la lectura y convirtiéndose en  el detonante de que comenzara a escribir más en serio. Al terminar de leerlo se quedó con ganas de más y fue cuando descubrió el mundo del fanfiction (ficción creada por fans y para fans, tomando un texto original o una persona famosa como punto de partida). Lo descubrió y comenzó a leer este tipo de literatura y acto seguido a escribirla. La respuesta obtenida por algunos de estos escritos la motivó para seguir escribiendo y escribiendo, aunque siempre en el mundo de lo fantástico. Destronada, aparte de algunos relatos, es la primera obra que puede considerar totalmente suya y su primera incursión en una temática realista. Una obra de la que se sintió muy orgullosa desde que le dio fin.

 

El proceso del libro. Tras un intento fallido hace tres años, un primer intento con el que no pasó de las veinte páginas, en febrero de 2016 toma de nuevo la decisión de escribir un libro para presentarlo al Premio Jordi Sierra i Fabra, libro para el que retoma el personaje de Mackenzie que lleva años acompañándola, aunque reconoce que la historia que rodea a la protagonista no es la más bonita del mundo. Va conformando la idea de la novela durante varios meses en los que va tomando notas, pero será en el verano pasado cuando se ponga a trabajar en la construcción definitiva de la novela, proceso que dura aproximadamente un mes de escritura diaria, aprovechando para ello las madrugadas, el momento más tranquilo del día, y afanándose en dejarla terminada antes de venirse a pasar sus vacaciones a Castrillo, aunque reconoce lo tranquilamente que se escribe aquí, pudiendo aprovechar incluso el aire libre, y donde la repasa y le da la forma definitiva para entregarla en septiembre.  Será en febrero de este año (2017) cuando recibe la llamada personal del escritor Jordi Sierra i Fabra, uno de los referentes fundamentales de la actual LIJ  de nuestro país, para notificarle el Premio (un sueño, dice, por el que aún me pellizco algunas veces) 

 

De su presentación, tras la cual hablaremos ella y yo largo y tendido para conocerla un poco mejor, me quedo con una frase en relación con la importancia que la lectura tiene en las personas (es inevitable, deformación profesional diría yo) “A todo el mundo le gusta leer, simplemente hay que descubrir ese libro que te enganche a la lectura”,  frase que reconoce tomar de su escritora de referencia, J. K. Rowling, autora de Harry Potter.

 

Durante la entrevista, Patricia se muestra como una joven muy segura de sí misma, muy activa e implicada en muchas actividades tanto personales como sociales: ballet, teatro, debates…, aspecto este último que reconoce la ha ayudado sin duda a expresarse con claridad y seguridad ante un público variopinto (aunque la procesión vaya por dentro, dice). Dejo aquí un resumen de la misma.

 

 

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Mercedes Rojo: Es bastante obvio que la lectura siempre influye en el crecimiento personal de todo individuo, aunque no sé si siempre somos conscientes de ello. En tu caso ¿qué crees que te ha aportado concretamente la escritura  para llegar a ser la joven que hoy eres?

 

Patricia Lorenzo: Cuando escribo como que lo echo todo, es una forma de desahogarme. Y eso me ayuda.  Por otro lado, haber escrito desde pequeña me ha ido marcando etapas. Puede parecer muy obvio, pero me da mucho vocabulario, me ha enseñado a utilizar adecuadamente todas esas palabras que sé - básicamente  porque las he leído, no porque nadie me las haya enseñado- y que a la hora de escribir están ahí. Van saliendo por si solas, mostrándome que quizá tenga un vocabulario más amplio de lo que es habitual para mi edad.  Eso también me ha ayudado a expresarme mejor. El hecho de ir escribiendo en el ordenador y poder  ir corrigiendo a medida que lo haces ayuda a ordenar un poco la manera de expresarte.

 

Aunque en el colegio me han enseñado a escribir, a la hora de la novela he sido bastante autodidacta y cuando ahora veo lo que escribía antes pienso “¿cómo he podido escribir esto?”. Por eso creo que también he aprendido a estructurar un texto, a puntuar adecuadamente, a ser más crítica conmigo misma 

 

 

En este momento ¿qué significa para ti la escritura? Más aún teniendo en cuenta que estás cursando un bachillerato de ciencias y que una gran parte de la sociedad cree que ambas cosas están reñidas. 

 

Bueno, técnicamente soy de ciencias, pero básicamente son las letras las que siempre me han gustado, leer y escribir fundamentalmente. No podría vivir sin ello.  Pero mis padres son médicos y quizá por eso ayudar a la gente siempre me ha llamado mucho la atención. Así que en algún momento me planteé la idea de la Medicina como una opción de futuro y para eso el bachillerato científico me abría más posibilidades. Aunque ahora estoy pensando más en la Educación, sobre todo en  la que tiene que ver con Infantil. 

 

 

Destronada es la primera obra que quienes estamos fuera de tu círculo más cercano, familia, amigos,…, conocemos. Nada más y nada menos que una novela ¿haces incursiones en otros campos literarios?

 

Me gusta sobre todo el relato corto, aunque corto, muy corto no es porque tiendo a extenderme mucho. Y me resulta más fácil de cara a escribirlo mientras estoy asistiendo al colegio, aparte de que hay muchos concursos en esta línea que siempre son un aliciente, un reto a la hora de intentar escribir algo.  He probado la poesía en el colegio, pero como tiendo a extenderme mucho ésta siempre me queda corta. Siempre me salen composiciones muy anchas. La poesía no me disgusta pero… me encuentro más cómoda en la prosa. Y en cuanto al teatro, prefiero interpretarlo. Me gustaría mucho hacer teatro en el futuro.

 

 

Sobre los temas escogidos, ya nos has dicho que no ha habido un desencadenante específico a la hora de elegirlos para tu novela, que han surgido un poco como por casualidad. Planteada desde ahora ¿qué es lo que más te ha costado reflejar dentro de la obra, aquello que te ha causado más dificultad de planteamiento?

 

Ufff, no se me ocurre nada en concreto. Es que cuando escribo no soy realmente consciente de cómo va a verse de fuera. Simplemente escribo y unas cosas van llevando a otras. Lo que tenía claro es que quería que fuese la historia de una adolescente con un novio mayor y con violencia de género por medio. A partir de ahí la novela fue creciendo con propuestas diferentes. Quizá lo peor fue reflejar la relación con los padres, las conversaciones con los adultos, tal vez porque como no lo soy es la parte que menos conozco, en la que menos experiencia tengo.

 

 

De los tres personajes que componen el eje principal de la novela ¿cuál es el que más trabajo te ha costado construir? 

 

 Desde luego mi favorita es Mackenzie, personaje que lleva años rondando por mi cabeza y que tenía claro que quería que fuera la protagonista absoluta de la historia. No me costó demasiado  construirla  porque como realmente es ella la que explica solo tenía que colocar ahí lo que sentía, y así me iba saliendo. Es un personaje de mi edad que en muchas cosas es como yo. Tiene mucho de mí, aunque su historia no tenga nada que ver con la mía.

 

Luego viene Alejandro, con el que de algún modo me siento identificada pues en mis primeros años de colegio podría decirse que yo también sufrí episodios de acoso escolar aunque no fui consciente de ello hasta que otros lo reconocieron por mí.  Pero en parte me costó desarrollar su personaje, quizás porque no hablo desde su cabeza, como en el caso de Mackenzie. Tal vez  por eso desarrollé la parte del diario, porque me pareció que así era más fácil explicar lo que él sentía

 

También  me costó un pelín la parte de Hugo, en la que todo me salía resuelto hacia la violencia. Tuve que esforzarme para que no pareciera todo un tópico, en plantearlo gradualmente.

 

 

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Teniendo en cuenta tus 15 años cuando escribiste la historia ¿cómo resolviste llegar a una visión a la vez tan clara y tan compleja de una relación de violencia de género? ¿en qué te apoyaste?

 

Intenté buscar información, toda la información posible. Además  de lo que nos llega a través de películas, series y cosas así, busqué en internet sobre todo en temas de ayuda a las víctimas de la violencia de género, para no caer en tópicos.  Quise evitarlos sobre todo para no herir a quien pudiera estar en semejantes situaciones. Mi idea es que si alguien que está sufriendo este tipo de episodios lee el libro sepa reconocerse en ellos y saber que hay salida. Y que si lo lee alguien que ya haya superado estas circunstancias no se sienta ofendida por lo que lee. Por eso me empeñé en investigar al respecto de este tipo de situaciones. Hay que darles la mano y tirar de ella, solo con extendérsela no vale. No está basado en casos concretos con los que me haya topado.

 

 

Tú  has dicho que con este libro has cumplido un sueño ¿cuáles son las  aspiraciones creadas a partir de él? Tienes  un sueño en la mano ¿y ahora qué? 

 

Supongo que me gustaría que fuera una puerta de entrada para continuar con el mismo, poder dedicarme a escribir que es lo que siempre he querido. De momento el libro va a ser leído por mis compañeros y compañeras de colegio, los que este año hacen tercero y cuarto de la ESO, porque la tutora sigue siendo la misma que cuando yo lo escribí, la que me animó a mí y a otros alumnos a participar en el concurso, y que ahora ha considerado que es una buena opción de lectura para ellos. 

 

También me gustaría que el libro, de alguna manera, pudiese ayudar, que hubiera gente a quien le pueda cambiar la vida.  Si consiguiera que el libro suponga para alguien lo que Harry Potter supuso para mí lo consideraría un regalo, no solo porque me hizo escribir, también porque me mostró unos valores que me cambiaron la vida.

 

 

De esta fase en la que el libro ya ha entrado en lo público  ¿qué es lo que más miedo te da?  

 

Que a la gente no le guste, supongo, pero sobre todo que a alguien que haya sufrido bullying o violencia de género no le siente muy bien, que se ofenda. Me da miedo conseguir el efecto contrario a lo que pretendía. 

 

 

¿Has leído de nuevo tu libro una vez editado? 

 

Fragmentos. Lo abro y lo voy leyendo, pero de cabo a rabo no. Supongo que me da un poco de miedo encontrarme algo que no me guste. 

 

 

¿Crees que este libro puede pasar el salto del tiempo? ¿Qué cuando tengas dos, tres, cuatro años más vas a seguir estando orgullosa de él? 

 

Yo creo que sí, a lo mejor cambiaría alguna palabra, una coma,…,  pero creo que no va a haber ningún problema. Ojala no haya ningún momento en el que diga ¡qué asco de libro!

 

 

Eso quiere decir que el proceso de creación que has llevado ha sido muy reflexivo y que además lo has cuidado

 

Sí. Siempre lo veré como el primer libro, y aunque no me parezca el mejor que haya escrito seguro que le guardaré el mejor espacio en el corazón y le tendré siempre mucho cariño. 

 

 

Premio Literario Jordi Sierra i Fabra para Jóvenes, y además internacional. Eso son palabras mayores ¿y ahora?  ¿Te has puesto el listón como muy alto, no?  

 

Mi idea es seguir escribiendo. Algunos  de los ganadores de anteriores convocatorias con los que he hablado lo han hecho y la verdad es que no les ha ido mal. Lo siguiente que preparo es un trabajo de investigación obligatorio que tengo que hacer de cara a Bachillerato, que supone un 10 % de la nota y que tengo que entregar en diciembre sí o sí. Y como lo que mejor se me da es escribir he decidido trabajar sobre una campaña de concienciación sobre enfermedades mentales para la que estoy preparando una colección de relatos. Es un reto porque para hacerlo voy a tener que colaborar con gente, con niños, con adultos, para que lo lean y me comenten. Me gustaría un antes y un después, vaya. Sé que lo tengo que hacer y en ello estoy. Aparte de esto hay ideas que voy apuntando, porque soy consciente de que hasta que termine el bachillerato no voy a tener mucho tiempo, luego en la Universidad imagino que la cosa cambie.  En la línea de novela. De momento, el proyecto para diciembre es de relato corto, por tiempo y porque afronto cinco enfermedades, cada una de las cuales llevará adscritos dos relatos, y esta modalidad me da más juego. Enfermedades  muy habituales y muy presentes en la sociedad pero aún muy incomprendidas como la ansiedad, la depresión, el trastorno bipolar, el trastorno obsesivo-compulsivo y la esquizofrenia.

 

 

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Como conclusión decir que 'Destronada', de Patricia Lorenzo Navarro tal vez no hubiera llegado nunca hasta el público lector si una profesora  a la que podríamos definir como ‘incitadora cultural’ no hubiera ido más allá de sus ‘deberes’ básicos, de su obligado currículo lectivo animando al alumnado de su clase a participar en el Premio. Sin duda que el mérito final es de Patricia, joven a la que le gusta escribir desde niña,  por crear esta obra y presentarla;  pero tal vez sin ese impulso este primer paso que deseamos sea el primer escalón hacia una brillante carrera como escritora aún se hubiese demorado un tiempo. O no hubiera llegado nunca. De ahí la importancia del profesorado para abrir puertas hacia la creación entre nuestros jóvenes. Somos muchas las personas, estoy segura,  a las que nos gustaría que este tipo de profesionales abundaran más en el panorama educativo de nuestra ciudad, provincia o Comunidad.

 

Con la obtención de este premio, Patricia se pone el listón muy alto, listón que esperamos siga manteniendo. Mientras tanto seguro que esta experiencia le supone un tremendo aliento para seguir escribiendo al tiempo que puede convertirse en un ejemplo para muchos otros jóvenes, que a través de este libro y conociendo un poco más a su autora pueden descubrir que los sueños, por inalcanzables que puedan parecernos algunas veces, también pueden llegar a cumplirse si los acompañamos de tesón y esfuerzo en el camino de su consecución.

 

Sesenta y tres libros presentados en esta última edición, de los cuales treinta pasaron a la segunda fase (con una aplastante representación femenina) nos hablan de la buena salud que tiene el futuro de nuestras letras en manos de nuestros jóvenes.

 

En  cuanto a lo que nos afecta, a modo de anécdota, pensar que tal vez el aire que se respira en Castrillo de los Polvazares, la tranquilidad que transmiten sus paisajes, sirvan de alguna manera de inspiración a quienes pasean sus campos y calles.

 

Y ya para terminar reiterarle la enhorabuena a esta jovencísima promesa de la literatura, desearle muchos éxitos y, por supuesto, recomendar a jóvenes y adultos la lectura de esta novela que nos muestra la visión de una realidad desde los ojos de sus verdaderos protagonistas: los adolescentes.  

 

Astorga Redacción. Periódico digital de Astorga, Teleno, Tuerto y Órbigo
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